14 oct 2012

Hachas dobles de época visigoda. ¿Herramientas o armas?

Siguiendo con la serie dedicada a las hachas de época visigoda, le toca el turno a las hachas dobles, aunque ni aparezcan en cuevas (salvo quizá en Montou, aunque el dibujo  no es muy claro y por eso no lo trataremos aquí) ni contemos aún con ningún ejemplar cántabro.

Este tipo de objetos son conocidos desde hace mucho tiempo y, aunque en algunas ocasiones han sido interpretados como armas, las que han sido publicadas en época reciente lo han sido como herramientas; concretamente como dolabrae de origen tardorromano. En la Península se conocen unos cuantos ejemplares, de los que veremos una amplia selección un poco más abajo en esta misma entrada. En cuanto a lo que dicen las fuentes escritas, las Etimologías de San Isidoro, como siempre, vuelven a ser nuestra principal guía para poner nombre (y especificar uso) a estas piezas. El pasaje que el obispo hispalense dedicó a las hachas es el siguiente.

Securis vocatur eo quod ea arbores succidantur, quasi succuris. Item securis quasi semicuris; ex una enim parte acuta est, ex altera fossoria. Haec apud veteres penna vocabatur; utrimque autem habens aciem, bipennis. Nam bipennis dicitur quod ex utraque parte habeat acutam aciem, quasi duas pinnas. Pennum autem antiqui acutum dicebant; unde et avium pinnae, quia acutae. Et ecce nomen quod reservavit antiquitatem; quia veteres pennas dicebant, non pinnas. Haec et dolabra, quod habeat duo labra; nam securis simplex est. Dextralis dexterae habilis. 

Ascia ab astulis dicta quas a ligno eximit; cuius diminutivum est asciola. Est autem manubrio brevi ex adversa parte referens vel simplicem malleum, aut cavatum, vel bicorne rastrum.

Tras leerlo no me queda muy claro qué es cada cosa: dice primero que los securis también podrían llamarse semicuris porque tienen un lado afilado y otro para cavar, y luego que son de hoja simple, cayendo en una aparente contradicción. ¿Será que securis y semicuris eran cosas distintas y que las segundas tenían un lado afilado y otro con forma de azada? Quizá las semicuris (como las bipennis, con dos hojas afiladas) sean tipos concretos de dolabrae, que sabemos por el propio Isidoro que, al contrario que las securis, tenían dos extremos o filos. Completan la lista las dextralis (o pequeñas hachas que se manejaban con una sola mano) y las asciae, azadas o azuelas.

En una pizarra inscrita del siglo VII d. de C. procedente de Diego Álvaro (Ávila), aparece mencionada una de esas dolabrae de las que nos habla Isidoro y quizá también dos dextralis, en un contexto de trabajo agrícola:

(…) uadamus / ad fragis, ad uinias p[o]stas et pono te ibi in fragis et le- / uaui de domo Desideri p[---]rales duos, dolabra una (Velázquez Soriano, 2004: 219-234)

Los ejemplares de hachas dobles de época visigoda que hemos recopilado pueden dividirse en dos grandes tipos: las que tienen un filo vertical y otro horizontal y las que presentan dos filos horizontales, aunque de distinto tipo.

Las primeras (hachas de Deza y Vadillo) se caracterizan por tener el extremo opuesto al del filo (que es en "media luna") con forma de azuela o azada. Si tenemos en cuenta el texto de Isidoro que hemos visto más arriba, se trata claramente de dolabrae, y quizá, si nuestra interpretación es correcta, de  las que podríamos denominar semicuris, ya que uno de sus extremos sirve para cortar y el otro para cavar.



Hacha de Deza (Soria) (Según Dohijo, 2011)


Hacha de Vadillo (Soria) (Según Dohijo, 2011)


Las segundas, mucho más numerosas (Sant Julià de Ramis, Puig Rom, Castillo de los Monjes, Morcuera, Santa María de Matallana y Contrebia Leucade) presentan dos extremos afilados: uno principal , casi siempre simétrico y en la mayor parte de los casos con forma de "media luna"; y otro secundario, mucho más estrecho. En este caso, podríamos hablar de bipennis, ya que los dos lados de la hoja han sido diseñados para cortar.


Hachas de Sant Julià de Ramis (arriba) y Puig Rom (abajo) (Girona) (Según García y Vivó i Codina, 2003)

Hacha del Castillo de los Monjes (La Rioja) (Según Tejado, 2010)

Hacha de Morcuera (Soria) (Según Dohijo, 2011)

Hacha de Santa María de Matallana (Valladolid) (Según Crespo, 2009)

Hacha de Contrebia Leucade (La Rioja) (Según Hernández Vera et alii, 1996)


Tanto el diseño de las piezas como la mención de la pizarra de Diego Álvaro parecen indicar una función como herramientas, más que como armas. Para reforzar esa imagen contamos, además, con una evidencia directa, de época visigoda: una ilustración perteneciente al "Pentateuco Ashburnham" en la que se aprecia cómo dos bipennis del mismo tipo que las que acabamos de ver son utilizadas en tareas de construcción, concretamente para cortar la paja con la que se están haciendo ladrillos de adobe.


Sin embargo y pese a que parece claro que estas hachas dobles son útiles y no armas, no puede descartarse que llegasen a ser utilizadas en combate. Quizá, al tratarse de instrumental agrícola y/o forestal, en manos de las levas de campesinos y esclavos obligados a movilizarse como tropas de a pie en caso de guerra. E incluso existe la posibilidad de que, pese a todo lo que pueda parecernos, algunos de los ejemplares que hemos visto hayan sido armas y no herramientas. En la imagen inferior (del "Beato de Las Huelgas", del siglo XIII, muy posterior en el tiempo a la época visigoda) puede verse cómo un hacha del mismo tipo es empuñado por un guerrero cubierto por casco y hauberk o algo similar. 

(Imagen tomada de aquí)

El hecho de que los ejemplares de Sant Julià de Ramis, Puig Rom o el Castillo de los Monjes procedan de contextos claramente militares (castra o asentamientos fortificados en altura) podría apoyar esta interpretación, aunque de momento sea meramente hipotética.

