29 ene 2013

¿Dónde están los romanos muertos?

Una de las (tantas) tareas que me quedaban pendientes en el desarrollo de mi proyecto de tesis doctoral Génesis y evolución del cementerio medieval en Cantabria era echar un vistazo al panorama de la arqueología funeraria del periodo inmediatamente anterior, la época romana. Así, en sentido amplio, desde el siglo I hasta el siglo V, y para el territorio de la actual comunidad autónoma de Cantabria. Cualquiera que no conozca el registro arqueológico de la región puede pensar que ese podría ser un tema de para una tesis completa... pero nada más lejos de la realidad. Revisar todas las evidencias disponibles me llevó, literalmente, dos tardes. Son tan escasas que nos empujan a preguntarnos, con cierta perplejidad ¿dónde están los romanos muertos?

Hasta hace unas décadas quizá la pregunta hubiese tenido fácil respuesta ¡no hubo romanos! No hubo visigodos, no hubo neolíticos... ¡lástima de región en la que nunca no hubo nada! Bueno, sí, "cuatro gatos" en Iuliobriga (Retortillo) y Flaviobriga (Castro Urdiales). ¿Y ni siquiera aquí quedaron rastros de sus muertos? Vale que fueran pocos, pero qué pasa ¿que cuando moría alguien, lo metían en un tonel y lo mandaban para Italia? ¡Quién no ha escuchado esa leyenda urbana sobre los chinos actualmente establecidos en España! Sí, la del abuelo en la maleta..., no la del abuelo en el menú, ¡un poco de seriedad!

Precisamente es en esos dos núcleos donde contamos con los dos únicos testimonios más o menos firmes de que las gentes que vivían en época romana en Cantabria enterraban o depositaban los restos incinerados de sus difuntos a las afueras de los lugares en los que habitaban, como sucede en cualquier parte del imperio, incluso en las menos romanizadas... Hasta Vizcaya, Guipúzcoa y Asturias, lugares tan poco romanizados (teóricamente) como Cantabria, tienen buenos ejemplos de necrópolis romanas. Y en algunos casos, incluso en los mismos lugares donde posteriormente se instalarán cementerios cristianos.

El testimonio mejor documentado es el de la necrópolis de la Carretera de la Playa, en Castro Urdiales. En 1957, al excavar para sacar arena de un huerto cerca de la playa de Brazomar, aparecieron dos sepulturas en fosa simple con ajuares que fueron estudiados por J. M. SolanaUna de las sepulturas estaba acompañada por un plato de cerámica TSH tardía decorado de la forma Hispánica 49, una moneda de bronce, un cuenco de vidrio semiesférico y un hacha de hierro. La otra tenía como ajuar un plato de cerámica TSH tardía decorado de la forma Hispánica 6, una jarra cerámica común fina blanca, cuatro pulseras de aleación de cobre decoradas y un anillo de plata con una figura de una cabra en el chatón. Ambos conjuntos de objetos ofrecen una cronología en torno a los siglos IV-V.

Platos de cerámica de la Carretera de la Playa (Solana, 1976)

Pulseras de la Carretera de la Playa (Solana, 1976)

Del otro caso, la (posible) necrópolis de Bolmir, junto a Retortillo, únicamente contamos con indicios. Tal y como propone C. Fernández Ibañez, tanto el puñal conocido como "de Iuliobriga" (un pugio de legionario, en realidad), como otros objetos descritos en algunos documentos de comienzos del siglo XX, podrían proceder de una necrópolis romana situada en el llano de Bolmir. Podría ser, incluso, el primer testimonio de una necrópolis de incineración de esta época en Cantabria que podría remontarse a los siglos I-II Pero, de momento, es sólo una hipótesis.

Pugio de Bolmir (Fernández Ibáñez, 2011)
El otro elemento que nos podría permitir localizar necrópolis de época romana, aunque sea de forma indirecta, es la epigrafía funeraria (estelas, inscripciones, epitafios...). Y digo de forma indirecta porque todas las que se conocen en la región han aparecido o se han conservado fuera de contexto, vamos, que ninguna se ha encontrado junto a la sepultura que señalizaba. La cosa no da mucho de sí. Se conocen nueve inscripciones, cinco en la comarca de Liébana, una en Retortillo-Iuliobriga, una cerca de Castro Urdiales-Flaviobriga, una en La Herrán (Santillana del Mar) y la última, de la que sólo hay testimonio a través de un documento del siglo XVIII, en Lamasón. La mayoría procede de iglesias o de su entorno inmediato, en muchos casos reutilizadas como material de construcción. Y la de Retortillo apareció en el fondo de un pozo.

Estela de Ambato Pentovieco, Luerizo (Cabezón de Liébana). Foto: www.cantabria102municipios.com
En resumen, que conocemos algunas inscripciones, pero no se pueden relacionar con las necrópolis en las que seguramente estuvieron colocadas. Sobre su cronología, hay tres epígrafes datados por la era hispánica en 320, 351 y 354 respectivamente, lo que nos sitúa en el siglo IV, en un momento bastante tardío ya. En el resto el margen de atribución es tan grande que abarca casi todo el periodo romano. En cuanto a su distribución, quizá lo más llamativo es la abundancia de epígrafes en Liébana, una zona en la que se conocen muy pocos indicios de otro tipo en época romana. Si localizásemos las necrópolis de las que proceden las inscripciones, se abriría un nuevo interrogante... ¿donde vivían esos muertos?

