9 oct 2013

Una aproximación a la vida e identidad de los cántabros de los siglos VII-VIII d. de C. a partir del registro funerario

Se va acercando el día (y nosotros seguimos preparando nuestra presentación a trancas y barrancas) de comparecer, en Vitoria, en el Coloquio Internacional "Quiénes fueron, qué fueron y qué hacían. Identidades y arqueología funeraria entre los siglos V y VIII". En la página del encuentro ya han colgado el libro de resúmenes (se puede bajar en la sección de descargas), así que aprovecho para poner el nuestro (que lleva el mismo título que esta entrada) aquí. Ahí va, con algunos "santos" por el medio, para alegrar la vista de los lectores:


"Una de las principales características de la arqueología de época visigoda en Cantabria es que aún no se conocen los lugares de habitación de los cántabros de los siglos VI a VIII, por lo que la reconstrucción de sus modos de vida ha de hacerse únicamente a partir del registro funerario. Otra de las peculiaridades de nuestro territorio es que muchos de esos restos materiales proceden de cuevas con uso sepulcral.


La que puede considerarse “manifestación funeraria típica” está representada por tres necrópolis situadas en el sur de Cantabria: Santa María de Hito (Valderredible), El Conventón de Rebolledo (Valdeolea) y Santa María de Retortillo (Campoo de Enmedio). Se trata de yacimientos que han sido relativamente bien estudiados y que comparten una serie de características: su ubicación sobre edificios de época romana; un uso ininterrumpido, al menos, entre el siglo VI y el XII; la escasez de objetos de adorno personal, con muy pocas guarniciones de cinturón y mayor presencia de anillos y otros elementos de adorno; y la completa ausencia de objetos de uso cotidiano y recipientes acompañando a los difuntos. Además de estas tres, se conoce la existencia de otra necrópolis meridional, destruida hace décadas: El Castillete (Reinosa), de donde supuestamente procede un lote de objetos metálicos, entre los que destacan los broches de cinturón.

 
Por su parte, las cuevas con uso sepulcral constituyen una “manifestación funeraria atípica” y son los yacimientos que, hasta la fecha y de forma un tanto paradójica, más y mejor información nos están aportando acerca de la vida en la Cantabria de los siglos VII y VIII. Aunque conocemos varias decenas de cuevas con materiales de época visigoda, sólo unas pocas han sido objeto de intervenciones recientes de cierta envergadura. En los casos mejor estudiados, las cuevas de La Garma (Ribamontán al Monte), Las Penas (Piélagos) y Riocueva (Entrambasaguas), se ha podido establecer su innegable carácter funerario, carácter que muy probablemente pueda extrapolarse a una parte considerable de las demás. Y también se ha comprobado que, como ocurría con las necrópolis, comparten una serie de características: la selección de zonas interiores y de difícil acceso; su uso restringido en el tiempo a los siglos VII-VIII; la presencia exclusiva de individuos jóvenes, por debajo de los 35 años; y la abundancia de objetos de adorno personal (guarniciones de cinturón, anillos, pendientes, etc.) y de uso cotidiano (cerámica de cocina, herramientas, instrumentos textiles, recipientes metálicos y de madera, etc.) acompañando a los muertos.
 
En los últimos años, y gracias a los datos procedentes en esas cuevas, estamos empezando a conocer mejor la vida en la Cantabria de época visigoda. Ahora sabemos cuáles eran sus medios de subsistencia: sus cultivos, sus animales domésticos, la pesca, etc. También podemos reconstruir aspectos importantes de su tecnología y su vida cotidiana: sus técnicas alfareras y cómo era su vajilla de cocina, qué materias primas e instrumentos usaban en el trabajo textil y cómo eran algunos de los tejidos resultantes, etc. Y, finalmente, estamos comenzando a perfilar su implicación en las redes de intercambio de la época, sobre todo a partir de los broches de cinturón y los objetos de vidrio.

 
En el estado actual de la investigación, consideramos que las diferencias existentes entre las necrópolis, y las personas inhumadas en ellas, y las cuevas con uso sepulcral no deben relacionarse con diferencias de identidad, estatus, cronológicas o geográficas. En los dos tipos de yacimientos hay enterradas personas de toda condición; el lapso de utilización es coincidente, a lo largo de los siglos VII-VIII; y su distribución geográfica, a pesar de la mayor presencia de cuevas sepulcrales al norte de la cordillera Cantábrica y de necrópolis exclusivamente al sur, no parece tampoco determinante. Consideramos que se trata de distintas manifestaciones funerarias: cementerios comunitarios, en el caso de las primeras, y sepulturas de exclusión, en el de las cavernas. De ahí la diversidad.