8 oct 2012

Quidam in regione Cantabriae Mauranus nomine...

Llegados a este punto en la vida del blog (y del Proyecto), con más de 10.000 visitas ya, creo que ha llegado la hora de contar la historia de quien le ha dado nombre y el porqué de su elección. Para aquellos poco familiarizados con las fuentes escritas tardoantiguas en las que se menciona a Cantabria o a los Cántabros, hay que decir que Mauranus es el protagonista cántabro de un milagro (post-mortem) de San Martín, ocurrido presuntamente en el siglo VI d. de C. y contado por Gregorio de Tours en su hagiografía del santo compartidor de capas con los pobres. La historia (sacada de aquí y en un perfecto latín) es como sigue:

40. De Maurano muto. (VMIV40) 40. Quidam in regione Cantabriae Mauranus nomine mane a lectulo consurgens, dum de domo egreditur, visum est ei quasi ab aliquo percussus fuerit in cervicem. Qui protinus ruens in terram, factus est tamquam mortuus, ac per triduum solo spiritu vivens, tamquam mortuus putabatur. Quarta autem die apertis oculis, nihil poterat loqui. Ablata enim ei fuerat fandi facultas. Auditis enim beati Martini miraculis, unum triantem nautis porregit, innuens cum supplicatione, ut eum ad beati antistitis templum deferrent. Quibus abeuntibus, ille ad domum suam reversus, vidit ante pedes suos aureum in similitudine triantis. Quo adsumpto pensatoque, unius solidi appensus est pondere. Quod ille cernens, dixit intra se: 'Reddidit mihi virtus beati Martini meritum pro fenore, quod eius templo direxi'. Et accensus desiderio, voluit in unam atque aliam navem conscendere, sed a parentibus est retentus. Reperta autem tertia nave, retenere penitus non potuit. Qua ascensa, cum inpellente vento altum mare ingressi fuissent, os eius virtus sancti antistitis reseravit. Qui, extensis ad caelum manibus, locutus est, dicens: 'Gratias tibi ago, omnipotens Deus, qui me hoc iter sulcare iussisti. Iam enim, priusquam templum sancti tui videam, eius beneficiis sum refertus'. Quibus navigantibus, Burdigala urbe adpulsi sunt; egressusque hinc de navi, ad basilicam sancti accedens ac votum suum exsolvens, quae scripsimus ab ipsius ore relata cognovimus.

Una versión al castellano del texto (libre pero bastante fiel, aunque esté feo que lo diga yo) sería la siguiente:

[Sobre el mudo Mauranus] Un tal Mauranus, de la región de Cantabria, al ir a salir de casa un día por la mañana cayó fulminado y quedó como muerto. Estuvo comatoso tres días y al cuarto, cuando despertó, resulta que había perdido el habla. Como se ve que no le gustaba nada lo de ser mudo y habiendo conocido la fama de milagrero que tenía San Martín (de Tours), intentó acercarse a la iglesia en la que estaban sus reliquias. Para ello fue a comprar un pasaje en un barco, pero no le llegaba el dinero y tuvo que volverse a su casa, con tan buena suerte que en el camino se encontró una moneda de oro muy gorda. El segundo intento de viajar a Francia lo frustró su familia, pero a la tercera consiguió embarcarse rumbo a Burdeos y, al rato de hacerse a la mar, recuperó el habla (gracias a la intervención divina, por supuesto). Siguió su viaje, llegó a la iglesia del santo (supongo que en Tours), cumplió su voto e incluso se lo contó al propio Gregorio, que estaba por allí. Y colorín, colorado, el cuento de Mauranus se ha acabado.

Parece una historia sin demasiada importancia, pero si hacemos una lectura atenta enseguida descubrimos que nos está dando un montón de información útil acerca de la Cantabria de época visigoda. Por partes:

- que Cantabria, en el siglo VI y tuviese la extensión que tuviese, tenía costa (al contrario de lo que siguen afirmando algunos investigadores, que para esas fechas la circunscriben al sur de la Cordillera y dejan la costa "pa prau")

- que en esa costa había puertos que seguían habitados (esos núcleos de origen romano que muchos consideran completamente abandonados para esas fechas porque hasta hace muy poquito no se han empezado a identificar contextos y materiales del siglo V d. de C. en adelante)

- que a esos puertos llegaban regularmente barcos que navegaban desde la costa atlántica francesa (siguiendo con toda probabilidad la misma ruta comercial inaugurada tras la conquista romana y caracterizada por la navegación de cabotaje entre el sur de Francia -Burdigala- y Galicia)

- que los habitantes de esos núcleos portuarios eran cristianos (nada de paganos recalcitrantes que serían cristianizados en fechas tan tardías como el siglo VIII d. de C. y de manos de los refugiados hispanogodos que huían de los musulmanes)

- que estaban al corriente de lo que sucedía al otro lado de los Pirineos (muy alejados, por tanto, de la imagen de aislamiento que tanto éxito tuvo en la historiografía hasta hace unas décadas)

- que tenían nombres romanos y hablaban latín (poco más hay que decir aquí, salvo que un nombre como "Mauranus", con esa raíz "Maur-" puede ser un buen paralelo para otros posteriores, como el del rey asturiano "Mauregato", sin tener que recurrir a fantasiosas etimologías, como el famoso "maura capta" y demás sinsentidos)

- y que hacían sus transacciones comerciales con moneda (quizá ya poca, pero moneda al fin y al cabo)

En resumen: que la Cantabria del siglo VI, lejos de la imagen que nos han estado vendiendo hasta hace algunos años, no era un lugar aislado, cerrado al mundo exterior y habitado por unas gentes que vivían de forma parecida a como lo hacían sus antepasados en la Edad del Hierro; sino que, en realidad, era un territorio en el que se vivía y se pensaba de forma muy similar a como se hacía en cualquier otro lugar de la Europa occidental o del mundo mediterráneo. Y por eso decidimos bautizar así a nuestro proyecto, porque estábamos convencidos (y cada vez lo estamos más) de que Cantabria no fue un sitio al margen entre los siglos V y VIII d. de C., de que la Historia no pasó de largo por esta tierra, sino que fue un trozo más del mundo occidental (con todas las particularidades que se quiera) y que compartió muchas más cosas con sus territorios vecinos de lo que cree gran parte del público interesado por estos "siglos oscuros".