Ubicación de necrópolis e inscripciones funerarias de época romana,  así como de los principales asentamientos
En resumen, un escaso bagaje que no aporta demasiada información para entender el periodo anterior a la Edad Media. Las necrópolis posteriores al siglo V no tienen ninguna relación directa con las de época romana. Quizá sea este el dato relevante... el cambio. En Retortillo-Iuliobriga, si la necrópolis de Bolmir era el espacio ocupado por los muertos en las afueras de esta población en época romana, a partir del siglo VI los muertos se instalaran en el interior del núcleo, en el espacio que hoy ocupa la iglesia de Santa María. En Castro Urdiales-Flaviobriga no tenemos testimonios tan tempranos, pero sabemos que en la Edad Media será la zona de la iglesia de Santa María de la Asunción la que haga las funciones de cementerio, mientras que la necrópolis bajoimperial de la Carretera de la Playa se situaba fuera del núcleo de población, siguiendo aún el patrón de ubicación propiamente romano. Para el resto de la geografía regional, dos apuntes rápidos: salvo las dos excepciones mostradas, no hay una correlación entre los principales núcleos de poblamiento romano y los testimonios funerarios; y tampoco hay una correlación entre los testimonios funerarios de época romana y los inmediatamente posteriores, sean necrópolis o cuevas de época visigoda. No digo ya para la Alta Edad Media... En cualquier caso, lo más probable es que el mapa esté incompleto por falta de datos, porque, salvo la epigrafía y los indicios de Castro Urdiales y Bolmir, no tenemos testimonios firmes sobre la ubicación de las necrópolis romanas. ¡Y así no hay forma de comparar nada ni de sacar ninguna conclusión!

A mí esta vez sólo me tocaba hacer un poco de síntesis y no está en mi agenda profundizar más, pero me queda la impresión de que (como en tantas otras cosas) queda mucho por hacer. Y si hasta ahora las necrópolis romanas de Cantabria no han salido a nuestro encuentro, debemos ser los arqueólogos los que salgamos a buscarlas. Suerte para el que lo intente, mi más sincera enhorabuena para el que lo consiga...



25 ene 2013

Tumbas excavadas en la roca en los límites de Cantabria (2): Canduela

Tras visitar la necrópolis de Valdelobera nos detuvimos en Canduela (Palencia) para echarle un vistazo a sus tumbas excavadas en la roca. En el propio pueblo hay dos conjuntos de tumbas, uno en la iglesia parroquial de San Adrián y otro a la entrada del pueblo, junto a una gran casona solariega. Es probable que sean dos necrópolis completamente independientes, quizá relacionadas con dos edificios de culto de época medieval ya desaparecidos.

La necrópolis de San Adrián está ubicada en el entorno de la iglesia parroquial y es el conjunto más extenso y más interesante de los dos. Tiene dos grupos separados de tumbas, uno junto a la torre y otro al sudeste de la iglesia.  El grupo de la torre esta muy erosionado y las tumbas se aprecian con cierta dificultad. Sólo de algunas que están parcialmente bajo los muros de la actual fábrica de la iglesia, de estilo barroco, se distingue bien el contorno.

Cabecera de una tumba que está bajo los cimientos de la iglesia y pies de otra cercana
El grupo del sudeste es más visible y mucho más vistoso. Las tumbas de disponen en un afloramiento rocoso en pendiente, lo que obliga a rebajar la roca haciendo una suerte de escalón para lograr superficies horizontales en las que labrar el hueco y poder colocar la cubierta, que seguramente estaba compuesta por una o varias losas. Son tumbas antropomorfas, con la cabecera semicircular o en arco de herradura.

Tumbas al sudeste de la iglesia de San Adrián, en disposición escalonada
Una de las tumbas antropomorfas
La necrópolis de Las Postas, a la que llamaremos así porque ese es el nombre de la casa solariega junto a la que se ubica, conserva menos evidencias claras. Al menos una parte de la necrópolis se dispone también sobre un afloramiento rocoso en pendiente que obliga a la disposición escalonada de las tumbas, observada ya en San Adrián.

Tumba antropomorfa de la necrópolis de Las Postas, vista desde la cabecera
Algunas de las características que se aprecian en las tumbas excavadas en la roca de Canduela están presentes en las necrópolis de la zona occidental de Valderredible (Cantabria) como la de Santa María de Peñota, que también se dispone en escalones para adaptarse a la pendiente del afloramiento rocoso. Tendremos ocasión de verlo con detalle en una próxima entrada.

21 ene 2013

Exploración en profundidad (y 2)

Tal y como avanzamos hace un par de semanas, el último sábado de 2012 realizamos una visita a Riocueva para llevar a cabo una prospección en detalle de las galerías situadas más allá de la "Salita". El segundo tramo de la "Galería Campamento" ya lo habíamos transitado, pero no lo habíamos inspeccionado con suficiente detalle. No obstante, como pudimos comprobar de nuevo, la superficie sobre la que se pisa es el suelo natural de la cueva, no hay rastros de actividades antrópicas, ni cerámica o huesos a la vista, vamos, nada que ver con el primer tramo...

