17 ene 2013

Tumbas excavadas en la roca en los límites de Cantabria (1): Valdelobera

En 2011, cuando estaba realizando el trabajo de campo del proyecto "Documentación de necrópolis excavadas en la roca de Valderredible y Las Rozas de Valdearroyo (Cantabria)", hice una pequeña incursión en territorio de la provincia de Palencia para visitar un yacimiento del que había tenido noticias por un viejo croquis conservado en el archivo del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC). El croquis en cuestión, sin fecha ni referencia a su autor, representaba una necrópolis de tumbas excavadas en la roca ubicada, según figura escrito, al "Noroeste de Villanueva de Henares (Palencia)". Después de indagar sobre la localización exacta del lugar representado en el croquis, conseguí averiguar que se trataba de la necrópolis conocida como Valdelobera y que realmente se encuentra al suroeste de Villanueva de Henares, muy cerca de Canduela, que es la localidad desde la que mejor se accede. Pude comprobar sobre el terreno que el croquis del MUPAC era un reflejo más menos fiel de la realidad, que permite identificar sin problema las dos tumbas antropomorfas más próximas al borde de la plataforma y la que está justo al pie del cantil, protegida por la visera rocosa.


Croquis de la necrópolis de Valdelobera (Archivo MUPAC)
Tumbas antropomorfas al borde del cantil
Tumba antropomorfa al pie del cantil
El yacimiento en cuestión es impresionante, ya que sobre la plataforma rocosa en la que se asienta no sólo se han labrado tumbas antropomorfas, sino que también se conservan los restos de una antigua iglesia y de un extenso cementerio en el que hay decenas de tumbas de lajas y algún sarcófago, además de las excavadas en la roca. Hay algún caso especialmente curioso de tumbas "mixtas" que se comenzaron a excavar en la roca en los limites del afloramiento y tuvieron que ser completadas con lajas. Algunas de las tumbas de lajas conservan la cubierta e incluso la estela de señalización en su cabecera. 


Cimientos de la iglesia desde el suroeste, al fondo se aprecia el ábside cuadrangular
Tumbas de lajas, la que está en primer término señalizada con estela anepigráfica
Sarcófago de vano antropomorfo, al norte de la iglesia
Se ha realizado una excavación y una puesta en valor del yacimiento no hace demasiado tiempo, y cuenta con un panel explicativo en el que se detalla la historia del lugar. Entre otras cosas se dice que la iglesia en torno a la que se organiza la necrópolis fue construida entre los siglos X y XI, y que las tumbas de lajas son de los siglos XII-XIV, aunque yo no descartaría que al menos una parte del conjunto se remonte al siglo VIII o incluso a un momento un poco anterior. 

El paseo desde Canduela es largo, pero la visita merece la pena. Está señalizado, aunque conviene estar atento para no despistarse. En Canduela también hay unas cuantas tumbas excavadas en la roca, pero esas las dejamos para otro día.

10 ene 2013

El descubrimiento de la cueva de Los Hornucos (Suano)

Si hace unas semanas nos hacíamos eco de la repercusión que tuvo en la prensa de la época el descubrimiento de la cueva de Cudón, no menos comentado fue el hallazgo pocos años después de la otra cueva "clásica" con materiales de época visigoda en Cantabria: la cueva de Los Hornucos (Suano).

Según nos cuentan el Heraldo de Madrid y El Cantábrico, en los últimos días del mes de julio de 1934 Daniel Fernández Ortega, Manuel Hoyo García, Víctor Fernández, Joaquín Fernández, Tomás López, Eduardo Muñoz, Emiliano Villanueva y Adrián Sainz de los Ríos, vecinos de la comarca, exploraron la cueva de Los Hornucos y encontraron restos de una treintena de esqueletos humanos. La prensa menciona que, inmediatamente después del descubrimiento, se dio aviso a la Junta Superior de Excavaciones, cuyos miembros se personaron a inspeccionar el lugar en la mañana del 29 de julio.

La noticia del descubrimiento de la cueva de Los Hornucos en el Heraldo de Madrid (BNE)
De la información publicada por La Voz el 31 de julio de 1934 deducimos que esa inspección fue realizada por el propio Jesús Carballo, quien recorrió la cueva en toda su extensión y propuso ya las primeras interpretaciones sobre cómo, cuando y por qué fue visitada en el pasado, atribuyendo las evidencias identificadas al Neolítico.
Declaraciones de J. Carballo para La Voz, 1934 (BNE)
En la crónica que redacta Carlos Navarro y Morenes para el Boletín de la Sociedad Española de Excusiones en 1934 se recoge una versión un tanto diferente de los hechos --recuérdese que para la cueva de Cudón también se daban dos visiones distintas en la prensa y en la literatura especializada--, que sitúa como protagonistas del hallazgo a Ricardo García Díaz y a Antonio Fernández Carpio, ilustres lugareños aficionados a la Arqueología, mientras que los muchachos convertidos en estrellas mediáticas durante un día son retratados como codiciosos buscadores de tesoros a los que sí parece atribuir el hallazgo de la "Galería de los Cráneos", en la zona más profunda de la cueva. Además, sitúa la visita de los mozos entre un primer reconocimiento realizado por él mismo en compañía de los mencionados Ricardo García y Antonio Fernández en los primeros días de agosto, y un segundo reconocimiento efectuado poco después, durante el que estos tres aficionados a la Arqueología realizaron una excavación.

Cráneos de la cueva de Los Hornucos (Bol. Soc. Esp. Exc. 1934 / UAB)
Sea como fuere, el revuelo causado motivó la rápida actuación de la Junta Superior de Excavaciones, que delegó en Luis de Hoyos Sainz la excavación, aunque finalmente fue Jesús Carballo el encargado de llevarla a cabo en los meses de septiembre y octubre de 1935. Entre los hallazgos más destacables figuran dos broches de cinturón de bronce, un mango de cuchillo de hueso decorado, un mango de una patena, una cucharilla de bronce, una gran vasija tipo dolium, fragmentos de TSHT, monedas y diversos objetos metálicos de época tardorromana y visigoda.