Y ahora que ya lo sabéis, tendremos que mataros...










4 oct 2012

La arqueología como excusa (una vez más)

Es tan común utilizar los "imprevistos" hallazgos arqueológicos que se producen en el transcurso de la ejecución de obras para justificar retrasos que debería tener su propia entrada en un diccionario de excusas. Y los medios de comunicación suelen servir con tanta frecuencia de irreflexivo altavoz de este recurso torticero que al final la opinión pública acaba asumiendo esta idea como cierta, cuando en la mayoría de los casos no es más que una forma de esconder la falta de planificación de quienes licitan, promueven y ejecutan las obras. Al final, todo se acaba resumiendo en una visión negativa de los restos arqueológicos y de la propia labor de los arqueólogos, ya que en este planteamiento en el que se emplea "la Arqueología como excusa", hallazgos y profesionales son presentados como un obstáculo, como los causantes de  los retrasos y, en último término, como los que provocan que cualquier obra demore innecesariamente su plazo de entrega y multiplique exponencialmente su precio original.

No es mi intención de abordar aquí el problema con un enfoque general, ya que daría para escribir un libro, sólo me voy a limitar a proponer una reflexión sobre un caso reciente que me toca por proximidad, geográfica y "de género": la iglesia de Santa María de Castro Urdiales. Hace más de un mes se publicaban en la edición impresa de El Diario Montañés informaciones sobre los hallazgos arqueológicos realizados en el transcurso de las obras. Los trabajos, dirigidos por el arqueólogo J. Marcos, han sacado a la luz parte de la necrópolis medieval y han permitido identificar elementos muy poco habituales en nuestro país, como las vasijas-incensario. Además, aportan otros datos de gran interés sobre la evolución del lugar en el que se ubica la iglesia gótica y sobre la propia historia del edificio.

Noticia publicada en El Diario Montañés el 18 de agosto de 2012
Hoy mismo se ha publicado una noticia en la prensa anunciando un retraso en las obras de restauración del edificio... achacable, por supuesto a la Arqueología, esa diva ingrata. Por si deciden volver a redactar la entradilla, costumbre habitual en la prensa digital, os dejo una imagen de la publicación original en la que he subrayado en amarillo el texto de la injusta acusación.

Noticia publicada en eldiariomontanes.es el 4 de octubre de 2012
No conozco los entresijos del procedimiento concreto en este caso, sólo dispongo de las informaciones publicadas en la prensa, pero estoy convencido de que, si las cosas se han hecho bien, la Arqueología poco o nada tiene que ver en esa necesidad de alargar los plazos. De hecho, no es el primer retraso que se denuncia en esta restauración y meses atrás el "culpable" parecía otro, tal y como se pudo leer en la prensa local. Tampoco es mi intención posicionarme en este caso que, insisto, utilizo a modo de ejemplo. Pero seguro que el hecho de que una iglesia es un yacimiento arqueológico no entraba en "los planes" de nadie (salvo en los del arqueólogo, que lo sabe y no me cabe duda de que habrá intentado hacérselo saber también al resto de los implicados en el proyecto). Lo que pretendo es llamar la atención sobre una cuestión de fondo, concretamente referida al caso de la realización de obras en edificios históricos de carácter religioso.

¿De verdad alguien pensaba que el subsuelo de una iglesia medieval iba a estar vacío? Realmente, el enfoque debería ser el contrario cuando se aborda una actuación en un lugar como este. Como lo más probable cuando hacemos "un agujero" en una iglesia o su entorno es que nos encontremos "algo" y, sobre todo, que nos topemos con su cementerio (interior en la Edad Moderna, exterior en la Edad Media...) o con las estructuras de otra iglesia más antigua... ¿no es mucho más útil considerar que todas las iglesias son un yacimiento arqueológico? Así no se extrañaría nadie de que aparezca "una necrópolis" o cualquier otra cosa propia del entorno en el que se trabaja. Sería también la manera de enfocar una planificación de tiempo y recursos realista. Existe la misma probabilidad  de encontrar restos arqueológicos en el entorno o en el interior de una iglesia, que de toparse con una tubería, un cable o cualquier otra canalización si se hace una zanja atravesando una calle de una ciudad cualquiera. No lo he calculado, pero debe de rondar el 95,5%. Y es un hecho cierto... , un hecho que no se puede obviar, no es una suposición, ni una estimación, ni una circunstancia, ni siquiera una hipótesis o una tendencia en interpretación del Patrimonio. Repito, la probabilidad es alta porque los restos en la mayor parte de los casos están ahí (y nadie ha ido a meterlos debajo por la noche ni nada parecido). Eso convierte a la Arqueología en una realidad (que no se quiere asumir) más que en una eventualidad y así debería ser tratada... de hecho así es tratada en otros lugares. Ejemplos como la catedral de Vitoria o la iglesia de El Salvador en Sevilla, en los que la Arqueología forma parte de la intervención (una intervención integral, que se llama) y no un mero accesorio, o la solución a una eventualidad.

En Cantabria nos cuesta entender esto... Rara es la obra que se hace en una iglesia y cuenta con algún tipo de actuación arqueológica. Total, para qué, todo el mundo sabe que la Arqueología lo único que puede hacer es retrasar la ejecución. Quizá para alguien en particular esa estrategia de "arriesgarse" (a pasar por alto que seguramente habrá restos) y "lamentarse" (de que han surgido imprevistos) sea la más eficiente. Ya lo dice la prensa... y el círculo puede volver a cerrarse una y otra vez sobre sí mismo, tomando casi como una cuestión de fe argumentos que justifican el maltrato de una profesión y la falta de consideración hacia los testimonios materiales del pasado.