Revisando el primer tramo de la "Galería Campamento"
A la izquierda, por detrás del gran bloque, se accede al segundo tramo de la "Galería Campamento"
Explorando el segundo tramo de la "Galería Campamento"
El suelo del segundo tramo de la "Galería Campamento", con sus gours secos y sus espeleotemas
Como nota curiosa, en el segundo tramo de la "Galería Campamento" hay varias firmas con fecha dejadas por personas que visitaron la cueva antes de las primeras exploraciones realizadas por grupos de espeleología a partir de 1966.

Firma  de 1952 sobre una columna del segundo tramo de la "Galería Campamento"
Firma de 1956 en la pared del segundo tramo de la "Galería Campamento"
No sin dificultades logramos entrar a la "Galería Stop", cuyo acceso desde la "Galería Campamento" está bloqueado por un caótico derrumbe de grandes bloques. Aunque contábamos con las descripciones del estudio espeleológico y de algún colega arqueólogo que había visitado la cueva, no pensábamos que el curso de agua subterráneo que inunda parte de la galería nos iba a limitar el acceso tan pronto. El propio derrumbe que dificulta el acceso hace de presa para el agua. Como no llevábamos monos estancos, ni botas de agua, ni ganas de mojarnos, en la primera zona inundada suspendimos la exploración. Sobre todo porque no localizamos ningún indicio de interés arqueológico. Únicamente encontramos un hueso, rodado y ennegrecido por la humedad, en una zona que habitualmente se inunda, por lo que suponemos que haya sido arrastrado por el curso de agua desde algún lugar lejano. Cuando visitamos esta zona de la cueva todavía no había comenzado la temporada de lluvias que nos acompaña desde inicios del mes de enero, por lo que es probable que ahora mismo las zonas inundadas sean más.

Tramo inundado de la "Galería Stop"
Sopesando la posibilidad de "mojarse" y continuar la exploración
Hueso en una zona habitualmente inundada de la "Galería Stop"
Los resultados han estado en la línea de los previsto: la prospección ha sido completamente infructuosa desde el punto de vista arqueológico. Hemos podido comprobar que no hay restos arqueológicos de época tardoantigua o altomedieval (ni de ninguna otra época) más allá de la "Salita", ni en segundo tramo de la "Galería Campamento"ni en el comienzo de la "Galería Stop". El hecho de que las exploraciones espeleológicas realizadas anteriormente, en algunas de las cuales habían participado arqueólogos, no hubiesen reseñado ningún hallazgo en las "zonas profundas" de la cueva era ya un indicio firme, pero no estaba de más comprobarlo por nuestros propios ojos...


En color,  las zonas prospectadas en la cueva de Riocueva (Topografía: SESS, 1967)
Esperemos que la próxima vez que vayamos a la cueva sea para continuar con la excavación que tan buenos resultados nos ha proporcionado. De momento, seguimos estudiando los materiales y dando a conocer los avances de nuestro trabajo a través de conferencias y participaciones en congresos. Seguro que pronto habrá novedades interesantes y, por supuesto, los seguidores del blog serán los primeros en paladearlas.

17 ene 2013

Tumbas excavadas en la roca en los límites de Cantabria (1): Valdelobera

En 2011, cuando estaba realizando el trabajo de campo del proyecto "Documentación de necrópolis excavadas en la roca de Valderredible y Las Rozas de Valdearroyo (Cantabria)", hice una pequeña incursión en territorio de la provincia de Palencia para visitar un yacimiento del que había tenido noticias por un viejo croquis conservado en el archivo del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC). El croquis en cuestión, sin fecha ni referencia a su autor, representaba una necrópolis de tumbas excavadas en la roca ubicada, según figura escrito, al "Noroeste de Villanueva de Henares (Palencia)". Después de indagar sobre la localización exacta del lugar representado en el croquis, conseguí averiguar que se trataba de la necrópolis conocida como Valdelobera y que realmente se encuentra al suroeste de Villanueva de Henares, muy cerca de Canduela, que es la localidad desde la que mejor se accede. Pude comprobar sobre el terreno que el croquis del MUPAC era un reflejo más menos fiel de la realidad, que permite identificar sin problema las dos tumbas antropomorfas más próximas al borde de la plataforma y la que está justo al pie del cantil, protegida por la visera rocosa.


Croquis de la necrópolis de Valdelobera (Archivo MUPAC)
Tumbas antropomorfas al borde del cantil
Tumba antropomorfa al pie del cantil
El yacimiento en cuestión es impresionante, ya que sobre la plataforma rocosa en la que se asienta no sólo se han labrado tumbas antropomorfas, sino que también se conservan los restos de una antigua iglesia y de un extenso cementerio en el que hay decenas de tumbas de lajas y algún sarcófago, además de las excavadas en la roca. Hay algún caso especialmente curioso de tumbas "mixtas" que se comenzaron a excavar en la roca en los limites del afloramiento y tuvieron que ser completadas con lajas. Algunas de las tumbas de lajas conservan la cubierta e incluso la estela de señalización en su cabecera. 


Cimientos de la iglesia desde el suroeste, al fondo se aprecia el ábside cuadrangular
Tumbas de lajas, la que está en primer término señalizada con estela anepigráfica
Sarcófago de vano antropomorfo, al norte de la iglesia
Se ha realizado una excavación y una puesta en valor del yacimiento no hace demasiado tiempo, y cuenta con un panel explicativo en el que se detalla la historia del lugar. Entre otras cosas se dice que la iglesia en torno a la que se organiza la necrópolis fue construida entre los siglos X y XI, y que las tumbas de lajas son de los siglos XII-XIV, aunque yo no descartaría que al menos una parte del conjunto se remonte al siglo VIII o incluso a un momento un poco anterior. 