Diario de las excavaciones en Los Hornucos, 1935 (Archivo MUPAC)
Habrá que esperar a 1936 para que se publique en la prensa un breve resumen de la campaña de excavaciones de Jesús Carballo, ilustrada con una fotografía. Apareció en el semanario argentino Caras y Caretas, muy atento en esa época a la actualidad española. La noticia llama la atención sobre el hecho de que no se trata de una cueva de la "Edad de Piedra", sino que los restos aparecidos corresponden a un momento "romano o visigótico".

Revista Caras y Caretas, mayo de 1936 (BNE)


7 ene 2013

Gracias por venir

El pasado viernes 4 de enero tuvimos la oportunidad de compartir con un buen grupo de amigos, aficionados a la historia y arqueólogos (algunos de los presentes eran más de una cosa al mismo tiempo...) un par de horas en las que les ilustramos acerca de nuestras investigaciones sobre la cueva de Riocueva en particular y la Arqueología de la Antigüedad Tardía y la Alta Edad Media de Cantabria en General. El aforo era lo suficientemente reducido como para que no quedasen casi sitios libres. Siempre es agradable ver cómo se llena la sala de gente para escuchar nuestras "historietas", agradecemos de corazón la asistencia de todos y cada uno de los allí presentes. Para los que no pudieron acercarse, disculpas aceptadas, sabemos que quizá no era el mejor día del año para un evento de este tipo. Ya tendrán más oportunidades, seguro...

Asistentes a la conferencia (Foto: ADIC)
Poco antes de empezar
En plena faena
Queremos agradecer también a ADIC, entidad organizadora del evento, la oportunidad brindada y el trato recibido. También resultó especialmente gratificante para nosotros el animado turno de preguntas que tuvo lugar al final de la conferencia, señal de que lo que habíamos contado resultó de interés para la mayor parte de los presentes. Muchos de los datos que presentamos están aún inéditos y muchas de las ideas que pusimos sobre la mesa son aún hipótesis de trabajo, lo que hace aún más interesante el debate.

Aprovechando la oportunidad algunos de los presentes nos pidieron que les firmásemos ejemplares de Cántabros. Origen de un pueblo, cosa que hicimos con sumo gusto. La directiva de ADIC nos comentó que las ventas del libro en el que nos invitaron a participar van viento en popa, cosa de la que nos alegramos por partida triple: porque sabemos que a ellos, como editores, les viene muy bien; porque a nosotros, como autores, nos congratula que lo lea la mayor cantidad de gente posible, que para eso lo hemos escrito; y como no, por puro ego... Pudimos comprobar el día 5 de enero en primera persona que la cosa marcha y, la verdad, da gusto ver tu obra en la mesa de los más vendidos, aunque algunas compañías no son las más deseables.

En la mesa de los best-sellers y con el "taco" a media altura...

29 dic 2012

Exploración en profundidad (1)

Por motivos ajenos a nuestra voluntad, este año la actuación arqueológica en Riocueva durante 2012 ha quedado reducida a una simple prospección de superficie de algunas zonas de la cueva que aún no habíamos visitado. La exploración, en la que han participado Helena Paredes y Rafael Bolado, además de los codirectores del proyecto, se ha centrado en la parte final de la "Galería Campamento" y en el tramo inicial de la "Galería Stop".

Ofrecemos aquí un avance en forma de galería fotográfica y en los próximos días daremos cumplida cuenta de los resultados de nuestra exploración. Somos arqueólogos, no espeleólogos, y a veces el tránsito por zonas aparentemente sencillas se convierte para nosotros en un reto por la falta de costumbre. Pero todo sea por la ciencia...


Adentrándonos en la Galería Campamento
Siempre hay algún detalle que despierta el interés
Todo parece sencillo mientras se puede caminar tranquilamente
Incluso hay tiempo y ganas para disfrutar del paisaje subterráneo
Explorando la vía superior para acceder a la Galería Stop
La vía inferior fue la elegida para penetrar en las zonas que no habíamos explorado
En algunos pasos la cosa se pone complicada
Al final, descender a la Galería Stop fue más sencillo de lo que parecía
El agua que inunda la Galería Stop impide el paso sin equipo
Sin esfuerzo, no hay recompensa...
Regresar desde la Galería Stop a la Galería Campamento obliga a arrastrarse


27 dic 2012

Vasconia. Tierra intermedia.

Me llega, vía Jaione Agirre del Museo BIBAT de Vitoria, la noticia de la inauguración mañana viernes de la exposición temporal "Vasconia. Tierra intermedia", en el Museo de Arqueología (Arkeologi Museoa) de Bilbao. Pongo aquí la (más que sugerente) imagen de la invitación y el texto que la acompaña, en el que se cuenta un poco de qué va el asunto.




El Arkeologi Museoa informa de que, el 28 de diciembre a las 10.30h,
la diputada foral de Cultura, Miren Josune Ariztondo,  inaugurará la  exposición temporal titulada  

“Vasconia: Tierra Intermedia”.

Esta exposición, se centra fundamentalmente en las costumbres funerarias de  los siglos VI y VII d.C. y en ella se exhiben más de 100 piezas procedentes de los Museos arqueológicos de Alava y Bizkaia, del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Elorrio, algunas de ellas descubiertas en excavaciones realizadas muy recientemente.

Del 28 de diciembre del 2012 al 5 de mayo 2013.