Los elementos de cultura material que pueden utilizarse para realizar apreciaciones de este tipo nos indican, sin ninguna duda, que el territorio de la Cantabria actual estaba integrado en el mundo cultural hispanovisigodo de los siglos VII-VIII, ya que prácticamente todos esos elementos cuentan con buenos paralelos en otras zonas de la península Ibérica. El caso más representativo es el de las guarniciones de cinturón, ya que la mayor parte de los broches son de tipo liriforme, en sus versiones hispánicas, aunque no puede descartarse que algunos sean evoluciones locales de modelos peninsulares más extendidos. Algunos son de hierro, con decoración damasquinada en latón y plata, y forman parte de un tipo tardío y que es exclusivo de la península Ibérica y Septimania. Junto a este indudable y mayoritario carácter hispanovisigodo, también pueden rastrearse algunas posibles reminiscencias tardorromanas y, quizá, cierto influjo continental, a juzgar por la presencia de algunas piezas de origen o inspiración norpirenaicos. Los enterramientos con armas, al contrario de lo que ocurre en otros territorios cercanos, no están presentes, por el momento, en Cantabria en estos siglos.
 
En lo relativo a las creencias, la presencia de varios elementos de adorno con simbología cristiana puede ser un indicio de que nos encontramos ante poblaciones que profesan esa religión. Sin embargo, también existen evidencias de prácticas supersticiosas que podrían tener un origen precristiano, lo que concuerda con el testimonio de las fuentes escritas altomedievales, que describen un territorio cristianizado, pero en el que las reminiscencias paganas siguen teniendo fuerza, aunque ya desprovistas de significado propiamente religioso.

Finalmente, es importante comentar que, hasta la fecha, no contamos con demasiadas evidencias para identificar la presencia de elites en el registro funerario cántabro de los siglos VII-VIII. Muchos de los elementos que se utilizan en ocasiones en ese sentido (broches de cinturón, vajilla de bronce o vidrio, pequeñas joyas de oro y plata, etc.) pueden haber sido en realidad más corrientes en las viviendas de la época de lo que se piensa en la actualidad. Sin descartar completamente que entre los depositados en las cuevas pueda haber algún miembro de esas elites locales, sí que se puede rastrear la presencia de uno de ellos en la necrópolis de Santa María de Hito, a partir del anillo-sello de oro con monograma cruciforme, un indicador de la potestad de su portador para sellar documentos, con todo lo que ello implica desde un punto de vista político y social."

Una ojeada rápida al resto de resúmenes me ha servido para confirmar que la cosa tiene muy, muy buena pinta (habrá que hacer un esfuerzo para estar a la altura...). La única pena que tengo es que no voy a poder llegar hasta después de mediodía el día 17 y, por tanto, me voy a perder las presentaciones de la mañana.


6 oct 2013

Riocueva 2013, episodio 4: visto y no visto

El segundo fin de semana de excavación en Riocueva ha sido más breve de lo habitual. Sólo un día. Pero ha resultado bastante productivo en cuanto a trabajo. No tanto en el tema de los "grandes descubrimientos". Seguimos acumulando datos, pero, de momento, no ha habido ningún hallazgo verdaderamente "emocionante". Será cuestión de tiempo... Hemos contado con la colaboración del restaurador del proyecto, Alfredo Prada, aunque sólo ha podido excavar (que no es poco), no ha hecho falta que aplicase ningún tratamiento sobre el terreno.

La primera novedad que teníamos ayer era el flamante "cartel de obra". Hay que colocarlo para publicitar que la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria subvenciona la actuación arqueológica y eso hemos hecho. Lo hemos colocado en la puerta para hacernos la foto de rigor, pero su emplazamiento durante la campaña será otro. Hay que dejar paso libre a los murciélagos que frecuentan la cueva. En relación con el tema murciélagos, conviene señalar que este año, a diferencia de lo que sucedía en 2011, o no están, o no los hemos visto. Es posible que sólo ocupen la cueva durante la invernada y, como este año aún no ha empezado a hacer frío, tardan en llegar. En cualquier caso, comida no les va faltar. La cueva está plagada de unos insectos similares a grandes mosquitos que, por fortuna, no molestan a los humanos.

El cartel en cuestión, en su emplazamiento "de gala"
Un murciélago de herradura pequeño, inquilino habitual de Riocueva (Foto: www.biolib.cz)
Solventado el trámite del cartel, procedimos a rematar los trabajos en el Sondeo 2, que ya había quedado casi terminado la semana anterior. Es la extensión excavada más amplia de las que hemos planteado en la cueva, 10 m2, y la que ha proporcionado los hallazgos más interesantes en la campaña 2011. Este año nos hemos tenido que conformar con un par de cuentas de vidrio, unos pocos fragmentos de cerámica y algunos huesos humanos. De momento, este área queda "clausurada", pero no descartamos ampliar un poco la excavación hacia el oeste si nos queda tiempo. Ya veremos.

