22 feb. 2012

Testimonios de época visigoda en Cantabria (1)






En 1940 J. Carballo comenzó sus excavaciones en la localidad de Retortillo, próxima a Reinosa. Allí ubicó el padre Flórez en el siglo XVIII la ciudad romana de Iuliobriga citada en las fuentes escritas. Antes de poder exhumar los restos romanos en el entorno de la iglesia románica que sirve como parroquia, se topó con buen número de tumbas. Correspondían en su mayoría a un cementerio medieval con tumbas de lajas y sarcófagos, pero no tardaron en aflorar algunas evidencias de que las sepulturas más antiguas se habían instalado sobre las ruinas de los edificios romanos en época visigoda. Quizá el elemento más llamativo y que, por sus características, no ofrece dudas sobre su clasificación es esta pequeña placa liriforme de bronce. Según recoge el padre Carballo en su diario de excavación "salió al pie de unas sepulturas sobre el muro y nos recuerda la industria visigótica de Suano". Se refería a la cueva de Los Hornucos, donde él mismo encontró en 1935 una importante colección de objetos de época visigoda.


Las excavaciones realizadas sesenta años después en la zona del portal de la iglesia permitieron documentar de nuevo, esta vez con un registro de la información más detallado, la existencia de sepulturas en ataúd de madera, de orientación variable, que correspondían a ese primer momento de época visigoda documentado en las primeras campañas. Una datación radiocarbónica sitúa la fase más antigua del cementerio en torno a comienzos del siglo VI d. de C.

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