23 jun. 2014

Un par de apuntes relacionados con la historia de Mortera

Como todos los lectores del blog sabrán ya a estas alturas, el sábado de la semana pasada participamos en la conmemoración del X aniversario del descubrimiento y excavación de la cueva de Las Penas, en Mortera (Piélagos, Cantabria). El yacimiento es tan importante para nuestras investigaciones que sin duda volveremos a hablar de él y de algunos de sus materiales en nuevas entradas del blog, aunque no quiero cerrar estas semanas tan "morteriles" sin mencionar un par de cosillas que tenía guardadas por ahí.

La primera, un apunte acerca del antiguo monasterio de San Julián de Mortera, citado en varios documentos altomedievales y cuyo emplazamiento aún no ha sido localizado. La segunda, un descubrimiento reciente que he hecho desde mi escritorio (bendito Internet y benditas ortofotos e imágenes de satélite) y que está relacionado con el conjunto de fortificaciones de la Guerra Civil Española de la sierra de Tolío (o de La Picota).

Vayamos por partes.

La más antigua mención a la existencia de un monasterio bajo la advocación de San Julián en Mortera está recogida en el ya famoso documento de donación del conde Gundesindo al también monasterio de San Vicente de Fístoles (asunto sobre el que ya trató Enrique en otra entrada sobre la necrópolis altomedieval de este último), localizados ambos, iglesia y cementerio, en Lloreda de Cayón. En esa carta, del año 816, se cita un monasterio sancti Iuliani in Mortaria y en otra algo posterior, de 820, en una donación también a Fístoles del obispo (¿de dónde?) Quintila se habla de Sancti Iuliani in Mortaria. Parece claro entonces que a comienzos del siglo IX ya existía en Mortera un establecimiento monástico dedicado a San Julián. Y como la iglesia de la actual Mortera también tiene esa advocación, resulta fácil pensar que la una es la "descendiente" del otro y que, como ha ocurrido en infinidad de ocasiones, el monasterio medieval acabó convertido en iglesia parroquial y que ha llegado así hasta nuestros días. Pero la cosa no es tan sencilla. Y no lo es porque esa iglesia actual es una obra relativamente reciente (de la segunda mitad del siglo XIX) que parece que sustituyó a otra que se ubicaba en donde ahora lo hace el cementerio, contemporáneo de la iglesia nueva. El barrio se llama San Julián, así que esa debería ser la verdadera ubicación del antiguo monasterio, cuyos restos, de conservarse, estarían ocultos bajo nichos y panteones. ¿Dónde está pues el misterio, os preguntaréis? Pues en un documento del cartulario de Santillana del Mar (el libro de Jusué con los documentos  podéis descargarlo aquí), fechado en 1001 y por el que Munio Gutiérrez y Doña Fronilde donan a la abadía de Santa Juliana la iglesia monasterio de San Julián, en Mortera. Lo que dice el texto sobre el particular es lo siguiente:

"(...) monasterio vel ecclesia Sancti Iuliani, que exita est in territorio de Mortera in predicto loco monte Biati (...)" ["(...) monasterio e iglesia de San Julián, que está en el territorio de Mortera en el citado lugar de Monte Biati (...)"]

Al margen de la errata (exita por sita), lo que viene a decir es que la iglesia-monasterio de San Julián estaba situada en el lugar de Monte Biati, en el territorio de Mortera. Es decir, que Mortera, sea o no también un lugar concreto, era un territorio; y que dentro de ese territorio había un sitio, llamado Monte Biati. Cuando leí ese topónimo por primera vez pensé inmediatamente en Mompía, localidad que está situada más o menos 1 km al sureste de la actual Mortera. Y con el tiempo he visto que no he sido el único, ya que hay autores que creen que se trata de la misma cosa (Iglesias y Muñiz, por ejemplo, en su libro sobre las comunicaciones en la Cantabria Romana) y que el nombre actual tendría su origen en el Monte Biati (o Monte Beati, otra forma atestiguada en ese mismo documento) medieval. Y, si eso fuese así, el monasterio de San Julián citado en el siglo IX no habría estado situado en el barrio homónimo de Mortera, bajo el actual cementerio, sino en la cercana Mompía. Sin embargo, existen otras dos opciones que hay que considerar antes de dar por bueno esto último: que Mompía no derive de Monte Biati y se trate de dos lugares distintos; y que sí que lo haga pero que ese Monte Biati sea en realidad el nombre antiguo de toda la Sierra de Tolío. Sobre lo primero y aunque a mí me parece una evolución más que posible, hay autores que manejan otras etimologías para Mompía (como ésta, por ejemplo), si bien es cierto que, también en mi opinión, peores y sin refrendo documental. Y si el orónimo lo fuese de toda la sierra, las dos principales opciones podrían ser perfectamente compatibles: Mompía habría tomado su nombre del monte junto a cuyo extremo suroriental se levanta y el barrio de San Julián de Mortera (y, por extensión, la iglesia monasterio de la que hablamos) también podría haber sido parte de ese Monte Biati, ya que está junto a esas mismas faldas, sólo que más al noroeste. Y ahí lo dejo.