2 oct 2012

Por tierras de Francia

Como avanzamos días atrás, hemos pasado este fin de semana en tierras francesas presentando los resultados de la excavación de Riocueva y dando a conocer nuestras investigaciones sobre el fenómeno de las cuevas sepulcrales de época visigoda en Cantabria y en el conjunto de la península Ibérica en el 7º Colloque International de Saint-Martin-le-Vieil. El aperitivo a nuestra intervención en el coloquio fue una visita a la villa amurallada de Carcassonne. Estuvimos acompañados por Luis María Gutiérrez Soler, de la Universidad de Jaén, invitado al coloquio para presentar sus trabajos en las cuevas artificiales de Giribaile (Jaén).

Los responsables del Proyecto Mauranus a los pies de la murallas de Carcassonne
Aprovechamos para agradecer desde aquí la invitación y la buena acogida que nos ofrecieron nuestros anfitriones, la centenaria asociación Amicale Laïque de Carcassonne y la asociación local Les Creuzels de Saint-Martin-le-Vieil. Todo el mundo nos felicitó --está mal que lo digamos nosotros, pero así fue y así lo contamos-- por nuestro trabajo, cosa que agradecemos infinitamente, sobre todo viniendo de personas de reconocido prestigio como la arqueóloga medieval Marie-Elise Gardel, directora del coloquio, o el reputado prehistoriador Jean Guilaine, encargado de la presidencia del evento.

No nos extenderemos en más detalles sobre nuestra participación y sobre el intenso fin de semana de trogloditismo medieval, ya habrá ocasión en los días venideros. Sólo un par de retazos: estuvimos visitando las cuevas artificiales o creuzels que hacen famoso al pueblo en el que se celebraba el coloquio, una estructuras excavadas y utilizadas desde la Alta Edad Media; y como agradecimiento por nuestra participación en el evento recibimos un obsequio que incluía una botella de vino de Cabardès en cuya etiqueta figuraba ¡una estela discoidea medieval! Difícil de superar...

Marie-Elise Gardel durante la visita guiada a "Les Creuzels"
Yo no soy de beber mucho vino, pero hay etiquetas irresistibles
Se despidieron de nosotros deseándonos "bonne recherche!" (buena investigación) y esperamos que su deseo se cumpla. Ni que decir tiene que si nos invitan de nuevo, volveremos.

18 sept 2012

San Miguel de Aguayo, arqueología bajo cero (y 2)

Si en la entrada anterior referida a esta necrópolis medieval mostramos las crudas condiciones meteorológicas y ambientales que rodearon la excavación realizada en San Miguel de Aguayo, ahora toca el turno de mostrar los resultados. Es cierto que nunca está de más recordar que la nuestra es una profesión dura (o afición, cada vez más...), pero no es excusa para dejar de practicarla con pasión y ofrecer las mejores prestaciones incluso en las peores circunstancias.

Aspecto del cementerio al final de la excavación
Había algunos antecedentes sobre la existencia de una necrópolis medieval junto a la actual casa de cultura de San Miguel de Aguayo, un edificio que antes de nada fue iglesia dedicada a San Cristóbal y después de eso algunas cosas más. M. García Alonso había recogido noticias en 1992 sobre el hallazgo de tumbas de lajas en este lugar y publicó una estela discoidea que podría pertenecer a la misma necrópolis. Años después J. Marcos excavó una tumba dentro del edificio de la iglesia que se atribuyó a época bajomedieval o ya a la Edad Moderna.

Si realmente hubo una iglesia en ese lugar desde la Edad Media, era prácticamente inevitable que saliese un trozo de la necrópolis en el lugar en el que iban a hacer una zanja para curar las humedades del edificio y así fue... Aunque la pequeña parcela, ubicada al norte del solar de la iglesia, había sufrido también cambios de uso y alteraciones, pasando incluso por una fase como estercolero, una parte importante de las tumbas se había salvado de la destrucción y enseguida afloraron algunas lajas de cubierta.

Durante las excavaciones realizadas entre noviembre de 2010 y enero de 2011 se documentaron un total de 17 tumbas, algunas parcialmente destruidas, de las que al menos 5 correspondían a individuos infantiles. Ocupaban un área de unos 55 m2, sin una ordenación clara ni demasiada densidad.

Planos del sector excavado del cementerio. Sup. cubiertas de las tumbas. Inf.  fosas y cajas con los restos óseos
La mayor parte eran tumbas de lajas, con una o varias losas para la cubierta y caja delimitada también por losas. Sin embargo, había algunas tumbas en las que únicamente la cubierta era de lajas, más concretamente de una sola laja, mientras que la fosa en la que descansaba el cadáver estaba únicamente excavada en el terreno, sin delimitación de losas. En una de estas tumbas de fosa con cubierta monolítica, de un individuo infantil, se ha identificado una tapa de madera sobre el esqueleto y bajo la losa de cubierta.
Tumbas de lajas
Proceso de excavación de la Tumba 4
Restos de madera de una posible cubierta lígnea
Los restos óseos estaban muy mal conservados y únicamente en dos de las tumbas de lajas se ha podido  recuperar el esqueleto más o menos completo. Una de las tumbas mostraba además evidencias de reutilización, con restos de al menos dos individuos: el ocupante más reciente en posición de decúbito supino, y el cráneo y algunos huesos del anterior ocupante desplazados hacia la zona de la cabecera.
Tumba 6, reutilizada, con restos de dos individuos
Detalle de la cabecera de la Tumba 6, reutilizada
Tumba 2, con esqueleto completo, datada en torno al siglo X
Aunque en un primer momento supusimos que se trataba de una porción del cementerio medieval del siglo XII o quizá más reciente, la datación por Carbono 14 de la tumba mejor conservada permite situar el conjunto en torno al siglo X. Hacia esta misma fecha apuntan otros detalles, como el uso de tumbas de fosa con cubierta monolítica o el empleo de cubiertas de madera, documentados en otros lugares en torno a los siglos X-XI. Su ubicación al norte del edificio religioso en torno al que se disponía podría entenderse como marginal o excepcional, pero es probable que en esas fechas lo habitual fuese que los cementerios se extendiesen ocupando todo el perímetro, con más o menos densidad en algunas zonas concretas.

