29 oct. 2012

Las cuevas artificiales de San Pantaleón (La Puente del Valle) y su carácter funerario


La peña de San Pantaleón (La Puente del Valle, Cantabria) alberga uno de los conjuntos de tumbas excavadas en la roca, construcciones semirrupestres y cuevas artificiales más espectaculares de la península Ibérica. He de decir que el lugar me causó impresión la primera vez que lo visité con sólo 7 años y sin saber demasiado bien lo que era todo aquello, y me sigue sorprendiendo cada vez que acerco por allí. De hecho, la ultima vez que visité la peña lo hice acompañado de Carlos Lamalfa Díaz, director de las últimas excavaciones allí realizadas, y me mostró un detalle en el que no había reparado después de haber pasado por encima unas cuantas veces. El detalle en cuestión es que hay al menos dos tumbas "marcadas" con una línea cincelada en la superficie de la roca que nunca se llegaron a excavar. En el interior de la línea de una de ellas se ha dibujado una cruz, probablemente para indicar el carácter sagrado del espacio delimitado.

Tumbas "marcadas" sobre la roca que no se han llegado a excavar
Cruz grabada sobre una de las tumbas "marcadas"
Uno de los elementos más característicos de este conjunto son las tres pequeñas cuevas artificiales de planta cuadrangular que se abren en diferentes puntos del farallón rocoso. Una de ellas (Cueva 1) ha perdido una parte importante de la bóveda de cubierta, pero conserva intacta la zona inferior. Se han excavado dos huecos de forma rectangular, uno con las proporciones y las dimensiones de una tumba y otro el doble de ancho, con una ancha ranura en la zona que correspondería con la cabecera y otro en la zona de los pies que sirve como encaje para colocar un separador dividiendo en dos el hueco, a modo de tumba bisoma. Las otras dos (Cueva 2 y Cueva 4) se conservan completas, con una boca de acceso remata en arco de medio punto. También en su interior se ha realizado un rebaje, en ambos casos para conformar un hueco de planta rectangular, con una ranura vertical en la zona que correspondería con la cabecera y otra en la zona de los pies, que sirve como encaje para colocar un separador dividiendo en dos el hueco, a modo de tumba bisoma. El eje más largo de las estructuras, que correspondería con el eje longitudinal de las tumbas, está orientado hacia el E, como es habitual en las sepulturas medievales.

Vista de la Cueva 1 desde la parte superior
Boca de acceso a la Cueva 2
Interior de la Cueva 2
Boca de acceso a la Cueva 4, bajo la iglesia semirrupestre
Interior de la Cueva 4
Un trabajo reciente publicado por D. Vega Almazán sugiere que estas tres cuevas fueron utilizadas inicialmente como "piscinas bautismales", conforme a la tradición visigoda, y que "pudieron haber sido reutilizadas en época medieval con el fin de disponer del agua necesaria para el funcionamiento de una ferrería que existió en el lugar". En mi opinión, y como ya consideró en su momento R. Bohigas Roldán, lo más probable es que tuvieran un uso funerario. ¿Qué argumentos sustentan esta interpretación? Fundamentalmente tres:

- La propia morfología de las cuevas y de los rebajes que se practican en el interior de las mismas. La longitud, anchura y profundidad es semejante a la de las tumbas. Lo mismo sucede con la orientación, en todos los casos hacia el E. El separador vertical y la cubierta de los huecos pudo ser de losas de piedra o de planchas de madera. En San Pantaléon este sistema de separador vertical encajado en una ranura no es exclusivo de las estructuras excavadas dentro de cuevas artificiales, hay al menos un caso en la zona occidental de la necrópolis.

Tumba doble con ranura de encaje para separador
- El contexto, ya que en San Pantaleón lo que aparece fundamentalmente son estructuras relacionadas con la iglesia construida en la plataforma superior y en su mayoría tienen carácter funerario. De hecho, por su disposición, la Cueva 4, situada en el extremo occidental de la peña, puede interpretarse como una auténtica cripta que queda bajo los pies de la iglesia, con la que comparte su eje de orientación. En la parte N del farallón rocoso hay además otros conjuntos de tumbas, algunas antropomorfas, que se disponen aprovechando el abrigo de la pared vertical sin llegar a tener forma de auténticas cuevas.

Tumbas excavadas en un rebaje del farallón rocoso
- Las estructuras similares que aparecen en otros conjuntos rupestres del valle del Ebro. En la zona alavesa son las cuevas que L.A. Monreal Jimeno denomina Las Gobas 2 (Laño, Álava) y Santorcaria 5 (Laño, Álava), dos cuevas artificiales abovedadas de planta más o menos cuadrangular en cada una de las cuales se han excavado tres tumbas orientadas hacia el E, las que más se parecen. En la iglesia rupestre de San Pedro de Argés (Burgos) hay un cubículo artificial, que ha perdido el techo, en el que hay dos tumbas antropomorfas en una disposición semejante a la que se observa en San Pantaleón.

Tumbas en cubículo a los pies de la iglesia rupestre de San Pedro de Argés (Burgos)

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