De martes a sábados:
10:00 – 14:00
16:00 – 19:30
Domingos y festivos:
10:30 – 14:00

Información y reservas: arkeologimuseoa@bizkaia.net
Telf. 94 404 09 90



No sé vosotros ahora, pero yo llevo ensalivando desde que lo he visto esta mañana. Lamentablemente, mañana no podré pasarme por allí (y me perderé los canapés, que en Bilbao hay mucho nivel y seguro que ponen), pero esta exposición es de visita obligadísima, así que más temprano que tarde encontraré un hueco para ir a verla. Imagino que habrá piezas de Aldaieta, de Finaga, de San Pelayo, de Dulantzi, de Buzaga, de Abrisketa, de Santimamiñe, de las varias necrópolis de Pamplona.... Y que también haya un hueco para las cuevas, como Los Goros o Mañaria. En fin, un lujazo para los que nos dedicamos a estas cosas y una oportunidad de oro para todos aquellos que tengan ganas de ver cómo moría (y vivía) la gente de los actuales País Vasco y Navarra en época visigoda (o merovingia, que para eso Vasconia era una "tierra intermedia").

26 dic 2012

Tenemos una cita



Como ya adelantamos hace unos días, y aún a riesgo de que nos consideréis un poco pesados, volvemos a anunciar que el próximo viernes 4 de enero presentaremos en Santander los primeros resultados de la excavación que hemos realizado en la cueva de Riocueva (Entrambasaguas).

La conferencia lleva por título Riocueva. Vida y muerte en la Cantabria de época visigoda y todo el que quiera asistir está invitado a escucharnos en la sede de ADIC, ubicada en la C/ Santa Lucía, 45, el próximo viernes 4 de enero a a las 20:00 h.

El que quiera ir calentando motores y refrescar la memoria, puede ir echando un vistazo a algunas de las entradas que hemos dedicado a Riocueva durante el año 2012:

Os esperamos...





21 dic 2012

Felices Fiestas




Os deseamos a todos unas Felices Fiestas y que el próximo año
 reparta igual o mejor fortuna que el que termina. 

Gracias por visitarnos, gracias por seguirnos.

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José Ángel y Enrique
Proyecto Mauranus




19 dic 2012

Conferencia


La pieza de la foto es una de las varias procedentes de Riocueva que enseñaremos Enrique y yo, por segunda vez en Cantabria (la primera fue en la UC hace unas semanas), en la charla que daremos en la sede de ADIC el viernes 4 de Enero de 2013, a las 20:00 horas. La enseñaremos restaurada (magníficamente, por cierto. ¡Gracias, Alfredo!), que luce mucho más.

La conferencia se titula "Riocueva. Vida y muerte en la Cantabria de época visigoda" y en ella, aparte de contar la excavación del año pasado y enseñar las cosas tan magníficas que encontramos, daremos una primera interpretación del yacimiento y lo contextualizaremos. Y también repasaremos otras cuevas similares y expondremos la importancia que, hasta la fecha, tienen este tipo de sitios para conocer cómo se vivía (y se moría) en la Cantabria de los siglos VII y VIII d. de C.

Así que, si queréis saber más sobre todas esas cosas y contemplar, casi en exclusiva, algunos hallazgos excepcionales, tenéis una cita con nosotros el día 4 de Enero en el nº 45 de la Calle Santa Lucía de Santander. Nos vemos allí.

17 dic 2012

Una sangre no tan limpia (2)

Como veíamos al final de la primera de estas dos entradas, un tanto por ciento minoritario (pero significativo) de los cántabros actuales posee marcadores genéticos de origen norteafricano. En ésta trataremos de ver por qué.

Hasta el momento y que yo conozca, hay tres explicaciones que remiten a tres períodos distintos: la Prehistoria, la Edad Media y la Edad Moderna. La que voy a proponer aquí se enmarca, como no podría ser de otra manera, dentro de la segunda y es por eso que la dejaré para el final. De las otras dos únicamente haré un breve repaso (porque no tengo tiempo para extenderme demasiado en ellas).

Empezando por la más antigua, hay quien sostiene que ese intercambio de genes podría haberse producido durante la Prehistoria. Concretamente, durante la Prehistoria Reciente (incluso hay quienes la ligan a la extensión del megalitismo por la costa atlántica peninsular desde un presunto foco irradiador situado en el actual Marruecos). Como sería largo y prolijo entrar en disquisiciones, únicamente mencionaré que, a falta de estudios (que faltan), existen algunos indicios de que eso no es exactamente así. Aunque en este caso estemos hablando de marcadores genéticos relacionados con el cromosoma Y, de haberse producido un intercambio poblacional en la Prehistoria, éste también habría quedado reflejado en el ADN mitocondrial. Aunque se ha especulado mucho con una llegada a la Península del haplogrupo U6b (presente en nuestros días en poblaciones peninsulares) durante la Prehistoria, no parece que sea el caso, como se evidencia en esta publicación portuguesa, donde se certifica la ausencia de esa herencia genética norteafricana en restos humanos del Neolítico Final y el Calcolítico (precisamente en regiones en la que esos marcadores están muy presentes en la actualidad). O en estos otros artículos, centrado uno en varios períodos de la Prehistoria y el otro en la Edad del Hierro (en este último trabajo se dice lo siguiente: "although not conclusive due to the small number of individuals analyzed, does not provide support for an earlier gene flow between North Africa and the Iberian Peninsula, as some authors have suggested, and supports the hypothesis of a modern, historical entrance of genes from North-Africa into Iberia"). Por el contrario, a favor de cierto tráfico de bienes (y personas) a través del Estrecho de Gibraltar durante la Prehistoria Reciente podría esgrimirse el resultado de estos estudios genéticos sobre restos de bóvidos de la Edad del bronce hallados en Atapuerca, aunque parece que la discusión no está cerrada y podría tratarse de especímenes ibéricos emparentados con los africanos.