Estamos ultimando la redacción de la memoria final de la excavación y preparando un artículo para publicar en alguna revista especializada. Cuando haya algo digno de ser leído disponible, lo colgaremos en el blog.



14 sept 2012

Coloquio internacional de Saint-Martin-le-Vieil: Troglodytismes en Méditerranée au Moyen Âge



Ya hemos recibido el programa definitivo del coloquio internacional de Saint-Martin-le-Vieil. Por si sirve para animar a algún participante, el lugar de celebración está muy cerquita de Carcassonne, la famosa villa medieval amurallada.


7e COLLOQUE INTERNATIONAL
DE SAINT-MARTIN-LE-VIEIL
  « Troglodytismes en Méditerranée au Moyen Âge »
29 et 30 septembre 2012

  
SAMEDI 29 SEPTEMBRE 2012 
  
14h : Accueil par les organisateurs et les partenaires

14h30 : Introduction
par le professeur Jean GUILAINE, Professeur au Collège de France, Membre de l’Institut de France.
  
1.- Eglises rupestres dans l’Europe médiévale 

14h45 : Jean-Luc PIAT (Archéologue, Hadès-Aquitaine,:
“Les églises troglodytes d’Aubeterre et Saint-Emilion : un projet commun ?” (France) 
                                              
15h15 : Luis-Maria GUTIERREZ SOLER (Centro andaluz de arqueologia ibérica, Universitad de Jaén, Espagne) :
Conjuntos troglodíticos de la provincia de Jaén (Espagne).

16h : Pause

16h15 : Dominique ALLIOS (Maître de Conférences à l’Université de Rennes II, Laboratoire LAHM, UMR 6566 CNRS) :
Les fresques des grottes de Jonas : carolingiennes ou romanes ? (France).

17h : José Angel HIERRO GARATE y Enrique GUTIÉRREZ CUENCA  (archéologues, Proyecto Mauranus, Cantabria, Espagne) :
El yacimiento arqueológico de Riocueva (Entrambasaguas, Cantabria) y el uso sepulcral de las cuevas en época visigoda (Espagne).

17h45 : Questions.

18h : Visite des Cruzels de Saint-Martin-le-Vieil par Marie-Elise GARDEL (docteur en histoire, archéologue ALC-Archéologie, associée au CRHiSM-EA 2984 – Univ. Perpignan-Via Domitia).
  
20h : Repas champêtre organisé par l’association « Les cruzels » de Saint-Martin-le-Vieil.


DIMANCHE 30 SEPTEMBRE 2012 :

2- Eglises rupestres de l’Orient méditerranéen

9h : Saška BOGEVSKA-CAPUANO (Docteur en Histoire de l’Art Byzantin, École Pratique des Haute Études, associée au Centre de recherche d’Histoire et Civilisation de Byzance, Orient et Méditerranée UMR 8167, CNRS :
 "Les donateurs des églises rupestres d'Ohrid et de Prespa". (Grèce, Macédoine, Albanie).

9h45 : Anaïs LAMESA (Doctorante en Histoire de l’Art Byzantin, École Pratique des Haute Études, Paris ; boursière TUBITAK, Istanbul) :
Nouvelles découvertes d’églises rupestres en Cappadoce (Turquie).

10h30 : Questions

3- Actualité de la recherche sur le troglodytisme médiéval 

10h45 : (sous réserve) Patrice CONTE (Ingénieur, Service Régional de l’Archéologie, SRA Limousin, France) :
Le troglodytisme médiéval en France : état de la recherche (fin XXe-Début XXIe siècles).

11h15 : Jean-François GARNIER (archéologue, membre de l’Association Française des Souterrains) :
Les souterrains-refuges et des cluseaux en Lot-et-Garonne : informations sur l’inventaire en cours.

12h : Questions.

12h30 : Repas à l’Auberge « Le Garde-piles ».

 14h30 : Frédéric LOPPE (Docteur en Archéologie, ALC Archéologie, Carcassonne. Chercheur associé FRAMESPA - UMR 5136 et UMR 5140 Lattes-Montpellier) et Rodrigue TRETON, (Docteur en Histoire – Chercheur associé FRAMESPA UMR 5136) :
Un inventaire sur la Communauté de communes du Pays de Couiza  (Aude) : grottes fortifiées et aménagements troglodytes du Moyen Âge à l'époque Contemporaine.



15h : Nicolas CLEMENT (Docteur en Histoire et Archéologie médiévale, Université Lumière-Lyon 2, UMR 5648 "Histoire et archéologie des mondes chrétiens et musulmans médiévaux", chercheur associé au LA3M d'Aix-en-Provence) :
«  Du renouveau dans les formes de l’habitat tardo-antique et altomédiéval dans la moyenne vallée du Rhône : le cas des occupations troglodytiques au sein du territoire d’Alba-Viviers (Ardèche) »

15h 45 : Questions/Pause

16h15 : Table-ronde avec tous les intervenants, animée par Marie-Elise GARDEL : « Quel avenir pour la recherche sur le troglodytisme médiéval ? »

17h15 : Conclusion par Jean GUILAINE, président du colloque.

Colloque organisé par :
L’Amicale laïque de Carcassonne et Les Cruzels de Saint-Martin-le-Vieil

Contact :
Marie-Elise GARDEL, directrice
Amicale laïque de Carcassonne,
87, rue de Verdun 11000 CARCASSONNE - Tel : 04 68 25 24 74
alcarcassonne @free.fr


El que quiera descargarse el programa con el boletín de inscripción en formato PDF, lo puede encontrar en este enlace:



 

Programa y boletín de inscripción

12 sept 2012

De fuera vendrán...


Nos vamos a Francia dentro de un par de semanas a presentar los resultados de la primera campaña de excavación de la cueva de Riocueva. Sí, nosotros también nos hemos enterado así, sin mucho tiempo para digerirlo, pero no nos lo hemos pensado dos veces.