El paseo desde Canduela es largo, pero la visita merece la pena. Está señalizado, aunque conviene estar atento para no despistarse. En Canduela también hay unas cuantas tumbas excavadas en la roca, pero esas las dejamos para otro día.

10 ene 2013

El descubrimiento de la cueva de Los Hornucos (Suano)

Si hace unas semanas nos hacíamos eco de la repercusión que tuvo en la prensa de la época el descubrimiento de la cueva de Cudón, no menos comentado fue el hallazgo pocos años después de la otra cueva "clásica" con materiales de época visigoda en Cantabria: la cueva de Los Hornucos (Suano).

Según nos cuentan el Heraldo de Madrid y El Cantábrico, en los últimos días del mes de julio de 1934 Daniel Fernández Ortega, Manuel Hoyo García, Víctor Fernández, Joaquín Fernández, Tomás López, Eduardo Muñoz, Emiliano Villanueva y Adrián Sainz de los Ríos, vecinos de la comarca, exploraron la cueva de Los Hornucos y encontraron restos de una treintena de esqueletos humanos. La prensa menciona que, inmediatamente después del descubrimiento, se dio aviso a la Junta Superior de Excavaciones, cuyos miembros se personaron a inspeccionar el lugar en la mañana del 29 de julio.

La noticia del descubrimiento de la cueva de Los Hornucos en el Heraldo de Madrid (BNE)
De la información publicada por La Voz el 31 de julio de 1934 deducimos que esa inspección fue realizada por el propio Jesús Carballo, quien recorrió la cueva en toda su extensión y propuso ya las primeras interpretaciones sobre cómo, cuando y por qué fue visitada en el pasado, atribuyendo las evidencias identificadas al Neolítico.
Declaraciones de J. Carballo para La Voz, 1934 (BNE)
En la crónica que redacta Carlos Navarro y Morenes para el Boletín de la Sociedad Española de Excusiones en 1934 se recoge una versión un tanto diferente de los hechos --recuérdese que para la cueva de Cudón también se daban dos visiones distintas en la prensa y en la literatura especializada--, que sitúa como protagonistas del hallazgo a Ricardo García Díaz y a Antonio Fernández Carpio, ilustres lugareños aficionados a la Arqueología, mientras que los muchachos convertidos en estrellas mediáticas durante un día son retratados como codiciosos buscadores de tesoros a los que sí parece atribuir el hallazgo de la "Galería de los Cráneos", en la zona más profunda de la cueva. Además, sitúa la visita de los mozos entre un primer reconocimiento realizado por él mismo en compañía de los mencionados Ricardo García y Antonio Fernández en los primeros días de agosto, y un segundo reconocimiento efectuado poco después, durante el que estos tres aficionados a la Arqueología realizaron una excavación.

Cráneos de la cueva de Los Hornucos (Bol. Soc. Esp. Exc. 1934 / UAB)
Sea como fuere, el revuelo causado motivó la rápida actuación de la Junta Superior de Excavaciones, que delegó en Luis de Hoyos Sainz la excavación, aunque finalmente fue Jesús Carballo el encargado de llevarla a cabo en los meses de septiembre y octubre de 1935. Entre los hallazgos más destacables figuran dos broches de cinturón de bronce, un mango de cuchillo de hueso decorado, un mango de una patena, una cucharilla de bronce, una gran vasija tipo dolium, fragmentos de TSHT, monedas y diversos objetos metálicos de época tardorromana y visigoda.

Diario de las excavaciones en Los Hornucos, 1935 (Archivo MUPAC)
Habrá que esperar a 1936 para que se publique en la prensa un breve resumen de la campaña de excavaciones de Jesús Carballo, ilustrada con una fotografía. Apareció en el semanario argentino Caras y Caretas, muy atento en esa época a la actualidad española. La noticia llama la atención sobre el hecho de que no se trata de una cueva de la "Edad de Piedra", sino que los restos aparecidos corresponden a un momento "romano o visigótico".

Revista Caras y Caretas, mayo de 1936 (BNE)


7 ene 2013

Gracias por venir

El pasado viernes 4 de enero tuvimos la oportunidad de compartir con un buen grupo de amigos, aficionados a la historia y arqueólogos (algunos de los presentes eran más de una cosa al mismo tiempo...) un par de horas en las que les ilustramos acerca de nuestras investigaciones sobre la cueva de Riocueva en particular y la Arqueología de la Antigüedad Tardía y la Alta Edad Media de Cantabria en General. El aforo era lo suficientemente reducido como para que no quedasen casi sitios libres. Siempre es agradable ver cómo se llena la sala de gente para escuchar nuestras "historietas", agradecemos de corazón la asistencia de todos y cada uno de los allí presentes. Para los que no pudieron acercarse, disculpas aceptadas, sabemos que quizá no era el mejor día del año para un evento de este tipo. Ya tendrán más oportunidades, seguro...

Asistentes a la conferencia (Foto: ADIC)
Poco antes de empezar
En plena faena
Queremos agradecer también a ADIC, entidad organizadora del evento, la oportunidad brindada y el trato recibido. También resultó especialmente gratificante para nosotros el animado turno de preguntas que tuvo lugar al final de la conferencia, señal de que lo que habíamos contado resultó de interés para la mayor parte de los presentes. Muchos de los datos que presentamos están aún inéditos y muchas de las ideas que pusimos sobre la mesa son aún hipótesis de trabajo, lo que hace aún más interesante el debate.