Monumento megalítico de Mzora (Marruecos) (Fuente: http://amazighroots.blogspot.com.es/2007/05/amazigh-megaliths.html)

La más reciente permitiría relacionar esa herencia genética nortefricana con los moriscos deportados del Reino de Granada tras la revuelta de las Alpujarras, en 1571 (sobre esos moriscos hay una interesante entrada en este blog). Esas deportaciones, que afectaron a varias decenas de miles de personas, tuvieron como destino todo el occidente peninsular (de Andalucía a Galicia) y las dos Castillas (en la Vieja se incluiría Cantabria entonces). Y aunque, oficialmente, los moriscos peninsulares fueron expulsados a lo largo del siglo XVII, parece probado que algunos de ellos consiguieron escapar a esa nueva y definitiva deportación y acabaron por diluirse en la población "cristiana vieja" con el paso de los años. Yo el principal "pero" que le veo a esta interpretación es que es más que probable que una parte significativa de los moriscos granadinos no tuviese origen norteafricano, sino peninsular (serían hispano-visigodos convertidos al Islam en tiempos), por lo que la huella genética "bereber" debida a ellos sería muy pequeña (sobre todo si le sumamos el efecto de la expulsión). A lo que habría que añadir que, a diferencia de lo que sucede en otras zonas donde existen pruebas documentales del asentamiento de esos moriscos, en Cantabria no hay escritos que certifiquen la llegada de gentes deportadas desde el Reino de Granada. En cualquier caso, esta interpretación me convence bastante más que la prehistórica.


Moriscos deportados (Fuente: http://todosauna-vicente.blogspot.com.es)

Finalmente, está la explicación medieval, que es la que cuenta (por el momento) con más elementos a favor. El principal, la propia genética, como queda de manifiesto en este artículo que merece mucho la pena leer y en el que se demuestra que la extensión de los haplogrupos de origen norteafricano E3b1b1b y  E1b1b1a-b (antes conocidos como M81 y M78, respectivamente, y presentes en un alto porcentaje entre poblaciones bereberes actuales) por la Península Ibérica, Sicilia y el sur de Italia tuvo lugar durante la Edad Media; coincidiendo con el dominio musulmán de las dos primeras y la deportación de "árabes" sicilianos al continente en el caso de la tercera.

Llegados a este punto y aceptando esa datación medieval, ¿cómo podemos explicar entonces la presencia de E3b1b1b y E1b1b1a-b en el noroeste peninsular y, especialmente, en Cantabria, cuando se supone que fueron territorios que apenas estuvieron en manos musulmanas unas cuantas décadas? Pues es complicado, la verdad, aunque hay una posible solución al enigma. Una solución algo enrevesada, ciertamente, pero, en mi opinión, muy sugerente. Vamos con ella.

A mediados del siglo VIII d. de C., Alfonso I, el tercer rey de Asturias, lanza una serie de campañas militares al sur de la Cordillera Cantábrica, llegando hasta el Valle del Duero. Es la primera vez que el incipiente reino cristiano puede permitirse pasar a la ofensiva, aprovechando la gran rebelión de los bereberes del año 740. Estos, que habían constituido el grueso de las tropas invasoras en 711, se asentaron principalmente en las tierras del noroccidente peninsular (la "Galicia" de las fuentes árabes), zonas que habrían abandonado en masa para unirse a la revuelta de sus parientes norteafricanos contra los árabes. Parece bastante razonable suponer que entre esos "colonos" norteafricanos habría aún numerosos cristianos (e incluso paganos) y que los que profesasen la fe islámica lo harían de forma aún muy superficial, ya que la definitiva conquista árabe del Magreb no se produjo hasta finales del siglo VII d. de C. (es un período de tiempo muy corto para pensar en una islamización profunda y no hay que olvidar que el África romana era un territorio cristiano al menos desde el siglo IV d. de C.).

Guererros bereberes de comienzos del siglo VIII (Dibujo de A. García Pinto) (Fuente: http://www.mundohistoria.org/blog/articulos_web/la_conquista_arabe_del_norte_de_africa)

Dicen dos de las primeras crónicas de la Reconquista (una versión en la red aquí) que Alfonso I (y su hermano Fruela, hijos ambos del Dux de Cantabria, Pedro), tras tomar numerosas ciudades con sus castros, aldeas y granjas,  mató "a los árabes" que las ocupaban y regresó al otro lado de la Cordillera llevando consigo a los cristianos que las habitaban. Y que por esas mismas fechas "repobló" parte de sus dominios norteños. Concretamente, lo que dicen esas fuentes es lo siguiente:

"13. Quo mortuo ab uniuerso populo Adefonsus eligitur in regno, qui cum gratia diuina regni suscepit sceptra. Inimicorum ab eo semper fuit audatia conprensa. Qui cum fratre Froilane sepius exercitu mobens multas ciuitates bellando cepit, id est, Lucum, Tudem, Portugalem, Anegiam , Bracaram metropolitanam, Uiseo, Flauias, Letesma, Salamantica, Numantia qui nunc uocitatur Zamora, Abela, Astorica, Legionem, Septemmanca, Saldania, Amaia, Secobia, Oxoma, Septempuplica, Arganza, Clunia, Mabe, Auca, Miranda, Reuendeca, Carbonarica, Abeica, Cinasaria et Alesanzo seu castris cum uillis et uiculis suis, omnes quoque Arabes gladio interficiens, Xpianos autem secum ad patriam ducens.