Mapa de la zona en la que puede observarse la localización de Mortera y de Mompía (Fuente: IDE Cantabria)

En cuanto a mi nuevo "descubrimiento", hay que mencionar en primer lugar (y muy brevemente) los nidos de ametralladoras y trincheras de la Guerra Civil que hay en esa sierra de la que venimos hablando. Las fortificaciones de La Picota forman uno de los conjuntos más importantes de estructuras de ese tipo existentes en Cantabria y, sin duda, el más interesante situado en la zona litoral. Tan interesante e importante que fue declarado BIC hace unos años, asunto en el que tuve la suerte de colaborar, ya que uno de los informes que se utilizaron para ello lo hice yo en 2006 por encargo de la Consejería de Cultura de entonces (y unos años después tuve que hacer otro, complementario, a petición de un juzgado, aunque ésa es otra historia). Pero dejemos de hablar de mí y volvamos al lío. Esos nidos y trincheras, que fueron construidos por los republicanos en 1937 y que se extienden por toda la línea de cumbres, desde Liencres hasta el alto del Cuco, han sido interpretados como una fortificación destinada a contener un eventual desembarco nacionalista en la playa de Liencres. A mí esa explicación, aun siendo posible, nunca me convenció y siempre he pensado que, más bien, debió formar parte de una línea (o sistema no necesariamente lineal) de defensa de Santander. Mis sospechas empezaron a confirmarse cuando, en uno de los documentos que he manejado sobre la construcción de nidos de ametralladoras para la defensa de costas, se desligaban los levantados en el entorno de la ría de Mogro y las dunas de Liencres (hechos, estos sí, por la Compañía nº 13 de Trabajadores de Costa) de la "fortificación" existente en la sierra. Y se han confirmado del todo hace bien poco, cuando, por casualidad, observé la existencia de una trinchera en zig-zag en el extremo occidental del alto de La Pedraja, al este de Boo de Piélagos y justo enfrente de la cara meridional de la sierra de Tolío.

Localización del alto de La Pedraja (Fuente: IDE Cantabria)

Localización, en el extremo occidental del alto de La Pedraja, de la trinchera en zig-zag (Fuente: IDE Cantabria)

Revisando más ortofotos modernas de la zona no sólo comprobé que no me fallaba la vista sino que, además, observé la presencia de lo que podrían ser refugios para la tropa o, mejor aún, nidos de ametralladoras completando las fortificaciones del lugar (el sitio merece, sin duda, una visita, aunque esté, de momento, fuera de mis posibilidades).

Detalle de la trinchera y de los dos posibles refugios o nidos de sus extremos (Fuente: IDE Cantabria)

Tocaba entonces tirar de fotografías aéreas antiguas, como las del "vuelo americano" de los años 50 del siglo XX. Y en ellas pude apreciar que los trabajos de fortificación no se habían limitado al extremo más occidental de la colina, sino que se repartían por buena parte de la cima y/o la ladera norte.

Localización de las líneas de trinchera localizadas en el alto de La Pedraja sobre fotografía del "vuelo americano" (Fuente: IGN)

La existencia de esas trincheras (y esos posibles nidos de ametralladoras) en ese punto sólo puede tener una explicación: el control, junto con los existentes más al norte, de la vía férrea que conectaba Santander con Asturias. Por tanto, las fortificaciones de La Pedraja complementarían las de La Picota y, también por tanto, todas ellas estarían destinadas a defender el acceso a Santander desde el oeste. Paradójicamente, el avance final de una de las dos columnas rebeldes (la formada por las I, IV y V Brigadas de Navarra y la II Brigada de Castilla) que convergieron sobre la capital cántabra en Agosto del 37 tuvo lugar por esta zona, tras cortar las comunicaciones terrestres con Asturias en Barreda. Y no me consta que encontrasen ningún tipo de resistencia armada en estos parajes, pese que sus defensas estuvieron planteadas precisamente con ese fin. La "Batalla de Santander" fue tan catastrófica para las tropas republicanas que ninguna de sus líneas defensivas sirvió para evitar la desbandad propia y el imparable avance enemigo (algún día habría que contar la historia de esa batalla, con cifras y datos contrastados y dejando de lado tópicos que perduran 77 años después). 