Colocando la cartela  de "foto final" en el Sondeo 2
Teniendo en cuenta que lo del Sondeo 2 todavía eran deberes de la campaña de 2011, podemos considerar que la campaña 2013 ha empezado oficialmente este sábado con la apertura de nuevas zonas de excavación. Hemos planteado dos sondeos en el tramo más interior de la "Galería Campamento", tal y como anunciábamos la semana pasada.

El Sondeo 3, donde tomamos la muestra de hueso humano fechada por radiocarbono ca. 655 AD (1380±30 BP), ha sido visto y no visto. Hemos excavado los dos sectores más próximos a la pared en un tiempo récord, ya que la potencia del sedimento era escasa. Enseguida afloraba una dura costra estalagmítica apoyada sobre el suelo de la cueva. Hemos recogido varios fragmentos de huesos humanos en superficie y algunos más durante la excavación, pero ni rastro de cerámica, objetos metálicos y demás parafernalia habitual en otras zonas de la cueva. Los restos mejor conservados eran un fragmento de cráneo, una porción de esternón y una rótula, colocadas en la clásica "desconexión anatómica" tan habitual en Riocueva. Queda pendiente una ampliación del sondeo hacia el sur, pero a la vista de los pobres resultados, queda relegada al final de la cola de tareas pendientes.

"Raspando" en el Sector 3
El Sondeo 4 lo hemos ubicado en un recodo de la galería en el que hay restos de una fogata en una repisa, junto a una columna estalagmítica. Tenemos pendiente una datación por radiocarbono de esta fogata, pero tiene toda la pinta de ser contemporánea de las sepulturas de época visigoda. De momento, excavaremos los tres sectores más próximos a la pared y, si la cosa va bien, ampliaremos hacia el sur. De momento, más huesos humanos, alguno de animal y un fragmento de cerámica con aspecto de ser algo más reciente que las que aparecen habitualmente en la cueva. La semana que viene tendremos una visión más completa de lo que nos puede ofrecer esta zona.

La gran mancha cenicienta de la repisa (arriba, dcha.) es la posible fogata "de época"
Alfredo iniciando la excavación del Sondeo 4
Los trabajos realizados en la zona más interior de la galería dejan clara una cosa: excaves en la zona que excaves, siempre aparecen huesos humanos. Queda fuera de toda duda que se trata de una cueva sepulcral y que existen trazas de ese uso repartidas por una extensión importante de las zonas profundas de la cueva. Por el momento, en todos los sondeos abiertos hemos encontrado restos humanos, mejor o peor conservados, pero perfectamente identificables. Otros hallazgos tienen una presencia más localizada, como la cerámica o las cuentas de vidrio, pero los huesos humanos están por todas partes. Las dificultades de acceso y las escasas (nulas, más bien) condiciones de habitabilidad de las zonas interiores de la cueva ya nos hicieron descartar en su momento que se tratase de una cueva usada para vivir o un eremitorio. Riocueva es una cueva utilizada como espacio funerario en los siglos VII-VIII AD, los restos de quienes fueron allí enterrados (o, más concretamente, depositados sobre el suelo) son la evidencia indiscutible.

29 sept 2013

Riocueva 2013, episodio 3: jornada de transición

Quizá porque era domingo, o quizá porque nos tocaba afrontar la parte menos prolífica en hallazgos del Sector 2, la de hoy ha sido una jornada de transición. Seguimos disfrutando de buen tiempo y llegar hasta la cueva, de momento, es bastante parecido a un apacible paseo por el bosque. Sabiendo lo que nos espera cuando lleguen las lluvias otoñales, es casi un placer.

Por fortuna, los helechos se secan en otoño
Será la experiencia, pero la bajada "en seco" es poco más que un saltito
Teníamos grandes esperanzas depositadas en el Sector 9, ocupado casi en toda su superficie por un bloque de piedra. Pero resultó ser un pedazo de costra estalagmítica desplazado por la actividad de los tejones. En lugar de encontrar debajo una porción intacta de depósito sepulcral, únicamente había decenas de élitros de coleópteros y un fragmento de madera comido por la carcoma.