14. Eo tempore populatur Asturias, Primorias, Liueria, Transmera, Subporta, Carrantia, Bardulies qui nunc uocitatur Castella et pars maritimam [et] Gallecie; Alaba namque, Bizcai, Aizone et Urdunia a suis reperitur semper esse possessas, sicut Pampilonia [Degius est] atque Berroza." [Versión Rotense de la Crónica de Alfonso III]

"13. Post Faffilani interitum Adefonsus successit in regnum, uir magne uirtutis filius Petri ducis, ex semine Leuuegildi et Reccaredi regum progenitus; tempore Egicani et Uittizani princeps militie fuit. Qui cum gratia diuina regni suscepit sceptra. Arabum sep e ab eo fait audacia conpressa. Iste quante gratie uel uirtutis atque auctoritatis fuerit, subsequentia acta declarant: simul cum fratre suo Froilane multa aduersus Sarracenos prelia gessit atque plurimas ciuitates ab eis olim oppressas cepit, id est, Lucum, Tudem, Portucalem, Bracaram metropolitanam, Uiseo, Flauias, Agata, Letesma, Salamantica, Zamora, Abela, Secobia, Astorica, Legione, Saldania, Mabe, Amaia, Septemanca, Auca, Uelegia Alabense, Miranda, Reuendeca, Carbonaria, Abeica, Brunes, Cinisaria, Alesanco, Oxoma, Clunia, Argantia, Septempublica et cunctis castris cum uillis et uiculis suis; omnes quoque Arabes occupatores supra dictarum ciuitatum interficiens Xpianos secum ad patriam duxit.

14. Eo tempore populantur Primorias, Libana, Transmera, Supporta, Carranza, Bardulies que nunc appellatur Castella et pars maritima Gallecie; Alaba namque, Bizkai, Alaone et Urdunia a suis incolis reperiuntur semper esse possesse, sicut Pampilona [Degius est] atque Berroza." [Versión "A Sebastián" de la Crónica de Alfonso III]

Zona afectada por las campañas militares de Alfonso I y Fruela (Fuente: http://mezquitacordobesa.blogspot.com.es/2012/06/alfonso-i-y-la-reconquista.html)

Ahora, elucubremos un poco. Supongamos que parte de esos bereberes que ocupaban la Meseta Norte y Galicia no se fueron al sur durante la revuelta. Y supongamos también que al menos una parte de ellos fuese de religión cristiana (o apostatase de su reciente credo islámico), aunque estuviesen al servicio de los árabes musulmanes. En ese contexto, quizá su religión salvase a esos norteafricanos de morir a manos de las huestes asturianas e hiciera que formaran parte de los "cristianos" que, según las crónicas, se instalaron en los territorios de Alfonso I. Eso explicaría la presencia de los marcadores genéticos que han dado origen a estas dos entradas en un lugar como Cantabria, donde el dominio efectivo musulmán fue inexistente (o duró tan poco que puede ser considerado irrelevante). Y lo mismo podríamos aplicar al caso de Galicia (para los del resto del occidente peninsular habría que pensar en poblaciones que quedaron al margen de esas campañas asturianas y permanecieron en el no tan desierto "Desierto del Duero" para pasar a ser asimiladas por los repobladores llegados del norte tiempo después). Quizá entre los cristianos con los que se "repoblaron" algunas de las comarcas mencionadas en las fuentes (Liébana, Trasmiera, Sopuerta, Carranza, etc.) hubiese pequeños grupos de bereberes que acabaron fundiéndose con los habitantes autóctonos y con los otros hispano-visigodos llegados con ellos desde el sur. De ese modo, su huella genética habría quedado "oculta" entre los cántabros hasta el día de hoy. Y la deriva genética en zonas aisladas y tendentes a la endogamia, como los valles pasiegos, habría hecho que el porcentaje de marcadores norteafricanos se multiplicase, alcanzando las cotas más altas de toda la Península.

Para apoyar esta presencia temprana de bereberes en el NW peninsular y la vuelta al cristianismo de muchos de ellos contamos con un famoso pasaje del Ahbar Magmua (fuente árabe de la conquista) que dice lo siguiente:

"El año 33 (133>750-51) fue próspero. Los gallegos se sublevaron contra los muslimes y creciendo el poder del cristiano llamado Pelayo... salió de la Sierra y se hizo dueño de Asturias. Los muslimes de Galicia y de Astorga le resistieron largo tiempo, hasta que surgió la guerra civil de Abul-Jattar y Tuwaba. En el año 133 fueron vencidos y arrojados (los árabes) de Galicia, volviendo a hacerse cristianos todos aquellos que estaban dudosos en su religión, y dejando de pagar los tributos. De los restantes, unos fueron muertos y otros huyeron tras de los montes hacia Astorga. Mas cuando el hambre cundió, arrojaron también a los muslimes de Astorga y otras poblaciones, y fuéronse replegando detrás de las gargantas de la cordillera." (Traducción de E. Lafuente Alcántara, citada en Fernández Conde, 2009)

Así que, tampoco sería demasiado descabellado lo que he propuesto más arriba. Y tampoco es nada nuevo en la historiografía, ya que autores como Oliver Asín o, más recientemente, Fernández Conde, han sostenido esa presencia norteafricana en latitudes septentrionales (desde el siglo VIII d. de C., aunque no sólo, ya que habría habido nuevas arribadas de gentes de ese origen en varios momentos posteriores), sin conocer los nuevos datos que la genética ha aportado en los últimos años; datos que vendrían a confirmar las conclusiones de sus trabajos y a matizar mucho la visión mayoritaria de la "Reconquista", al menos desde un punto de vista "étnico" o, si se prefiere, relacionado con el origen de los grupos humanos que la protagonizaron.

Como epílogo quiero mencionar de forma muy breve el caso de la necrópolis de Aldaieta, en Álava (todo un clásico en este blog, aunque nunca le hemos dedicado una entrada monográfica y eso es algo que va a cambiar pronto...), fechada entre los siglos VI y VII d. de C. y en donde los análisis de ADN mitocondrial antiguo detectaron la presencia de marcadores genéticos de origen norteafricano en dos individuos, muy probablemente emparentados. Las fechas manejadas para el yacimiento permitieron a los autores del estudio presentar esos resultados como la prueba de una llegada de gentes del Norte de África a la Península con anterioridad a la invasión de 711. Sin embargo y como veremos en una próxima entrada, en este momento esa afirmación ha de ponerse en cuarentena.