Marie-Elise Gardel, organizadora del 7e Colloque International de Saint-Martin-le-Vieil "Troglodytismes en Méditerranée" nos ha ofrecido la posibilidad de dar a conocer nuestras investigaciones en ese prestigioso foro dedicado al estudio del uso de las cuevas en la Edad Media y hemos respondido inmediatamente... que por supuesto que sí. Aunque ha sido todo un poco apresurado, el día 29 de septiembre estaremos en ese pueblecito del departamento francés del Aude famoso por su "hábitat troglodita". De momento estamos un poco "fuera de programa" y ubicados en una sesión sobre iglesias rupestres, pero es una gentileza que han tenido con nosotros para poder asegurar nuestra presencia. Agradecemos mucho que nos hayan invitado y esperamos estar a la altura del evento.

Ya sabemos que la cita es un poco precipitada, pero si alguien está interesado en asistir al coloquio, cuando nos confirmen el programa definitivo lo colgaremos aquí.





7 sept 2012

Mirando al mar

Camuflado entre las rocas que rodean la playa de Arenillas (Islares, Castro-Urdiales), y completamente invisible desde el aire, se encuentra este nido de ametralladoras que controla la entrada a la ría de Oriñón.


Fue construido en la primavera de 1937 por trabajadores eventuales de la Comandancia de Ingenieros de Castro-Urdiales y/o miembros de la Compañía de Costa nº 13 del Batallón de Ingenieros del Cuerpo de Ejército de Santander (en la documentación no queda muy claro si fue cosa de unos u otros o de ambos, aunque todo apunta a que fueron los primeros). Esta fortificación formaba parte del plan de defensa de costas de las autoridades republicanas de la entonces Provincia de Santander; un plan que llevó a fortificar, en mayor o menor medida, casi todas las playas, ensenadas y puertos de Cantabria para hacer frente a hipotéticos desembarcos nacionalistas.


En un documento (AGMAV, C. 686, Cp. 12, D. 1 / 35) con fecha de 5 de Junio de 1937 enviado por el Jefe de la por entonces Brigada de Costa nº 13 al Jefe de Operaciones del Estado Mayor del Cuerpo de Ejército del Norte encontramos la siguiente descripción:

"Un nido para ametralladoras con dirección a la entrada de dicha playa y situado en su ángulo derecho. Este nido tiene muros en forma circular de 2 metros de espesor, de mampostería ordinaria. Su cubrición es de hormigón, con un espesor de 35 centímetros, sobre cuya capa de hormigón está otra de rollizos, y cubierto todo después con tapines y tierra. El círculo interior tiene 1,7 metros de diámetro. Este nido tiene un paso de 4 metros de longitud y con paramentos de mampostería.

Un paso de salida de 70 metros. Este paso tiene las dimensiones de una trinchera corriente, todo él cubierto con rollizos y tapines" [La puntuación y algunas correcciones menores son mías]


El nido de ametralladoras de Arenillas, como todos los demás destinados a la defensa de costas, no llegó a utilizarse y fue abandonado después de la guerra (aunque quizá siguiese en uso en los años 40, en previsión de un eventual desembarco aliado en la costa cantábrica). El ataque que terminó con la Cantabria republicana llegó desde el sur, no desde el mar, aunque este tramo de costa entre Castro-Urdiales e Islares sí que fue bombardeado en varias ocasiones por la flota rebelde en la primavera y el verano de 1937, en el transcurso de varias operaciones de hostigamiento y de intento de corte de las comunicaciones por carretera. Su estado actual no es óptimo aunque, en comparación con otras obras similares, no puede calificarse como malo: está bastante bien conservado, aunque haya sido utilizado eventualmente como letrina y como basurero (la foto tiene varios años, hace un par de semanas pasé por allí y estaba más limpio).


Esperemos que este elemento semi-desconocido de nuestro patrimonio militar (y arqueológico) siga así (si es por pedir, mejor un poco más limpio), mirando al mar, durante mucho, mucho tiempo. Mientras tanto, nosotros seguiremos trabajando para que reciba el reconocimiento, la atención y las medidas de protección que merece. 

31 ago 2012

La pizarra figurada de San Vicente de Río Almar (2): ¿Sin cofia, sin boca y sin monta "a la amazona"?

Uno de los elementos que permitió a sus publicadores identificar a la figura que aparece sobre el caballo como una mujer (y permite seguir haciéndolo a quienes vuelven a estudiar la pieza años después) fue la supuesta cofia que cubre su cabeza, ya que se trataría de una prenda exclusivamente femenina. Sin embargo, la forma con la que aparece representada hace que me surjan serias dudas acerca de esa identificación, principalmente porque la prenda del dibujo rodea toda la cabeza, como puede observarse en la siguiente imagen y difiere de los tocados de los siglos VI-VIII d. de C. Al menos de los que yo conozco, vía grupos de recreación, reconstrucciones y alguna ilustración de la época.


Detalle de la cabeza de la figura montada de la pizarra de San Vicente de Río Almar (según Santonja y Moreno, 1991-1992)


Damas con tocado en el Pentateuco Ashburnham o "Biblia de Tours" (siglos VI-VII)

Recreación de vestimentas femeninas hispanovisigodas y merovingias (Foto: Clan del Cuervo)

Reconstrucción del atuendo de la "Dama de Grez-Doiceau" (Dibujo: B. Clarys)

Lo representado en la pizarra no parece corresponderse con prendas de ese tipo, así que habría que buscar otra explicación para ello. ¿Cuál? Quizá ésta: no sería una cofia ni un tocado femenino, sino la parte que cubre la cabeza de un sudario o mortaja (y/o una barbillera, que es el paño con el que se envolvían las cabezas de los muertos para sujetarles las mandíbulas). Las imágenes de muertos para épocas tempranas no es que sean muy abundantes, pero haberlas haylas. Y sí se observa que, en la muy alta Edad Media, los muertos son sepultados con la cabeza envuelta pero con la cara descubierta. Veamos un par de ejemplos (que, como todos los demás que tienen que ver con muertos, me ha proporcionado amablemente la otra mitad de este blog):