Debajo de la piedra no había nada de interés...
Más hacia el fondo, en el Sector 10, aparecieron algunos huesos humanos completos, concretamente una clavícula y un cúbito, que junto con las vértebras encontradas en el Sector 8 son los restos más vistosos que hemos localizado este año, por el momento. A parte de algún fragmento de cerámica y trozos de metal sin forma definida, es todo lo que ha dado de sí la jornada. Durante la tarde centramos toda nuestra atención en la criba, pero tampoco ha deparado grandes hallazgos, salvo un clavo, el primero que sale. Era previsible que fuese así, ya habíamos comprobado en 2011 que en la parte occidental del sondeo escaseaba la cerámica y otro tipo de hallazgos, pero con este yacimiento nunca se sabe. De momento, seguimos aguardando la "sorpresa". El próximo fin de semana acabaremos en esta zona de la galería y nos trasladaremos más hacia el interior, al lugar en el que recogimos los primeros huesos humanos fechados en época visigoda en 2010.

Cuando aparecen huesos completos, hay que andarse con cuidado
No todo va ser excavar.... La criba nos ocupa buen parte de la jornada

28 sept 2013

Riocueva 2013, episodio 2: toma de contacto

No nos lo hemos pensado ni un minuto... con el permiso en la mano, una rápida revisión de material y unas compras y ¡a excavar! Llevábamos 690 días esperando este momento. La campaña de 2011 había dejado un buen sabor de boca, algunas cosas a medias y muchas preguntas en el aire, de modo que había ganas de volver a la cueva. Este año, además de la puerta, la gran novedad ha sido la "reforma" del vestíbulo que han organizado los tejones.

La puerta abierta marca el inicio de la campaña 2013
Toda esa montonera de la izquierda no estaba antes...

Después del estiaje involuntario de 2012, los paletines han vuelto a hollar la superficie de la "Galería Campamento". Ha si una toma de contacto, hemos retomado la actividad en el Sondeo 2, que había quedado sin terminar, y no ha habido grandes hallazgos, pero siguen saliendo cosillas. Huesos humanos, por supuesto, que para eso es una cueva sepulcral, cerámica, algún objeto metálico y una cuenta de vidrio in situ. Con el tamaño que tienen las dichosas cuentas, tiene su mérito.

Indecisos, no saben por dónde empezar...
Una vez metidos en faena, todo es más sencillo
La escasez de personal obliga al director a emplearse a fondo
El primer día hemos sido pocos, pero el trabajo ha avanzado a buen ritmo. Esperemos que pronto se sumen más voluntarios al equipo de trabajo y podamos cumplir con los objetivos en un tiempo razonable, antes de que llegue el invierno... Mañana continuaremos con la labor donde la dejamos hoy, a punto de terminar con el Sector 8 y deseando hincar el diente al Sector 9. Debajo de la piedra seguro que aparece algo interesante.








25 sept 2013

Riocueva 2013, episodio 1: autorizados

Después de varios meses de espera, y de haber perdido el verano por el camino, la resolución preliminar se ha convertido en definitiva y por fin tenemos permiso para excavar en Riocueva. Permiso y subvención, que si lo uno es importante, lo otro no lo es menos.

El permiso propiamente dicho...
Nos han dejado sólo dos meses para hacer la campaña y, como en la edición anterior, nos veremos obligados a trabajar únicamente los fines de semana y con la infraestructura justa, pero estamos seguros de que eso no repercutirá negativamente en los resultados. Al menos ahora tenemos la tranquilidad de que la cueva está cerrada y su yacimiento protegido. No podemos prometer más anillos de oro, pero haremos todo lo posible para seguir armando el rompecabezas que nos dejaron hace 1300 años estas gentes que tanto temían a algunos de sus muertos.

Una buena noticia para los que siguen nuestras desventuras a través del blog: como este año se valoraba positivamente en las solicitudes la "aplicación de nuevas tecnologías que contribuyan a la difusión del Patrimonio Arqueológico regional", vamos a dedicar un esfuerzo extra a contar aquí el avance de los trabajos. ¡Pronto habrá novedades sobre la campaña 2013!





23 sept 2013

Coloquio Internacional "Quiénes fueron, qué fueron y qué hacían. Identidades y arqueología funeraria entre los siglos V y VIII"

Organizado por el Grupo de Investigación en Patrimonio y Paisajes Culturales (GIPyPAC) de la Universidad del País Vasco (EHU-UPV), el Grupo de Estudios Rurales (Unidad Asociada CSIC-UPV/EUH) y la UFI Historia, Pensamiento y Cultura Material de la misma universidad, este coloquio, que tendrá lugar en Vitoria los días 17 y 18 de Octubre, será la siguiente parada del "Mauranus Tour 2013".