Aprovechando la oportunidad algunos de los presentes nos pidieron que les firmásemos ejemplares de Cántabros. Origen de un pueblo, cosa que hicimos con sumo gusto. La directiva de ADIC nos comentó que las ventas del libro en el que nos invitaron a participar van viento en popa, cosa de la que nos alegramos por partida triple: porque sabemos que a ellos, como editores, les viene muy bien; porque a nosotros, como autores, nos congratula que lo lea la mayor cantidad de gente posible, que para eso lo hemos escrito; y como no, por puro ego... Pudimos comprobar el día 5 de enero en primera persona que la cosa marcha y, la verdad, da gusto ver tu obra en la mesa de los más vendidos, aunque algunas compañías no son las más deseables.

En la mesa de los best-sellers y con el "taco" a media altura...

29 dic 2012

Exploración en profundidad (1)

Por motivos ajenos a nuestra voluntad, este año la actuación arqueológica en Riocueva durante 2012 ha quedado reducida a una simple prospección de superficie de algunas zonas de la cueva que aún no habíamos visitado. La exploración, en la que han participado Helena Paredes y Rafael Bolado, además de los codirectores del proyecto, se ha centrado en la parte final de la "Galería Campamento" y en el tramo inicial de la "Galería Stop".

Ofrecemos aquí un avance en forma de galería fotográfica y en los próximos días daremos cumplida cuenta de los resultados de nuestra exploración. Somos arqueólogos, no espeleólogos, y a veces el tránsito por zonas aparentemente sencillas se convierte para nosotros en un reto por la falta de costumbre. Pero todo sea por la ciencia...


Adentrándonos en la Galería Campamento
Siempre hay algún detalle que despierta el interés
Todo parece sencillo mientras se puede caminar tranquilamente
Incluso hay tiempo y ganas para disfrutar del paisaje subterráneo
Explorando la vía superior para acceder a la Galería Stop
La vía inferior fue la elegida para penetrar en las zonas que no habíamos explorado
En algunos pasos la cosa se pone complicada
Al final, descender a la Galería Stop fue más sencillo de lo que parecía
El agua que inunda la Galería Stop impide el paso sin equipo
Sin esfuerzo, no hay recompensa...
Regresar desde la Galería Stop a la Galería Campamento obliga a arrastrarse


27 dic 2012

Vasconia. Tierra intermedia.

Me llega, vía Jaione Agirre del Museo BIBAT de Vitoria, la noticia de la inauguración mañana viernes de la exposición temporal "Vasconia. Tierra intermedia", en el Museo de Arqueología (Arkeologi Museoa) de Bilbao. Pongo aquí la (más que sugerente) imagen de la invitación y el texto que la acompaña, en el que se cuenta un poco de qué va el asunto.




El Arkeologi Museoa informa de que, el 28 de diciembre a las 10.30h,
la diputada foral de Cultura, Miren Josune Ariztondo,  inaugurará la  exposición temporal titulada  

“Vasconia: Tierra Intermedia”.

Esta exposición, se centra fundamentalmente en las costumbres funerarias de  los siglos VI y VII d.C. y en ella se exhiben más de 100 piezas procedentes de los Museos arqueológicos de Alava y Bizkaia, del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Elorrio, algunas de ellas descubiertas en excavaciones realizadas muy recientemente.

Del 28 de diciembre del 2012 al 5 de mayo 2013.


De martes a sábados:
10:00 – 14:00
16:00 – 19:30
Domingos y festivos:
10:30 – 14:00

Información y reservas: arkeologimuseoa@bizkaia.net
Telf. 94 404 09 90



No sé vosotros ahora, pero yo llevo ensalivando desde que lo he visto esta mañana. Lamentablemente, mañana no podré pasarme por allí (y me perderé los canapés, que en Bilbao hay mucho nivel y seguro que ponen), pero esta exposición es de visita obligadísima, así que más temprano que tarde encontraré un hueco para ir a verla. Imagino que habrá piezas de Aldaieta, de Finaga, de San Pelayo, de Dulantzi, de Buzaga, de Abrisketa, de Santimamiñe, de las varias necrópolis de Pamplona.... Y que también haya un hueco para las cuevas, como Los Goros o Mañaria. En fin, un lujazo para los que nos dedicamos a estas cosas y una oportunidad de oro para todos aquellos que tengan ganas de ver cómo moría (y vivía) la gente de los actuales País Vasco y Navarra en época visigoda (o merovingia, que para eso Vasconia era una "tierra intermedia").

26 dic 2012

Tenemos una cita



Como ya adelantamos hace unos días, y aún a riesgo de que nos consideréis un poco pesados, volvemos a anunciar que el próximo viernes 4 de enero presentaremos en Santander los primeros resultados de la excavación que hemos realizado en la cueva de Riocueva (Entrambasaguas).

La conferencia lleva por título Riocueva. Vida y muerte en la Cantabria de época visigoda y todo el que quiera asistir está invitado a escucharnos en la sede de ADIC, ubicada en la C/ Santa Lucía, 45, el próximo viernes 4 de enero a a las 20:00 h.