14 dic 2012

Jornadas ACANTO de Patrimonio




Hoy viernes 14 de diciembre a partir de las 17:00 h y mañana sábado 15 de diciembre a partir de las 10:30 h se celebran las XII JORNADAS ACANTO DE PATRIMONIO en Maliaño (Cantabria). La  federación ACANTO engloba a la mayor parte de las asociaciones relacionadas con la protección del patrimonio cultural y natural de Cantabria. Todos los años una de las asociaciones ejerce de anfitriona de este encuentro en el que se ponen en común las actividades realizadas y se realiza un balance de la situación del patrimonio en la región. Este año es la ACDPS (Asociación Cántabra para la Defensa del Patrimonio Subterráneo), una entidad dedicada desde hace más de 30 años a la conservación del medio subterráneo desde el punto de vista arqueológico, natural e histórico, la encargada del evento.

Nosotros mismos, como miembros que fuimos del Grupo Arqueológico Attica, participamos activamente años atrás en varias de estas jornadas. Todas las comunicaciones que se presentan en este foro se recogen anualmente en una publicación.

En la página web de ACANTO podéis encontrar el programa de las jornadas. Si alguien está interesado en asistir, tendrán lugar es el centro cultural La Vidriera de Maliaño, junto a la estación de FEVE, y el acceso es libre, hasta completar aforo.



10 dic 2012

El descubrimiento de la cueva de Cudón

El 4 de septiembre de 1928 la prensa madrileña se hacía eco del descubrimiento de una cueva en el pueblo de Cudón (Miengo, Cantabria). La noticia encontró hueco en las páginas de cabeceras tan destacadas como La Época, La Voz o El Siglo Futuro. El descubridor de la cueva, según recogen estas crónicas, fue Nicanor Balbontín, vecino de Cudón.

Noticia  en El Siglo Futuro del 4 de septiembre de 1928 (BNE)
Al día siguiente continúa aún el interés en los medios y la agencia Febus desplaza un corresponsal para que describa sus impresiones de primera mano. Parece ser que los temas espeleológicos despertaban gran atención en la época, sobre todo si tenemos en cuenta que en el mismo año se descubrió la llamada "cueva de las Estalactitas" junto a la afamada cueva de Altamira. Llama la atención, sin embargo, que el corresponsal se equivoque al escribir el nombre del descubridor, a quien convierte en "Augusto Balbontín".

Noticia  en La Voz del 5 de septiembre de 1928 (BNE)
Incluso el semanario ilustrado Estampa publicó fotografías de la cueva de Cudón en las que queda patente el interés de vecinos y forasteros por el hallazgo.


Fotografías en la revista Estampa del 18 de septiembre de 1928 (BN)
La versión que proporciona Hermilio Alcalde del Río sobre el descubrimiento de la cueva de Cudón en su artículo “Varios objetos de los primeros tiempos del cristianismo en la Península”, publicado en 1934, difiere ligeramente de la que refleja la prensa. Aunque las fechas coinciden, atribuye el descubrimiento a un vecino del pueblo conocido como "Miro", quien entró en la cueva forzando una sima. Para facilitar la entrada, el dueño de una pradería lindante con la cueva encargó cavar una trinchera desde el talud de la carretera que permitía el acceso directo a la galería. Suponemos que esa persona (el dueño) era Nicanor Balbontín, aunque Alcalde del Río no lo menciona en ningún momento. Don Hermilio visitó la cueva en 1928 en compañía de Elías Ortiz de la Torre y aunque no realizó ningún hallazgo de interés, sí pudo comprobar que había huesos humanos. Los materiales metálicos de época visigoda que estudió en ese artículo, pionero en Cantabria, habían sido extraídos por "Miro".

Broche liriforme de la cueva de Cudón, dibujo de H. alcalde del Río (BNE)
La Comisión provincial de Monumentos de Santander, de la que Alcalde del Río era miembro, no olvidó, sin embargo, agradecer a Nicanor Balbotín el descubrimiento de la cueva de Cudón, tal y como recoge el diario El Sol en noviembre de 1928.

Noticia en El Sol del 9 de noviembre de 1928 (BNE)
Nicanor Balbotín Balbás, según cuentan aquí, era natural de Cudón e hizo fortuna en México y Sevilla. Pasó los últimos años de su vida en su casa solariega y murió en 1935 sin descendencia, repartiendo su legado cultural entre sus parientes y algunas instituciones. En 1939 la Comisión de Monumentos de Santander se interesó por el paradero de los "objetos prehistóricos" recuperados en la cueva de Cudón por el señor Balbontín quien, según este organismo, "había explorado la cueva extraoficialmente y sin la debida autorización".


7 dic 2012

Peinaovejas

Ese curioso adjetivo figura, aplicado al general Mola, en esta inscripción localizada en el nido de ametralladoras denominado "Espinales 2A" y que forma parte del conjunto de fortificaciones de la Guerra Civil Española de la sierra de Tolío o de La Picota (Liencres, Cantabria).


Se ve que el miliciano que la hizo, aparte de tener serias carencias ortográficas, era un cachondo (y decía "facistas" en lugar de fascistas, igual que mi abuelo Paco). 

4 dic 2012

Cántabros, origen de un pueblo: presentación



Hoy 4 de diciembre se presenta en libro Cántabros. Origen de un pueblo en Santander. José Ángel y yo hemos colaborado con Rafael Bolado en la redacción de un par de capítulos dedicados a la Edad del Hierro y a las Guerras Cántabras.

Algunos lectores de este blog seguramente ya han tenido un ejemplar del libro en sus manos, ya que lleva a la venta más o menos una semana en varias librerías. A los que aún no hayan podido leer nada y estén interesados en hacerlo, les dejamos aquí, en primicia, el comienzo del capítulo Las Guerras Cántabras:


R. Bolado, E. Gutiérrez y J. A. Hierro
"Las Guerras Cántabras"
Cántabros. Origen de un pueblo
ADIC. Santander. 2012
Para quienes puedan acercarse, la presentación es en el espacio cultural "La V de Estvdio", situado en la C/ Burgos, a las 19:30 h. Gracias de antemano por vuestra asistencia.