Y eso es todo, amigos de Mortera y alrededores. A ver si dentro de no mucho puedo dedicarle una entrada al esquivo Tulem y terminar la que tengo en el debe desde hace ya más de un año acerca del broche damasquinado de Las Penas. Como decía el ínclito Julen Guerrero en "La selva del león", el programa que presentó hace ya bastantes años en ETB2: hasta entonces, un saludo.

16 comentarios:

  1. Hola, chicos. Interesante el comentario. En mi modesta opinión, el hecho de que el barrio de San Julian siga llamándose así, al igual que la tradición sobre la existencia del solar de la antigua iglesia en el cementerio, sitúan el monasterio en ese entorno. La derivación de Biati a Mompía es innecesaria, puesto que el topónimo Mon(s) Pia está aún muy cercano al latín. Quizás al copista de la donación de Munio le pareció poco fetén ese nombre y se metió a traductor... . No sé.

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    1. Por si no me he hecho comprender, y resumiendo, creo ambos topónimos corresponden a emplazamientos diferentes.

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    2. Si yo también creo que la respuesta más sencilla es la de la ubicación en el barrio de San Julián de Mortera, sólo que, a la vista del texto, me queda una duda. En cuanto a la etimología de Mompía, lo de "Mons Pía" no lo veo, porque "Mons" es masculino, así que debería ser "Mons Pius". Y la opción "Mons Piae" (el monte de Pía) tampoco me convence mucho, porque no me parece un nombre habitual en la alta Edad Media (al menos yo nunca lo he visto en ningún escrito de la época, aunque es cierto que tampoco he visto tantos). En el mismo texto hay una mención a una "soma pia" que me hizo pensar en una alternativa para el origen del nombre de Mompía, aunque parece que se refiere a un lugar en Arce y eso creo que lo invalida. Habría que tirar de archivo para tratar de salir de dudas.

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  2. Estoy consultando la Toponimia Mayor de Cantabria de A. González (no sé qué te parecerá a tí, la verdad es que todas las etimologías las achaca al latín y de lenguas indoeuropeas en general ná de ná..., precisamente en Cantabria) y propone las etimologías que has comentado: Mons Piae y Soma Pia. De todas formas el tema de la concordancia de Mons, masculino, con Pia, en principio aparentemente femenino, no es tan extraña, y copio literalmente: "en efecto, los nombres propios de montes, terminados en -a y pertenecientes por tanto a la primera declinación, son regularmente de género masculino ... . En ciertos casos, sin embargo, la presión de la forma provocó concordancias en género femenino" (F. González-Luis, "el género gramatical de los nombres de ríos de la primera declinación", XXIII Simposio de la Sociedad Española de Lingüística, U. de Lérida, diciembre de 1993; está publicado en pdf en la red). O sea, que quizás no sea un adjetivo sino un apelativo concreto, sin relación con pius, pia, pium.
    Haciendo un inciso festivo, os envío el link al video de la hoguera de San Juan en Mortera, que este año se hizo muy, muy cerca de la cueva de las Penas... si algún espíritu vagaba por ahí habrá visto el humo y puede que se haya sumado a la reunión de forma discreta...
    https://www.youtube.com/watch?v=Zhzave8OuMY

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  3. Confirmado: existen fotografías de la antigua iglesia de S. Julian, tomadas con motivo del traslado de las imágenes a la nueva parroquia. De la misma forma parece que la cerca de sillarejo del cementerio actual corresponde en parte a la antigua tapia de la iglesia destruida. En la torre de la iglesia nueva parece que existe una pila de la iglrsia primitiva. No sé aún si es benditera o bautismal. Habrá que seguir investigando... .

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    1. Qué interesante. Hace años se construyó en los alrededores del cementerio y no parece que hubiera ningún resto de la iglesia-monasterio (al menos una parte de las obras tuvieron seguimiento arqueológico y no me suena que encontrasen nada destacable). Si algún día se hacen obras en el camposanto también deberían tener seguimiento, porque ahí es donde pueden estar enterradas las respuestas.

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    2. Jose Toraya, el dueño del pub La Casa Vieja, me ha contado estas cosas, y además también que la excavación de emergencia la supervisó Roberto Ontañon, que es más bien prehistoriador.

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    3. Al parecer salió algo de cerámica, pero así quedó la cosa.