Imagen de entierro en la Biblia Bizantina

Imagen de entierro en el Psalterio de Stuttgart (siglo IX)

Además, en la iconografía medieval (tanto temprana como posterior) los resucitados y "aparecidos" (fantasmas, "revenants" y demás familia) son representados vistiendo el sudario, pero con la cara descubierta, aunque fueran enterrados con ella tapada. De nuevo, algunos ejemplos:

Detalle de la resurrección de Lázaro en un mosaico de Ravena (siglo VI)

Detalle de la "cantiga del revenant", con éste aparecido (siglo XIII)

Llegados a este punto, hay que preguntarse: ¿es una cofia y, por tanto, quien la viste una mujer? O, por el contrario, ¿lo que viste la figura que monta el caballo es parte de un sudario y nos encontramos ante la representación de un muerto? Quedémonos con esta última idea y volvamos a la cabeza. 

Uno de los rasgos que más llaman la atención en el rostro representado en la pizarra es la ausencia de boca. No parece que se trate de un olvido por parte del artista, puesto que ha marcado incluso las pupilas y contaba con espacio libre suficiente en la parte baja del rostro para hacerlo. ¿Y a qué se debe esa ausencia? La verdad es que no está muy claro, pero sí que podría haber una buena explicación para ella en una ilustración perteneciente a un "beato". En realidad, a la única página conservada del que se considera como el más antiguo de todos ellos: el "protobeato de Silos", del siglo IX d. de C.

Escena del 5º sello en el "protobeato de Silos"

En ella, que narra la apertura del 5º Sello del Apocalipsis, se ven las cabezas de los mártires y ninguna tiene boca (se fijan en ello tanto Santonja y Moreno en la nota 46 como Cid en su trabajo sobre la miniatura de la "Apertura del Quinto Sello", quien también hace referencia al tema de las pupilas que veremos a continuación). Ni siquiera la que se supone que pertenece a Cristo (que también fue un mártir a su manera), de mayor tamaño, nimbada y que ocupa una posición central justo bajo el altar. Por tanto, podría proponerse que, en la tradición más antigua, las ilustraciones del Apocalipsis representaban a los muertos sin boca, aunque la ausencia de más hojas de este códice hace que sea imposible saber con seguridad si este curioso tratamiento se daba en él a todas las figuras humanas o sólo a las de los difuntos. En cuanto a las pupilas, únicamente la cara de Cristo cuenta con las dos, mientras que las cabezas de los mártires tienen, como mucho una y se supone que esa ausencia también es un rasgo que define a los muertos. ¿Por qué Cristo entonces, que también murió, las tiene? Quizá porque murió y resucitó (es decir, está vivo, también a su manera), mientras que los mártires aún esperan a hacerlo (y de eso va ese pasaje apocalíptico, de sus "ganas" de resurrección.

Finalmente, el último argumento manejado para defender la feminidad de la figura sobre el caballo en la pizarra es que, supuestamente, aparece montando "a la amazona". Es decir, sentada con las dos piernas hacia el mismo lado, en una pose típica de las mujeres, que no montaban a horcajadas. Mi opinión es que las propias características del dibujo de la pizarra impiden precisar si se trata de alguien montando de esa manera o si, por el contrario, tiene que ver con la propia representación, no demasiado realista. Existen más ejemplos de la época y veremos alguno en futuras entradas de este hilo, pero, por ahora, nos quedaremos con éste, en el que el jinete es, indudablemente, de sexo masculino y que guarda algunas curiosas similitudes con el que nos ocupa:



Recapitulando: hay elementos suficientes en la representación de la presunta mujer de la pizarra para considerar que lo que cubre su cabeza no es una cofia o tocado femenino y que no monta "a la jineta", por lo que el tema de su sexo dista mucho de estar claro. Y también para proponer que podría tratarse de una figura ataviada con indumentaria fúnebre, con rasgos faciales de cadáver (aunque con un importante matiz) y que monta un caballo, sin que pueda establecerse que lo haga de ninguna forma en concreto.

En la siguiente entrada trataremos de responder a la pregunta de si se trata en realidad de "la mujer que cabalga sobre la bestia".





28 ago 2012

La pizarra figurada de San Vicente de Río Almar (1): algunas preguntas

El otro día, pensando una vez más en los dichosos "descarnadores-ceñidores-loquesean" y en la pizarra figurada de San Vicente de Río Almar, me vinieron a la mente algunas preguntas (quienes no conozcan la historia pueden seguirla, por orden, aquí, aquí y aquí).

Dibujo de la pizarra de San Vicente de Río Almar (según Santonja y Moreno, 1991-92)


¿Y si la figura que monta el caballo no fuese una mujer ni lo que cubre su cabeza una cofia? 

¿Y si la escena representada no fuese la de la mujer sentada sobre la bestia escarlata, sino otra? 

¿Y si esa escena también fuera apocalíptica? ¿Y si tanto el jinete como su acompañante tuvieran nombre conocido?

¿Y si el "ceñidor" antiguamente conocido como "descarnador" no fuese un elemento de la indumentaria al uso? ¿Y si esa fuera la causa de que la inmensa mayoría de los recuperados en actuaciones arqueológicas lo hayan sido en contextos de un tipo muy concreto?

Las respuestas a algunas de estas preguntas ni son fáciles de encontrar ni lo suficientemente rotundas como para zanjar el debate, pero sí que permiten perfilar las líneas generales de una interpretación bastante sugerente en mi opinión. Aunque no sea definitiva ni de lejos. 

En breve, la primera de esas respuestas.