El que quiera ir calentando motores y refrescar la memoria, puede ir echando un vistazo a algunas de las entradas que hemos dedicado a Riocueva durante el año 2012:

Os esperamos...





21 dic 2012

Felices Fiestas




Os deseamos a todos unas Felices Fiestas y que el próximo año
 reparta igual o mejor fortuna que el que termina. 

Gracias por visitarnos, gracias por seguirnos.

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José Ángel y Enrique
Proyecto Mauranus




19 dic 2012

Conferencia


La pieza de la foto es una de las varias procedentes de Riocueva que enseñaremos Enrique y yo, por segunda vez en Cantabria (la primera fue en la UC hace unas semanas), en la charla que daremos en la sede de ADIC el viernes 4 de Enero de 2013, a las 20:00 horas. La enseñaremos restaurada (magníficamente, por cierto. ¡Gracias, Alfredo!), que luce mucho más.

La conferencia se titula "Riocueva. Vida y muerte en la Cantabria de época visigoda" y en ella, aparte de contar la excavación del año pasado y enseñar las cosas tan magníficas que encontramos, daremos una primera interpretación del yacimiento y lo contextualizaremos. Y también repasaremos otras cuevas similares y expondremos la importancia que, hasta la fecha, tienen este tipo de sitios para conocer cómo se vivía (y se moría) en la Cantabria de los siglos VII y VIII d. de C.

Así que, si queréis saber más sobre todas esas cosas y contemplar, casi en exclusiva, algunos hallazgos excepcionales, tenéis una cita con nosotros el día 4 de Enero en el nº 45 de la Calle Santa Lucía de Santander. Nos vemos allí.

17 dic 2012

Una sangre no tan limpia (2)

Como veíamos al final de la primera de estas dos entradas, un tanto por ciento minoritario (pero significativo) de los cántabros actuales posee marcadores genéticos de origen norteafricano. En ésta trataremos de ver por qué.

Hasta el momento y que yo conozca, hay tres explicaciones que remiten a tres períodos distintos: la Prehistoria, la Edad Media y la Edad Moderna. La que voy a proponer aquí se enmarca, como no podría ser de otra manera, dentro de la segunda y es por eso que la dejaré para el final. De las otras dos únicamente haré un breve repaso (porque no tengo tiempo para extenderme demasiado en ellas).

Empezando por la más antigua, hay quien sostiene que ese intercambio de genes podría haberse producido durante la Prehistoria. Concretamente, durante la Prehistoria Reciente (incluso hay quienes la ligan a la extensión del megalitismo por la costa atlántica peninsular desde un presunto foco irradiador situado en el actual Marruecos). Como sería largo y prolijo entrar en disquisiciones, únicamente mencionaré que, a falta de estudios (que faltan), existen algunos indicios de que eso no es exactamente así. Aunque en este caso estemos hablando de marcadores genéticos relacionados con el cromosoma Y, de haberse producido un intercambio poblacional en la Prehistoria, éste también habría quedado reflejado en el ADN mitocondrial. Aunque se ha especulado mucho con una llegada a la Península del haplogrupo U6b (presente en nuestros días en poblaciones peninsulares) durante la Prehistoria, no parece que sea el caso, como se evidencia en esta publicación portuguesa, donde se certifica la ausencia de esa herencia genética norteafricana en restos humanos del Neolítico Final y el Calcolítico (precisamente en regiones en la que esos marcadores están muy presentes en la actualidad). O en estos otros artículos, centrado uno en varios períodos de la Prehistoria y el otro en la Edad del Hierro (en este último trabajo se dice lo siguiente: "although not conclusive due to the small number of individuals analyzed, does not provide support for an earlier gene flow between North Africa and the Iberian Peninsula, as some authors have suggested, and supports the hypothesis of a modern, historical entrance of genes from North-Africa into Iberia"). Por el contrario, a favor de cierto tráfico de bienes (y personas) a través del Estrecho de Gibraltar durante la Prehistoria Reciente podría esgrimirse el resultado de estos estudios genéticos sobre restos de bóvidos de la Edad del bronce hallados en Atapuerca, aunque parece que la discusión no está cerrada y podría tratarse de especímenes ibéricos emparentados con los africanos.

Monumento megalítico de Mzora (Marruecos) (Fuente: http://amazighroots.blogspot.com.es/2007/05/amazigh-megaliths.html)

La más reciente permitiría relacionar esa herencia genética nortefricana con los moriscos deportados del Reino de Granada tras la revuelta de las Alpujarras, en 1571 (sobre esos moriscos hay una interesante entrada en este blog). Esas deportaciones, que afectaron a varias decenas de miles de personas, tuvieron como destino todo el occidente peninsular (de Andalucía a Galicia) y las dos Castillas (en la Vieja se incluiría Cantabria entonces). Y aunque, oficialmente, los moriscos peninsulares fueron expulsados a lo largo del siglo XVII, parece probado que algunos de ellos consiguieron escapar a esa nueva y definitiva deportación y acabaron por diluirse en la población "cristiana vieja" con el paso de los años. Yo el principal "pero" que le veo a esta interpretación es que es más que probable que una parte significativa de los moriscos granadinos no tuviese origen norteafricano, sino peninsular (serían hispano-visigodos convertidos al Islam en tiempos), por lo que la huella genética "bereber" debida a ellos sería muy pequeña (sobre todo si le sumamos el efecto de la expulsión). A lo que habría que añadir que, a diferencia de lo que sucede en otras zonas donde existen pruebas documentales del asentamiento de esos moriscos, en Cantabria no hay escritos que certifiquen la llegada de gentes deportadas desde el Reino de Granada. En cualquier caso, esta interpretación me convence bastante más que la prehistórica.