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    4. Hasta donde yo recuerdo el asunto, habían aparecido algunas cerámicas medievales en el primer seguimiento que se hizo en la zona (lo hizo GAEM) y en el que se descubrió un importante conjunto de piezas prehistóricas. Tiempo después se levantó en otra parcela cercana una urbanización que no tuvo seguimiento y creo que eso fue lo que movió a Mortera Verde a contactar con Cultura, porque había otra más, ésta junto al cementerio, lista para construir en ella. Tras ese aviso, me encargaron a mí hacer un informe de impacto y visité el lugar con Roberto Ontañón. Pedí seguimiento y la obra lo tuvo. Eso sí, no tengo ni idea de quién lo hizo, pero no fue Ontañón, sino alguna empresa o profesional. Y en cuanto a los resultados, ni idea, pero no debió ser gran cosa (supongo que, de lo contrario, me habría enterado). Puede que haya algún pequeño error en el relato (lo estoy escribiendo de memoria), pero, grosso modo, la cosa fue así.

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    6. Lo que les faltaba a los paisanos de Mortera, que a la amenaza de que se amplíe el Parque Natural de las Dunas de Liencres se sume la aparición de patrimonio excavable en sus fincas! Se habrá silenciado mucho de lo que haya aparecido.

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  4. jose miguel toraya pruneda10 oct. 2014 0:30:00

    jajaja el poder de los constructores es muy fuerte , y si no explicanos que paso con el segundo informe de los bunkers de Mortera, te estariamos enormemente agradecidos con la informacion

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  5. Si te refieres al segundo de los dos que yo he hecho, fue una respuesta a un requerimiento a Cultura de la sala de lo contencioso-administrativo (donde uno o varios de los propietarios de los terrenos habían recurrido la declaración de BIC) y que aquélla me rebotó a mí por ser autor del anterior informe. Se pedía que se justificasen las conclusiones de éste (lo que se dijo, por qué se dijo y en qué me basé para decirlo) y eso hice. Hasta donde yo sé, el juez desestimó el recurso y la declaración de BIC prosperó (no tengo ni idea de si mi informe jugó algún papel en ello, la verdad). Y hasta ahí. Y por cierto, acabo de descubrir que tengo una copia en pdf.

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  7. Yo también creo que el conjunto de fortificaciones de La Picota-Tolío-Liencres no fueron concebidas con el fin de hace frente a un hipotético desembarco en Liencres por parte de los sublevados. La ausencia total de asentamientos para baterías de costa así lo confirmaría.
    Un desembarco, necesariamente, siempre irá precedido de preparación artillera (naval) y bombardeos aéreos. Los búnkeres y nidos, muy rudimentarios y poco consistentes, difícilmente hubiese soportado una andanada de fuego artillero proveniente de los barcos del bando nacional.
    Si realmente los republicanos temiesen un desembarco, lo más lógico hubiese sido ubicar en dichos emplazamientos piezas de gran calibre, Las únicas con capacidad para responder al fuego de los barcos y evitar la llegada de tropas a las playas. Con fuego de fusilería y de ametralladora difícilmente se hubiese contenido un desembarco.
    La disposición de las fortificaciones parece más orientada a hacer frente a asaltos terrestres de tropas de infantería que a un desembarco a gran escala.
    Como bien señalas, parece más factible que la función del complejo defensivo fuese controlar un nudo de comunicaciones de vital importancia estratégica, como es la carretera y vía férrea entre Torrelavega y Santander.
    Respecto a las posibles estructuras defensivas del Alto de la Pedraja, en Boo, es muy probable que tu apreciación tenga bastante fundamento. Desde la loma se tiene un dominio total de todo el trayecto ferroviario entre Mompía Boo y Mogro.

    Un saludo


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    1. Hola, Farnesio. Nada que añadir a lo que comentas. Lo único que, aunque hubiesen querido, los republicanos no habrían podido emplazar piezas de artillería de un calibre respetable porque no las tenían (cuando se construye el conjunto de La Picota el único cañón decente destinado a la defensa de costas es el de Cabo Mayor, una pieza de campaña Krupp de 155 mm, y la situación del Cuerpo de Ejército, en general, es parecida, con piezas medias y de montaña y sin apenas artillería pesada). Para que te hagas una idea, en el último parte de la situación de la artillería republicana en Cantabria que conozco (de Julio del 37), en el fuerte del Mazo, en Santoña, se señala el emplazamiento de una batería de 4 cañones de montaña Arisaka de 75 mm como defensa costera (se supone que para batir la playa de Berria), algo completamente ridículo, teniendo en cuenta el calibre y el alcance de esos cañones completamente inservibles y casi de chiste.

      El tema de La Picota y La Pedraja me reafirma en una idea que manejo desde hace años: que pudo existir un plan para defender Santander y su entorno inmediato, una línea de defensa de la capital que quizá no llegó a concluirse (salvando las enormes distancias en todos los sentidos, algo parecido al Cinturón de Hierro de Bilbao). Es una especulación y haría falta ver si hubo cosas parecidas (o el proyecto de hacerlas) por el sur y por el este. Pero es que, si no, no le encuentro ningún sentido a lo primero.

      Un saludo

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