22 ago 2012

San Millán y el sensacionalismo


Hace un par de años publicamos un artículo en el que expresábamos nuestro punto de vista crítico sobre la hipótesis planteada por el estadounidense G. Kaplan acerca de una supuesta estancia de San Millán (473-574) en Valderredible y su relación con el desarrollo de la arquitectura rupestre. Esta hipótesis, publicada como artículo y como libro con el título El culto a San Millán en Valderredible, Cantabria: Las iglesias rupestres y la formación del Camino de Santiago, tuvo su eco en la prensa y ha alcanzado cierto éxito sobre todo en el ámbito local, hasta el punto de que son muchos los vallucos convencidos de que el mismo San Millán que fundó el monasterio de La Cogolla en La Rioja, pasó una larga temporada en Valderredible, cosa de la que no hay pruebas ciertas.

Muerte y sepultura del santo (Arqueta de San Millán, vía CVC)
La obra de G. Kaplan defendía principalmente tres ideas
  •  San Millán se retiró a Valderredible tras ser separado del cargo que le habían encomendado en la iglesia de Berceo. En esta comarca cántabra desarrolló parte su actividad, murió, recibió sepultura y allí permaneció su sepulcro hasta que en el siglo X fue trasladado a San Millán de la Cogolla.
  • El oratorio de San Millán y su sepultura se ubicaron en alguna de las iglesias rupestres de Valderredible, que fueron construidas en el siglo VII, tal y como evidencia la modulación de sus arcos de herradura.
  • La peregrinación a Valderredible para visitar las reliquias de San Millán entre los siglos VII y IX, que tiene como destino las iglesias rupestres, está en la génesis del Camino de Santiago que pasa por la comarca.
Como argumentamos en el mencionado artículo, "las tres ideas principales que sustentan su tesis están lejos de haber sido demostradas con los argumentos puestos en juego. No existe prueba alguna que permita certificar que San Millán vivió retirado en Valderredible, donde murió y se conservaron sus reliquias hasta su traslado al monasterio de San Millán de la Cogolla, en La Rioja. De hecho y como hemos tratado de exponer en este trabajo, existen numerosas evidencias de todo tipo que certifican todo lo contrario: que vivió, murió y fue sepultado en el territorio de la actual Rioja. Consecuentemente, tampoco puede haber constancia de que su oratorio y su tumba se localizasen en alguna de las iglesias rupestres de Valderredible, ni de que éstas fuesen construidas por los miembros de su comunidad durante el siglo VII. Y no la hay, como creemos haber demostrado en las líneas precedentes. Y finalmente, no puede demostrarse que haya existido un foco de peregrinaje en esa zona y basado en esas reliquias; ni que ese foco haya sido “precursor” –y luego parte integrante– del primitivo Camino de Santiago".

Sin embargo, convencido de la certeza de sus especulaciones y seguramente espoleado por el entusiasmo con que fue acogida su idea en algunos círculos regionales, desarrolló y complemento su tesis defendiendo un origen valluco de la lengua castellana en el libro Valderredible, Cantabria (España): Cuna de la Lengua Española. Aunque sus investigaciones filológicas cuentan con el aval de haber sido recogidas en revistas como Revista de Estudios Hispánicos o Medievalia, el mero hecho de partir de la base no demostrada de la residencia de San Millán en Valderredible en el siglo VI nos hace sospechar que nos encontramos de nuevo ante especulaciones recubiertas de un ténue barniz científico. Nuestra cautela deberá ser refrendada por una análisis riguroso de sus propuestas que nosotros, como arqueólogo que somos y no filólogos, no somos capaces de afrontar.

Ambas teorías, al parecer indisolubles, transpiran ese regusto sensacionalista que suele acompañar a la investigación estadounidense en el ámbito de la Historia, la Arqueología y disciplinas afines. Es habitual que desde "el otro lado del charco" nos lleguen ideas extraordinarias sobre lo que sucedió en Europa hace mucho, mucho tiempo que suelen esconder. en un enunciado muy atrayente, demasiada especulación como para ser tenidas por una investigación seria y rigurosa. Demasiados puntos en común, en ocasiones, con la prensa sensacionalista.

Aunque parece que en Cantabria el tema de San Millán ha dejado de tener interés y se ha ido diluyendo a la par que desaparecían de la escena pública sus valedores políticos, una noticia reciente ha vuelto a poner en contacto al eremita riojano con el sensacionalismo. Parece que una persona tan extraordinaria como relata la Vita redactada por San Braulio no puede pasar desapercibido ni después de casi 1500 años bajo tierra...

El titular que devuelve a San Millán a la primera plana por la puerta grande (del sensacionalismo) es el siguiente: Los restos del campo de trabajo de Ocón prueban la visita de San Millán de la Cogolla en el siglo VI. Aunque la noticia no desarrolla ni una línea sobre la información del titular y se limita a reflejar la visita de un político a un yacimiento arqueológico (sí, de nuevo un político), el mensaje es claro: San Millán estuvo allí. Nosotros mismos hemos defendido que los restos documentados en Parpalinas (Ocón, La Rioja) pueden ponerse en relación con el Parpalines donde se realizó el exorcismo de la Vita Sancti Emiliani, pero desde esa afirmación al rotundo "prueban la visita de San Millán" hay un salto tremendo que sólo se puede salvar con el impulso de algún hallazgo extraordinario. Aguardaremos la publicación de resultados... Seguramente aquí el investigador no ha afirmado nada semejante, porque a veces los periodistas toman algunos comentarios y suposiciones como palabra cierta.

Expulsión del demonio de la casa de Honorio en Parpalines (Arqueta de San Millán, vía CVC)
Echando un poco la vista atrás descubrimos que San Millán siempre han sido el reclamo de las excavaciones realizadas en ParpalinasUn campo de trabajo rastrea las huellas de San Millán, situando a los participantes en la actuación arqueológica "literalmente tras las huellas del santo". ¿No será mucho más razonable presentar la información así: Sylvia Sastre i Riba y Mª Teresa Antoñanzas visitan el campo de trabajo arqueológico de Parpalinas, en el Valle de Ocón (aunque repitan lo de las huellas del santo...), dejando que el santo descanse tranquilo y los arqueólogos desarrollen su trabajo sin personalizar? Sobre todo, porque puede llegar a ser frustrante perseguir una sombra con la certeza de que nunca vas a llegar a atraparla...