17 feb. 2013

... in speluncis cum omni domo sua latitabant

A comienzos del siglo XII, para los habitantes de Galicia y de la Cornisa Cantábrica, el terror surgía del mar. Y no lo hacía, como estáis imaginando, en barcos con cabezas de dragón en la proa, llegados de las frías aguas del norte y atestados de tipos barbudos, altos y rubios, ávidos de pillaje. La muerte (o la esclavitud) venía navegando desde el sur y el oeste, desde las costas de las actuales Andalucía y Portugal, en las naves de los "piratas" musulmanes que asolaban a su antojo esta parte de la península Ibérica. Cuenta la Historia Compostelana que


Lo que, muy resumido y en castellano viene a ser que los "moros" de la costa situada entre Sevilla y Coimbra (que ya es costa, por cierto), al llegar el buen tiempo, montaban en sus naves, se hacían a la mar y lanzaban terribles incursiones de saqueo contra el litoral de los reinos cristianos del norte; concretamente, el situado entre la propia Coimbra y los Pirineos (el relato, escrito en Galicia, describe con cierta minuciosidad las comarcas más cercanas, mientras que despacha las más occidentales mencionando únicamente "otros territorios costeros de Asturias y la tierra de Santillana"). En el transcurso de esas razias por mar, los sarracenos asolaban las tierras, destruían iglesias, poblados y palacios y mataban o capturaban y esclavizaban a todo el que encontraban, fueran hombres, mujeres, adolescentes o niños. Y lo más interesante de todo: que para evitar correr esa pésima suerte, los campesinos que habitaban esas costas las abandonaban entre mediada la primavera y la mitad del otoño (la estación propicia para la navegación) o (y aquí viene lo mejor) "se ocultaban en cuevas con sus familias y pertenencias". Las cuevas naturales son escasas en Galicia, por motivos geológicos, pero muy abundantes en Asturias, Cantabria y el País Vasco, por lo que la segunda opción podría referirse a esos tres últimos territorios más que al primero.

 La Península a finales del siglo XII (Fuente: Wikipedia )

Hasta donde yo conozco, es una de las pocas fuentes documentales  (si no la única) que mencionan el uso de las cuevas del norte de la península como lugares de refugio temporal. Es más que probable que el relato de la crónica sea muy exagerado y que la situación que pinta no fuese tan desesperada. Pero también parece razonable pensar que sin duda existió un fondo de verdad (los piratas sarracenos y sus incursiones fueron reales, tanto que incluso los participantes en la II Cruzada colaboraron en la toma de una de sus principales bases, Lisboa, cuando iban camino de Tierra Santa en el año 1147) y que el asunto de las cuevas bien pudo suceder. Por tanto, ¿podrían estos ataques marítimos andalusíes ser la causa última de la presencia en algunas cuevas de Cantabria de materiales de cronología pleno-medieval? ¿Se habrían usado entonces algunas cuevas para que algunos de los habitantes medievales de nuestras costas se ocultasen de los piratas sarracenos?

Imagen sacada de este libro de David Nicolle y Angus McBride, de la editorial Osprey
 
Quizá conocer este testimonio escrito (que no suele ser muy utilizado, por cierto) pueda ayudar a entender mejor algunos de los contextos medievales en cueva de la Cornisa Cantábrica, concretamente los que pueden ponerse en relación con un uso habitacional de las cavidades en momentos de la plena Edad Media: yacimientos en los vestíbulos de cuevas de cierto tamaño, con abundantes fragmentos cerámicos (o vasijas completas), vestigios de hogares, restos de fauna, etc. De momento nos queda muy lejos meternos con las ocupaciones rupestres posteriores al siglo X pero, si lo hacemos algún día, lo tendremos muy en cuenta.


6 comentarios:

  1. Bien guapu y interesanti. ¿Algunu es pa poné-la tradución del testu? dejé-mi el latín pol caminu mucha tiempu haci.

    Paulu

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  2. En las páginas 244-245 encontrarás este pasaje en castellano:

    http://books.google.es/books?id=XVybJYbv27AC&printsec=frontcover&dq=Historia+compostelana&source=bl&ots=SS7WAJ1CLw&sig=IR0z8ukj9LFnJ89quab4PhHqCyA&hl=es&ei=R4SfTObBCMaN4Aa2i5W7Dg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=5&ved=0CCgQ6AEwBA#v=onepage&q=cuevas&f=false

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  3. Interesantísima relación con los hallazgos de la cueva (y téngase en cuenta que ya Hidacio documenta incursiones navales hérulas en el siglo V, en Galicia y Cantabria):

    "De Erulorum gente septem navibus in Lucensi littore aliquanti advecti, viri ferme CCCC expediti, superventu multitudinis congregatae duobus tantum ex suo numero effugantur occisis, qui ad sedes proprias redeuntes, Cantabriarum et Vardulliarum loca maritima crudelissime depraedati sunt."

    Pero ojo que en los documentos latinos gallegos spelunca parece referirse más bien a todo tipo de refugios (castros o castillos, no sólo cuevas naturales) en el monte, e incluso a los propios montes. Por ejemplo, en una escritura de 1029 referida al Pico Sacro, un monte cerca de Santiago con una característica forma cónica: "erat nanque in urbs Gallecie spelunca, quod ab antiquis uocitata erat Mons Illicinus ... domni Sisnandi episcopi sedem apostolicam, et edificauit iuxta cacumen ipsius spelunce domus orationis in nomine sancti Sebastiani martirum". Curiosamente o no, en este monte salpicado de antiguas galerías mineras habitaba un dragón escupefuego, según la leyenda de la traslación de cuerpo del apóstol Santiago recogida en el Codex Callistinus.

    Uno de mis blogs favoritos dedica/dedicó una serie a los posibles refugios usados por los gallegos en la alta edad media:
    http://www.manuelgago.org/blog/index.php/category/republicas-de-homes-libres/

    ¡Saludos!

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  4. Muchas gracias pol enlaci al testu en castellanu.

    Paulu

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  5. Pues desconocía completamente esa traducción para "spelunca", Cossue, así que muchas gracias por la información.

    Acerca de las incursiones hérulas de mediados del siglo V, aparte de lo que menciona Hidacio, lamentablemente no hay ningún resto arqueológico que se pueda poner en relación con ellas. De hecho, es un período apenas (o nada) representado en las cuevas de Cantabria: alguna fecha de C14 (creo recordar que del nivel superficial de El Juyo, tomada de unos carbones), la media (con todo lo que supone) de alguna de TL (de Portillo del Arenal, por ejemplo) y para de contar.

    Y en cuanto al blog que citas, acabo de echarle un ojo a la entrada sobre la isla fortificada en el río Ulla y me han parecido muy interesantes tanto los restos en sí como la historia que tienen detrás. Me lo añado a favoritos para ir viéndolo con más calma.

    Saludos a ti también

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