28 nov 2012

Silencio administrativo



Todo apunta a que este año no vamos a poder excavar en Riocueva. Allá por el mes de mayo nos las prometíamos muy felices y pensábamos que este otoño íbamos a llevar a cabo la segunda campaña de excavación en la cueva, pero parece que, definitivamente, negros nubarrones se ciernen sobre el futuro inmediato del yacimiento (más bien, de nuestra investigación sobre el yacimiento).

El tiempo se ha agotado, hoy día 28 de noviembre deberían concluir las actuaciones arqueológicas de la campaña 2012... y ni siquiera han comenzado. Seguimos sin recibir una respuesta por parte de la administración competente. Ni autorización, ni financiación, ni nada de nada. En unos días habrán pasado los 6 meses que contempla la convocatoria como plazo máximo para resolver, de manera que nuestra solicitud quedará desestimada por silencio administrativo.

Aún nos quedan muchas cuestiones por resolver en Riocueva, de modo que no nos damos por vencidos. Seguiremos buscando la manera de poder excavar, aunque sea sólo un poquito más, en cuanto nos dejen. Ya nos hemos acostumbrado a luchar contra todo tipo de dificultades y, aunque no queremos parecer unas plañideras, la práctica de la Arqueología de investigación se está empezando a asemejar cada vez más a una sesión de masoquismo extremo, cera caliente incluida.

La hoja de ruta del Proyecto Mauranus se trastoca ligeramente, es cierto, pero así tenemos más tiempo para dedicarnos a darle vueltas a los resultados de la campaña 2011. El que no se consuela... Las líneas de trabajo abiertas siguen su curso y pronto tendremos novedades sobre algunos temas.

Además, hemos presentado públicamente los resultados preliminares fuera y en casa gracias, esto último, a la oportunidad brindada por Carmen Díez Herrera (Universidad de Cantabria) y esperamos seguir presentándolos allá donde nos reclamen. Estamos redactando, además, unas primeras impresiones sobre Riocueva para publicarlas en las actas del colloquio de Saint-Martin-le-Vieil. También se han avanzado algunos datos sobre paleodietas y restos vegetales de la cueva, en colaboración con Pablo Arias e Inés López-Dóriga, en el coloquio internacional Archaeology of farming and husbandry in Early Medieval Ages celebrado en Vitoria recientemente. Vamos, que no nos quedamos quietos lamentándonos, ni mucho menos.

Para calmar el sincio es probable que hagamos una exploración de las zonas profundas de la cueva antes de final de año, confiamos en que eso sí nos lo autoricen.

27 nov 2012

De copas

Uno de los hallazgos más singulares que deparó la excavación en Riocueva durante la campaña de 2011 fue un pie de copa de vidrio de color azulado. El vástago es macizo, esbelto y está torsionado en forma de espiral. No se ha conservado la tulipa, ni la zona de la base, partes más finas seguramente disueltas por la acción del agua. Por su forma se corresponde con el tipo conocido como Foy 27, fechado por esta investigadora francesa en los siglos VII y VIII, al final de la época visigoda.

Pie de copa de Riocueva
Se trata de un servicio de mesa que se puede considerar como "vajilla de lujo", cuya refinada factura contrasta con la tosquedad de la cerámica común que la acompaña, ollas de cocina fundamentalmente. Eso nos inclina a pensar que podría no ser de una producción local. Sin embargo, los resultados de las analíticas realizadas al vidrio ofrecen resultados sorprendentes que podrían estar reflejando las aplicación de soluciones técnicas particulares, divergentes de la tradición romana todavía vigente en la mayoría de los talleres de la Europa occidental.

El pie de copa de en el momento de su hallazgo, junto a cerámica común
No es un tipo de objeto demasiado común en los territorios del reino visigodo de Toledo, tal vez por el tipo de contextos en los que aparece: siempre o casi siempre en espacios de hábitat, y nunca o casi nunca en contextos funerarios. Quizá porque es un objeto de uso cotidiano y no es habitual que en las tumbas de época visigoda se depositen piezas de vajilla diferentes de las clásicas jarritas de cerámica. En cuanto a su distribución, llama la atención que estas copas aparezcan con más frecuencia en las zonas en las que el control político del reino toledano y sus epígonos perduró más en el tiempo, incluso más allá del 711. De hecho, la mayor parte de los núcleos de cierta importancia en los que hay copas de vidrio similares a las de Riocueva siguieron ocupados al menos durante la primera mitad del siglo VIII manteniendo formas "visigodas" en la cultura material: Tolmo de Minateda, Bovalar, Puig Rom, Ruscino... Es, por lo tanto, un objeto verdaderamente "tardío", un "fósil guía" del final de la época visigoda (siglos VII-VIII) como han defendido acertadamente algunos investigadores.

Distribución de la copa Foy 27 en el territorio del reino visigodo de Toledo
¿Qué bebieron en esta copa? ¿Vino, cerveza, agua...sidra, quizá? No lo sabemos, es difícil de averiguar y sólo podemos aventurar alguna conjetura a través de indicios indirectos. Lo más probable es que se usase para beber vino, una bebida con más prestigio y mayor consideración que la cerveza ya desde época romana. De hecho, el cultivo de vid está documentado en Cantabria en la Alta Edad Media (Cartulario de S. M. de Piasca, año 822) y seguramente estas vides estaban ya plantadas en momentos anteriores.

