20 abr. 2018

Santa María de Hito, 40 años después

Hace mucho que no escribimos nada, pero la ocasión los merece. El pasado miércoles 18 de abril participé en el ciclo Miércoles Culturales que organiza la Delegación de Alumnos de Filosofía y Letras de la Universidad de Cantabria, dictando una conferencia —suena muy, muy ceremonioso, lo sé— que llevaba por título Santa María de Hito, 40 años después: villa romana, necrópolis visigoda, cementerio medieval. Como me dejaron elegir tema, consideré que era un momento muy apropiado para presentar un estado de la cuestión sobre este interesante yacimiento excavado entre 1979 y 1986 bajo la dirección de Rosa Gimeno García-Lomas y sobre el que los autores de este blog llevamos trabajando desde hace más de 15 años —que se dice pronto— con mayor o menor intensidad.


Aunque la asistencia de público fue comedida —francamente, esperaba más interés en la comunidad universitaria por un referente en la Arqueología de Cantabria que hasta la prensa da por muerto pero está muy vivo y tiene mucho que contar— me encontré con la agradable sorpresa de que la conferencia se grababa en video para difundirla después a través del canal de Youtube de la Delegación de Alumnos de Filosofía y Letras, cosa que se agradece porque aumenta considerablemente la difusión del evento. Enlazo aquí la conferencia, entre partes, incluido el turno de preguntas, para que la vea quien esté interesado.









Algunas de las cosas que se cuentan ya han aparecido publicadas en el blog, como los anillos con inscripción —que, por cierto, tendrán su sesión monográfica en el ciclo La Pieza del Mes del MUPAC el próximo 7 de mayo— o el broche de hueso, pero también hay alguna novedad. Sobre todo, para la fase romana, que es a la que menos atención habíamos prestado hasta ahora. Como primicia, hubo oportunidad de presentar la «hipótesis termal», una nueva interpretación de las estancias principales de la villa como una zona de balnea —baños, en cristiano— y no como estancias residenciales, tal y como se consideraba hasta la fecha. Si estamos en lo cierto, quedaría por descubrir el emplazamiento de la zona residencial de una villa que fue, probablemente, mucho más imponente de lo que se creía.


Siempre es un placer volver a dedicarle tiempo y atención a Santa María de Hito, sobre todo para devolverle el lugar que merece como referente en el estudio de la historia de Cantabria entre la Antigüedad y la Edad Media. Pocos lugares explican tan bien como este los procesos que tuvieron lugar entre el siglo III y el siglo XV a partir de un registro arqueológico de una calidad excepcional que merece mucha más atención de la que recibe.