Nuestra contribución se titula "Una aproximación a la vida e identidad de los cántabros de los siglos VII-VIII d. de C. a partir del registro funerario" y será la última exposición del coloquio, justo antes de las consideraciones finales. La verdad es que el título no deja gran cosa a la imaginación, pero aun así, diré de qué va: será un intento por contar todo lo que hemos aprendido en los últimos años acerca de la vida de los habitantes de Cantabria, a finales de la época visigoda (e inicios de la del Reino de Asturias), a partir del registro arqueológico de las necrópolis y, sobre todo, de las cuevas con uso sepulcral. Y también trataremos de navegar (con cuidado y sin naufragar) por las procelosas aguas de las identidades, las diferencias sociales, las creencias y demás.
 
Creo que va a ser una muy buena oportunidad para mostrar lo que estamos haciendo aquí, presentar algunas novedades recientes y marcar las líneas de investigación en las que llevamos ya unos años trabajando y que no sólo no se agotan sino que se van ramificando de forma extremadamente interesante (y fructífera, arqueológicamente hablando). Y, por supuesto, para intercambiar preguntas y respuestas y aprender un montón de cosas que seguro nos serán de mucha ayuda en nuestras pesquisas.

El coloquio tiene una web propia en la que puede ampliarse toda la información y descargarse el programa. Es ésta:

https://sites.google.com/site/arqueofuneraria/home

Si alguno de los lectores del blog se anima y se acerca a Vitoria los días 17 (por la tarde) y 18 del mes que viene, allí nos encontrará.

13 sept 2013

Will video kill the radio star?

En la madrugada del sábado 7 al domingo 8 de Septiembre (la semana pasada, vamos), fui entrevistado para el programa de radio "Milenio 3", de la Cadena Ser, dirigido y presentado por Iker Jiménez. El motivo de la entrevista no fue otro que uno de los aspectos más llamativos de la hipótesis de trabajo que manejamos (y que los habituales del blog conocen bien) acerca de los muertos de época visigoda de la Galería Inferior de La Garma (y de otros yacimientos similares, como Las Penas o Riocueva): la posible realización de práctica necrofóbicas destinadas a conjurar un eventual "retorno" de los cadáveres allí depositados (si algún despistado llega al blog justo ahora, puede hacerse una idea leyendo esto y esto otro). Junto a la mía, los responsables del programa también recabaron la opinión de Roberto Ontañón, Codirector del Proyecto La Garma y Director de las cuevas con arte paleolítico de Cantabria, así como Jefe de la Sección de Arqueología del Servicio de Patrimonio del Gobierno de Cantabria.
 
Como suele suceder en estos casos, la entrevista fue editada (demasiado para mi gusto) y mis explicaciones recortadas, quedándose fuera aspectos esenciales para la comprensión del fenómeno (siempre que la hipótesis sea correcta), como su posible origen en la acción de una o varias epidemias. Y tampoco salió la referencia a la excavación en Riocueva, uno de los motivos fundamentales (la publicidad) que me llevaron a aceptar la propuesta de salir en antena.
 
En cualquier caso, la experiencia fue curiosa (había salido en algún programa de radio local, hace años, hablando de fortificaciones de la Guerra Civil, pero no es comparable) y, en lo estrictamente humano, me sorprendió (gratamente) Iker Jiménez: ya me daba pinta, por las veces que le había visto en la tele, de ser un tipo majo, pero es que ahora puedo afirmar que es una persona con un enorme encanto personal (el charming famoso). ¡Y por teléfono!
 
Por si a estas alturas todavía hay alguien que no lo ha escuchado y tiene ganas de hacerlo, aquí puede (es el primer tema del primer programa de la nueva temporada):

http://www.ikerjimenez.com/milenio3/

No sé si esta aventura mediática continuará en la TV o se quedará aquí. Hay muchas cosas que me echarían para atrás, pero los argumentos a favor tampoco escasean, siendo el principal que se trataría de una oportunidad única para explicar lo que se quedó en el tintero en la radio y, de paso, publicitar el Proyecto y la excavación en Riocueva (esta vez, la condición sine qua non sería que fuésemos los dos miembros del primero y codirectores de la segunda).¿Iremos a la tele y "mataremos" a mi intervención radiofónica? De momento, a la espera de recibir una invitación formal (y, si se produce, de decidir qué hacer), me quedo con la canción de los Buggles, que me trae muchos recuerdos de cuando era crío y simboliza para mí la esencia de los primeros 80 (aun siendo del 79).


12 sept 2013

Aventuras (pocas, pero alguna intensa) en Pilsen

La semana pasada tuvo lugar en Pilsen (Plzen, en checo) el 19 Encuentro Anual de la European Association of Archaeologists (EAA). Nuestra contribución fue el día 5, dentro de la sesión titulada The use and perception of caves and rock shelters in Early Medieval Europe (400-1200 AD), organizada por Knut Andreas Bergsvik y Marion Dowd y de la que ya informamos en otra entrada anterior.