18 nov 2012

La Edad del Hierro y Las Guerras Cántabras

Esos son los temas sobre los que tratan los dos artículos que hemos escrito (junto con el también arqueólogo y, a pesar de ello, amigo Rafael Bolado del Castillo) en el libro editado por la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) Cántabros. Origen de un pueblo. La obra, en la que también colaboran con sendos trabajos los investigadores Ángel Ocejo y Juan Carlos Cabria, ha recorrido un más que tortuoso camino durante los últimos ¡¡3 años!! hasta ver la luz esta semana pasada.


En nuestros dos artículos hemos intentado hacer algo que sabemos que es más que difícil (y no estoy seguro de que lo hayamos conseguido del todo): aunar el rigor y la profundidad en el análisis con la divulgación. Desde que aceptamos el encargo tuvimos claro que el libro estaba destinado al "gran público" y tratamos de obrar en consecuencia, haciendo que el mensaje fuese relativamente sencillo de comprender. E intentando mantener ese punto científico que marca la diferencia entre las cosas que se dicen "porque sí" y las que se argumentan y se sustentan sobre datos objetivos y verificables. Desde luego, quien intente encontrar en nuestra parte (de las otras no puedo opinar, porque aún no las he visto) esencialismos identitarios, epopeyas románticas y patrioterismo de hacha bipenne y puñal bidiscoidal lo tiene crudo. El resultado (bueno o malo, eso lo decidirá el público) son dos revisiones actualizadas (a fecha de 2010-2011) de la arqueología de la Edad del Hierro y de la conquista militar romana de Cantabria a finales del siglo I a. de C. Aunque se trata, principalmente, de trabajos de síntesis, no nos hemos querido quedar ahí y hemos hecho unas cuantas aportaciones propias al debate sobre estos dos temas, algunas de ellas de cierto calado. También salen a la luz por primera vez algunos materiales y lugares inéditos muy interesantes y ponemos negro sobre blanco ideas e interpretaciones que llevábamos rumiando desde hace tiempo. Un par de ejemplos, para abrir boca:



A nosotros nos darán los primeros ejemplares mañana (cuando vayamos a buscarlos), aunque el libro se presentará en público el próximo día 4 de Diciembre en la Librería Estvdio de Santander, a las 19:30 horas. De momento sólo está a la venta en la sede de ADIC, pero tienen intención de distribuirlo por las librerías en unas semanas.

Seguiremos informando.


11 nov 2012

Una sangre no tan limpia (1)

Es un hecho muy conocido que, a partir del siglo XVI (aunque el asunto comenzara en el XV), la sociedad de los territorios que formaban la Corona de Castilla vivió obsesionada con la conocida como "limpieza de sangre". O al menos una parte importante de esa sociedad, significativamente las clases dominantes y todo aquél que aspirase a a ser alguien dentro de ella. Esa preocupación por el origen biológico de las personas estaba centrada en garantizar la ausencia de sangre de moros o judíos (o de conversos); en demostrar que no se tenían antepasados de esas etnias y/o religiones. Quienes estuviesen "limpios" podrían considerarse "cristianos viejos" y, por tanto, aspirar a formar parte de la nobleza (por pequeña y mísera que fuese), de las órdenes militares y de los oficios públicos. ¿Y dónde podían ser los cristianos más "viejos" y tener la sangre más "limpia" que en Asturias y en La Montaña? Contaban las antiguas crónicas que ambos territorios apenas habían sido hollados por las babuchas de los árabes invasores y en ellos, según se creía en la época, se habían conservado las genuinas esencias de la Hispania cristiana y visigoda; esencias que se habían vuelto a extender por la Península conforme avanzaba la Reconquista, aunque diluidas en un mar de mestizos. Todos sus habitantes, por tanto, podían presumir de ser nobles (hidalgos miserables en la inmensa mayoría de los casos, pero nobles a fin de cuentas) y de no estar manchados por la sangre de los infieles, como sí lo estaban muchos de esos otros habitantes de latitudes más meridionales. Y presumían, vaya si lo hacían: el hidalgo montañés o asturiano, orgulloso de su nobleza y pobre como una rata, es un tópico de la literatura del Siglo de Oro.

Y aunque, afortunadamente, este "racismo" de sangre se acabó superando con los siglos, algo de poso dejó y todavía hoy es el día en el que muchos de los habitantes de los actuales Principado de Asturias y Comunidad Autónoma de Cantabria siguen mostrando cierto orgullo de "cristianos viejos" y el convencimiento de que su sangre es algo "más pura" que la de los demás. ¿Nos suena de algo el "Asturias (o Cantabria) es España y el resto tierra conquistada, por ejemplo?

Pues bien. En esas estábamos (y me ceñiré aquí a Cantabria, porque parece que en Asturias no ocurre lo que voy a contar , o al menos no con tanta intensidad) cuando llegó la "revolución" del ADN y con ella una verdad que había estado oculta durante siglos en los genes de los cántabros: nuestra sangre no está tan "limpia" como siempre nos han contado. Al contrario, entre los cántabros, al igual que ocurre con otros pueblos del NW de la Península Ibérica, hay un porcentaje significativo (aunque minoritario, eso sí) de marcadores genéticos norteafricanos (para los datos de Cantabria, esta es la referencia, para los de la Península esta otra).

Joven norteafricana en 1905 (Foto: R. Lehnert)

La pregunta surge inmediatamente: ¿por qué? La respuesta definitiva no la tiene nadie (que sepamos), pero hay algunas hipótesis de trabajo que resultan sugerentes. Yo también tengo la mía y de todas ellas trataré en la segunda de esta serie de entradas (si pasa por aquí algún antiguo lector del Foro Folkis, ya la conocerá). Sólo adelanto que, como no podía ser de otra manera, la explicación que se me ocurre es altomedieval y remite a sucesos que tuvieron lugar en ese siglo que tanto nos gusta a los que trabajamos estos temas y del que, paradójicamente, apenas sabemos nada: el VIII d. de C.

Continuará...