Moriscos deportados (Fuente: http://todosauna-vicente.blogspot.com.es)

Finalmente, está la explicación medieval, que es la que cuenta (por el momento) con más elementos a favor. El principal, la propia genética, como queda de manifiesto en este artículo que merece mucho la pena leer y en el que se demuestra que la extensión de los haplogrupos de origen norteafricano E3b1b1b y  E1b1b1a-b (antes conocidos como M81 y M78, respectivamente, y presentes en un alto porcentaje entre poblaciones bereberes actuales) por la Península Ibérica, Sicilia y el sur de Italia tuvo lugar durante la Edad Media; coincidiendo con el dominio musulmán de las dos primeras y la deportación de "árabes" sicilianos al continente en el caso de la tercera.

Llegados a este punto y aceptando esa datación medieval, ¿cómo podemos explicar entonces la presencia de E3b1b1b y E1b1b1a-b en el noroeste peninsular y, especialmente, en Cantabria, cuando se supone que fueron territorios que apenas estuvieron en manos musulmanas unas cuantas décadas? Pues es complicado, la verdad, aunque hay una posible solución al enigma. Una solución algo enrevesada, ciertamente, pero, en mi opinión, muy sugerente. Vamos con ella.

A mediados del siglo VIII d. de C., Alfonso I, el tercer rey de Asturias, lanza una serie de campañas militares al sur de la Cordillera Cantábrica, llegando hasta el Valle del Duero. Es la primera vez que el incipiente reino cristiano puede permitirse pasar a la ofensiva, aprovechando la gran rebelión de los bereberes del año 740. Estos, que habían constituido el grueso de las tropas invasoras en 711, se asentaron principalmente en las tierras del noroccidente peninsular (la "Galicia" de las fuentes árabes), zonas que habrían abandonado en masa para unirse a la revuelta de sus parientes norteafricanos contra los árabes. Parece bastante razonable suponer que entre esos "colonos" norteafricanos habría aún numerosos cristianos (e incluso paganos) y que los que profesasen la fe islámica lo harían de forma aún muy superficial, ya que la definitiva conquista árabe del Magreb no se produjo hasta finales del siglo VII d. de C. (es un período de tiempo muy corto para pensar en una islamización profunda y no hay que olvidar que el África romana era un territorio cristiano al menos desde el siglo IV d. de C.).

Guererros bereberes de comienzos del siglo VIII (Dibujo de A. García Pinto) (Fuente: http://www.mundohistoria.org/blog/articulos_web/la_conquista_arabe_del_norte_de_africa)

Dicen dos de las primeras crónicas de la Reconquista (una versión en la red aquí) que Alfonso I (y su hermano Fruela, hijos ambos del Dux de Cantabria, Pedro), tras tomar numerosas ciudades con sus castros, aldeas y granjas,  mató "a los árabes" que las ocupaban y regresó al otro lado de la Cordillera llevando consigo a los cristianos que las habitaban. Y que por esas mismas fechas "repobló" parte de sus dominios norteños. Concretamente, lo que dicen esas fuentes es lo siguiente:

"13. Quo mortuo ab uniuerso populo Adefonsus eligitur in regno, qui cum gratia diuina regni suscepit sceptra. Inimicorum ab eo semper fuit audatia conprensa. Qui cum fratre Froilane sepius exercitu mobens multas ciuitates bellando cepit, id est, Lucum, Tudem, Portugalem, Anegiam , Bracaram metropolitanam, Uiseo, Flauias, Letesma, Salamantica, Numantia qui nunc uocitatur Zamora, Abela, Astorica, Legionem, Septemmanca, Saldania, Amaia, Secobia, Oxoma, Septempuplica, Arganza, Clunia, Mabe, Auca, Miranda, Reuendeca, Carbonarica, Abeica, Cinasaria et Alesanzo seu castris cum uillis et uiculis suis, omnes quoque Arabes gladio interficiens, Xpianos autem secum ad patriam ducens.

14. Eo tempore populatur Asturias, Primorias, Liueria, Transmera, Subporta, Carrantia, Bardulies qui nunc uocitatur Castella et pars maritimam [et] Gallecie; Alaba namque, Bizcai, Aizone et Urdunia a suis reperitur semper esse possessas, sicut Pampilonia [Degius est] atque Berroza." [Versión Rotense de la Crónica de Alfonso III]

"13. Post Faffilani interitum Adefonsus successit in regnum, uir magne uirtutis filius Petri ducis, ex semine Leuuegildi et Reccaredi regum progenitus; tempore Egicani et Uittizani princeps militie fuit. Qui cum gratia diuina regni suscepit sceptra. Arabum sep e ab eo fait audacia conpressa. Iste quante gratie uel uirtutis atque auctoritatis fuerit, subsequentia acta declarant: simul cum fratre suo Froilane multa aduersus Sarracenos prelia gessit atque plurimas ciuitates ab eis olim oppressas cepit, id est, Lucum, Tudem, Portucalem, Bracaram metropolitanam, Uiseo, Flauias, Agata, Letesma, Salamantica, Zamora, Abela, Secobia, Astorica, Legione, Saldania, Mabe, Amaia, Septemanca, Auca, Uelegia Alabense, Miranda, Reuendeca, Carbonaria, Abeica, Brunes, Cinisaria, Alesanco, Oxoma, Clunia, Argantia, Septempublica et cunctis castris cum uillis et uiculis suis; omnes quoque Arabes occupatores supra dictarum ciuitatum interficiens Xpianos secum ad patriam duxit.