Portada (y primera diapo) de la presentación de Power Point que llevamos a Pilsen

En esta ocasión, ni los dos directores de La Garma (Pablo Arias y Roberto Ontañón) ni la otra mitad del Proyecto Mauranus (Enrique Gutiérrez Cuenca) pudieron asistir, así que me tocó hacerlo a mí. Quienes me conozcan sabrán que no soy dado a hacer casi nada en solitario, así que participar en este magno (y nunca mejor dicho, porque su magnitud es impresionante) evento se convirtió en un reto enorme. Inscripciones, reservas, cuatro viajes en avión, un hotel (muy bueno, por cierto) a las afueras del extrarradio, buses y taxis checos de puntualidad más que dudosa... Todo parecía muy complicado, máxime cuando mi inglés hablado es manifiestamente mejorable, mis conocimientos de checo nulos y siento un pánico irracional y casi insuperable a viajar en avión. Y, sin embargo, con todos esos mimbres, aparentemente malos, acabó saliendo un buen cesto: volé sin demasiados problemas, no me perdí, llegué a todas partes en tiempo y forma y volví a Invernalia, perdón, a Santander, el día y a la hora programados.

Así lucía la identificación, colgada de mi cuello, el jueves pasado

Yendo a lo realmente interesante, lo primero que quiero hacer es dar las gracias a Knut Andreas (y a su esposa, cuyo nombre no recuerdo) por el magnífico recibimiento que me brindó y la paciencia que mostró al hablar conmigo (no soy Ana Botella, pero soy consciente de que, a veces, entenderme puede resultar complicado). Compartimos una agradable comida (bastante lamentable en lo estrictamente culinario por culpa de lo que parecía un flagrante caso de imprevisión por parte de los responsables de la "cantina") y una no menos agradable conversación, junto a un amigo suyo danés, en la facultad donde tenían lugar las sesiones del congreso. Y lo cierto es que ambas me vinieron bastante bien para ir cogiendo confianza y relajarme un poco, que falta me hacía.

 Mirando al (pasillo) vacío, minutos antes de que diera comienzo la sesión

Dicho esto, toca comentar brevemente cómo fue la sesión, quién asistió y qué cosas interesantes se dijeron y enseñaron allí. Empezando por lo que debería ser el final, mi conclusión es que estuvo muy bien. Éramos pocos exponiendo (sólo 6), pero el público, sin ser muy numeroso, lo fue más de lo que yo esperaba; y sobre todo teniendo en cuenta que era una sesión muy pequeña, sobre un tema marginal y que teníamos serios competidores a esa misma hora (las 16:30). En mi caso concreto, salí en plan valiente a presentar de palabra lo que llevaba, ayudado por una presentación con mucha foto (y también bastantes textos) y por una especie de guiones para repartir entre la gente que hice con los textos del Power Point. Todo para tratar de paliar, en la medida de lo posible, los malos efectos de mi horrible inglés (incrementados, si cabe, por los nervios que gastaba). Hubo momentos en los que me encontré un poco perdido, tiré de spanglish más de lo que me hubiera gustado y me arrepentí todo el rato de haber abandonado mis estudios de la lengua de la pérfida Albión hace 18 años; pero creo que se me entendió bastante bien y que quedó más o menos claro qué era lo que quería contar. Y como, precisamente, contar esas cosas (y que se entendieran) era el fin último de mi presencia allí, estoy bastante satisfecho de mi actuación. Pero dejemos de hablar de mí.

Kevin Smith (Brown University, USA) nos habló de sus excavaciones en la cueva islandesa de Surtshellir, considerada en época vikinga como la morada del gigante de fuego Surtur, uno de los malos malosos que acabarán con los dioses en el Ragnarok (en concreto, Surtur, que se asocia con el fuego y los volcanes, matará a Freyr, diosa de la fertilidad y la prosperidad). La cosa tiene su aquél, porque la cueva, excavada en la lava, está al pie de un volcán que entró en erupción justo cuando los primeros colonos escandinavos se asentaron en Islandia (c. 871 d. de C.), inundando sus pastos y tierras de cultivo de fuego, lava y cenizas. En cuanto a lo puramente arqueológico, en su interior (que está sumido en la más absoluta oscuridad ya desde los primeros metros) existen los restos de un muro de considerables dimensiones que cortaba el paso hacia el interior (y que ya aparece citado en fuentes escritas medievales) y, lo que es más interesante aún, de una estructura (¿zócalo de cabaña?) en la que todo apunta a que se llevaron a cabo actividades de carácter ritual (hay miles de huesos de animales, algunos quemados y otros no, encendedores de chispa, cuentas de collar, etc.), quizá destinadas a aplacar al monstruo ígneo que habitaba en su interior.

Boca de la cueva de Surtshellir (Islandia) (tomada de aquí)

El propio Knut Andreas Bergsvik (Universidad de Bergen, Noruega) y Anne Haug (Universidad de Trondheim NTNU, Noruega), hicieron un repaso al uso de cuevas y abrigos en Noruega entre los años 500 y 1030 d. de C. (los períodos Romano/Migraciones y Merovingio/Vikingo). Entre las varias conclusiones de su exhaustivo trabajo yo destacaría la gran diferencia que se aprecia entre uno y otro períodos. Así, entre el cambio de era y mediados del siglo VI d. de C., se observa la existencia de numerosas cuevas y abrigos con evidencias de haber sido utilizados, en su gran mayoría, como lugares de residencia. Sin embargo, entre mediados del siglo VI y las primeras décadas del XI d. de C., disminuye drásticamente el número de cuevas y abrigos utilizados (y sus usos pasan a ser rituales y funerarios en gran medida), al tiempo que aumentan claramente los asentamientos al aire libre. Su explicación para este fenómeno es doble. Por un lado, se habría producido una reorganización política del espacio que habría llevado al abandono de esas habitaciones rupestres en favor de hábitats más concentrados. Y, por otro (y ésta me parece la más interesante de las dos), la percepción de las cuevas por parte de los noruegos habría cambiado (a peor, a mucho peor), pasando éstas a considerarse lugares habitados por seres fantásticos y muy poco recomendables para los humanos (enanos, gigantes, elfos y demás). Este cambio de percepción habría tenido lugar dentro de un cambio cosmológico de más calado y, lo que es aún mejor, lo habría hecho en un momento plenamente pagano, en el que el Cristianismo aún ni estaba ni se le esperaba.

Manel Feijoo (Universidad de Zaragoza), por su parte, abordó el tema del uso de las cuevas en la península Ibérica en la Tardoantigüedad y la Alta Edad Media, desde una perspectiva general. Estas ocupaciones, que tendrían un momento inicial en el siglo V d. de C., no estarían relacionadas con la irrupción de los bárbaros en el occidente europeo y la consiguiente estela de violencia y destrucciones (que han sido puestas en duda con buenos argumentos en los últimos años), sino con un cambio económico que implicaría la extensión de la actividad humana a zonas antes poco o nada consideradas. En ese contexto, las ocupaciones de las cuevas no tendrían carácter marginal y estarían perfectamente integradas en su entorno, formando parte de las redes comerciales de la época. Algunas otras ideas interesantes en esta exposición y que me llamaron la atención fueron una relacionada con el eremitismo cristiano y otra con el mundo islámico. La primera, que los eremitas y sus cuevas no estaban aislados del mundo, sino integrados en un entorno cuyos restos arqueológicos siguen esperando, en buena medida, a ser descubiertos. Y la segunda (y en mi opinión aún más importante), que esas ocupaciones ascéticas de las cuevas no tienen por qué ser exclusivamente cristianas y que hay todo un mundo de "trogloditismo" musulmán medieval esperando a ser estudiado desde una perspectiva global.

Michal Wojenka (Universidad Jaguelónica de Cracovia, Polonia) mostró un amplio catálogo de cavidades situadas al sur de Polonia y que habían sido utilizadas en época medieval (concretamente a partir del siglo XIII, pues, curiosamente, no hay evidencias de uso de las cuevas de esa zona en los momentos iniciales de la Edad Media). De entre las muchas cosas que expuso, me quedo con algunos detalles sueltos que, en algunos casos, me recordaron mucho a ejemplos cántabros: la destrucción de los "niveles medievales" de las cuevas por parte de los pioneros de la arqueología polaca del siglo XIX, interesados únicamente en la Prehistoria; una cueva (¿Oblazova?) en cuyo interior se recuperaron varios virotes de ballesta (y que me trajo inmediatamente a la memoria la que hay en la Peña de Santullán, dentro del recinto del castro, y cuyo nombre no recuerdo); las cerámicas con sellos (cruces inscritas en círculos) en el fondo; el hecho de que algunas cuevas estuviesen íntimamente relacionadas con fortificaciones (como ocurre aquí con la del castillo de Aldueso); etc. En su opinión, los usos más probables de estas cuevas en la Edad Media habrían sido como refugio y como lugar de almacenamiento.

Entrada de la cueva de Zarska (Polonia) (según Wojenka, 2011)

Finalmente, Alf Krauliz (CINDIS, Austria) habló acerca de la frecuentación en época histórica de un grupo de cuevas austriacas en las que se encuentran una especie de figurillas de diorita vagamente zoomorfas (que tendrían origen prehistórico). Esas visitas fueron prohibidas por las autoridades civiles y eclesiásticas por considerarlas relacionadas con la brujería. Las figurillas, por su parte, se utilizarían aún hoy en día como fuente de remedio para todo tipo de males, perpetuando una creencia ancestral (o eso es más o menos lo poco que pude entender).