14. Eo tempore populantur Primorias, Libana, Transmera, Supporta, Carranza, Bardulies que nunc appellatur Castella et pars maritima Gallecie; Alaba namque, Bizkai, Alaone et Urdunia a suis incolis reperiuntur semper esse possesse, sicut Pampilona [Degius est] atque Berroza." [Versión "A Sebastián" de la Crónica de Alfonso III]

Zona afectada por las campañas militares de Alfonso I y Fruela (Fuente: http://mezquitacordobesa.blogspot.com.es/2012/06/alfonso-i-y-la-reconquista.html)

Ahora, elucubremos un poco. Supongamos que parte de esos bereberes que ocupaban la Meseta Norte y Galicia no se fueron al sur durante la revuelta. Y supongamos también que al menos una parte de ellos fuese de religión cristiana (o apostatase de su reciente credo islámico), aunque estuviesen al servicio de los árabes musulmanes. En ese contexto, quizá su religión salvase a esos norteafricanos de morir a manos de las huestes asturianas e hiciera que formaran parte de los "cristianos" que, según las crónicas, se instalaron en los territorios de Alfonso I. Eso explicaría la presencia de los marcadores genéticos que han dado origen a estas dos entradas en un lugar como Cantabria, donde el dominio efectivo musulmán fue inexistente (o duró tan poco que puede ser considerado irrelevante). Y lo mismo podríamos aplicar al caso de Galicia (para los del resto del occidente peninsular habría que pensar en poblaciones que quedaron al margen de esas campañas asturianas y permanecieron en el no tan desierto "Desierto del Duero" para pasar a ser asimiladas por los repobladores llegados del norte tiempo después). Quizá entre los cristianos con los que se "repoblaron" algunas de las comarcas mencionadas en las fuentes (Liébana, Trasmiera, Sopuerta, Carranza, etc.) hubiese pequeños grupos de bereberes que acabaron fundiéndose con los habitantes autóctonos y con los otros hispano-visigodos llegados con ellos desde el sur. De ese modo, su huella genética habría quedado "oculta" entre los cántabros hasta el día de hoy. Y la deriva genética en zonas aisladas y tendentes a la endogamia, como los valles pasiegos, habría hecho que el porcentaje de marcadores norteafricanos se multiplicase, alcanzando las cotas más altas de toda la Península.

Para apoyar esta presencia temprana de bereberes en el NW peninsular y la vuelta al cristianismo de muchos de ellos contamos con un famoso pasaje del Ahbar Magmua (fuente árabe de la conquista) que dice lo siguiente:

"El año 33 (133>750-51) fue próspero. Los gallegos se sublevaron contra los muslimes y creciendo el poder del cristiano llamado Pelayo... salió de la Sierra y se hizo dueño de Asturias. Los muslimes de Galicia y de Astorga le resistieron largo tiempo, hasta que surgió la guerra civil de Abul-Jattar y Tuwaba. En el año 133 fueron vencidos y arrojados (los árabes) de Galicia, volviendo a hacerse cristianos todos aquellos que estaban dudosos en su religión, y dejando de pagar los tributos. De los restantes, unos fueron muertos y otros huyeron tras de los montes hacia Astorga. Mas cuando el hambre cundió, arrojaron también a los muslimes de Astorga y otras poblaciones, y fuéronse replegando detrás de las gargantas de la cordillera." (Traducción de E. Lafuente Alcántara, citada en Fernández Conde, 2009)

Así que, tampoco sería demasiado descabellado lo que he propuesto más arriba. Y tampoco es nada nuevo en la historiografía, ya que autores como Oliver Asín o, más recientemente, Fernández Conde, han sostenido esa presencia norteafricana en latitudes septentrionales (desde el siglo VIII d. de C., aunque no sólo, ya que habría habido nuevas arribadas de gentes de ese origen en varios momentos posteriores), sin conocer los nuevos datos que la genética ha aportado en los últimos años; datos que vendrían a confirmar las conclusiones de sus trabajos y a matizar mucho la visión mayoritaria de la "Reconquista", al menos desde un punto de vista "étnico" o, si se prefiere, relacionado con el origen de los grupos humanos que la protagonizaron.

Como epílogo quiero mencionar de forma muy breve el caso de la necrópolis de Aldaieta, en Álava (todo un clásico en este blog, aunque nunca le hemos dedicado una entrada monográfica y eso es algo que va a cambiar pronto...), fechada entre los siglos VI y VII d. de C. y en donde los análisis de ADN mitocondrial antiguo detectaron la presencia de marcadores genéticos de origen norteafricano en dos individuos, muy probablemente emparentados. Las fechas manejadas para el yacimiento permitieron a los autores del estudio presentar esos resultados como la prueba de una llegada de gentes del Norte de África a la Península con anterioridad a la invasión de 711. Sin embargo y como veremos en una próxima entrada, en este momento esa afirmación ha de ponerse en cuarentena.