En el turno de preguntas, que llegó al final, tuvimos la oportunidad de aclarar dudas y poner algunas ideas en común. Como ocurre casi siempre que sacamos a pasear a nuestros muertos, no faltaron varias cuestiones acerca de tan peculiares enterramientos y sus distintas implicaciones, algo que me llena de orgullo y satisfacción (como al rey de España) pero que también me puso en más de un pequeño aprieto idiomático (menos mal que estaba Manel para apuntarme las palabras correctas...).
Para terminar, me quedo con la buena experiencia que ha supuesto esta fugaz participación en el Encuentro de la EAA: con lo que he aprendido (de cuevas medievales, sí, pero también de cómo manejarse uno solo por el extranjero), con la gente estupenda que he conocido (Manel, Michal y el propio Knut Andreas, con los que intentaré seguir manteniendo algún tipo de contacto) y con la oportunidad que he tenido de mostrar, a quien quisiera verlo y oírlo, lo que tenemos aquí y cómo lo estamos estudiando. Y es en este punto donde toca dar las gracias a mis tres compañeros firmantes (Pablo, Roberto y Enrique). Y otra vez al primero, sin cuya ayuda e interés esta pequeña aventura centroeuropea nunca hubiese tenido lugar.

El colofón perfecto será sin duda, la publicación que ya están preparando Knut Andreas y Marion Down (que no pudo asistir a la sesión porque se casaba su hermano en esas mismas fechas y, como alguien dijo allí, una boda irlandesa es algo demasiado serio como para perdérselo) y en la que estaremos encantados de participar. Si todo va bien, dentro de aproximadamente un año volveremos a dar noticias sobre ella. Hasta entonces, seguiremos con la "gira". En breve, más noticias.

11 sept 2013

Coloquio Internacional de Saint-Martin-le-Vieil 2013

Nuestra amiga Marie-Elise Gardel de Carcassonne nos envía información sobre el coloquio de este año en Saint-Martin-le-Vieil, que llega en 2013 a su 8ª edición.

Structures et monuments rupestres d’Europe et d’Asie 
Saint-Martin-le-Vieil, Aude (Francia)
28 y 29 de septiembre de 2013





Ahí queda, por si alguien se anima a pasar un fin de semana aprendiendo cosas nuevas sobre cuevas naturales y artificiales utilizadas en la Antigüedad, en la Edad Media e incluso en épocas más recientes. En 2012 asistimos y fue una gran experiencia.

6 sept 2013

De regreso

Después de abandonar la actividad blogera durante más de un mes por causa justificada y dejar que José Ángel "alimente a la bestia" el solo durante este tiempo, voy retornando a las actividades cotidianas. Mientras voy preparando alguna cosilla para publicar, y como no podía traer souvenirs para todos del viaje de novios (mi esposa dice que ha habido demasiadas piedras y poca playa o piscina como para llamarlo "luna de miel"), os dejo alguna imágenes "tardoantiguas" de nuestro periplo por tierras turcas. En muchos casos la huella bizantina ha quedado enmascarada por 500 años de selyúcidas, otómanos y demás familia, pero algo todavía queda...

Iglesia de San Sergio y San Baco, actual mezquita de Küçük Ayasofya (Estambul)
Mosaico del Gran Palacio (Estambul)
Lo que queda del Gran Palacio (Estambul), más bien poco...
Un relieve del pedestal del obelisco del Hipódromo (Estambul)
La Cisterna de Yerebatan (Estambul), una joya subterránea 
Santa Sofía (Estambul), menos fascinante de lo que esperaba
Lo que queda de la maltrecha muralla bizantina de Estambul
Te, charla y juegos de mesa a la sombra del acueducto de Valente (Estambul)
Sarcófagos imperiales de pórfido en el Museo Arqueológico de Estambul
La Iglesia del Concilio (del año 431) en Éfeso
Cruces y otros símbolos cristianos al pie del Tetrapilón de Afrodisias
Iglesia.Basílica de Afrodisias, antiguo templo de Afrodita
Retazos de cristiandad en Perge
¡Broches de cinturón bizantinos! Los primeros y los únicos que vimos en el Museo de Antalya
Un ambón del siglo VI del Museo de Antalya
Tumbas excavadas en la roca en Göreme (Capadocia)
Iglesia Oscura en Göreme (Capadocia)
Iglesia de Santa Bárbara en Göreme (Capadocia)
Iglesia de San Jorge en Ihlara (Capadocia)