11 abr. 2016

Entre carbones y cerámicas

Los de Riocueva, claro. Esos son los temas centrales de las dos comunicaciones que vamos a presentar en otras tantas reuniones científicas que se van a celebrar esta misma primavera. Toca seguir haciendo públicos los resultados de nuestra intervención en la cueva y ambos marcos nos han parecido muy adecuados para ello.

La primera es el Encuentro Internacional “Wood and Charcoal: Approaches from Archaeology, Archaeobotany, Ethnography and History que se celebrará en Braga (Portugal) los días 15 y 16 de este mismo mes. La semana que viene, vamos. Allí mandamos un póster firmado a medias con Inés L. López-Dóriga y María Martín Seijo. Inés es nuestra arqueobotánica de cabecera y quienes sigan el blog ya deberían conocerla, mientras que María es la investigadora que ha estudiado recientemente una serie de muestras de los carbones y maderas recuperados en la excavación. Precisamente, en el póster presentamos, en primicia, un avance de los resultados de su informe.


Su título, que está en un perfecto inglés, es Fires in the dark. Burning of grain and human bones in the burial cave of Riocueva (Cantabria, Spain) in the 7th-8th centuries. En cuanto a su contenido, en el mismo idioma, aquí va el resumen:
"The cave of Riocueva was used as a burial place sometime in the 7th-8th centuries. Archaeological work carried out between 2010 and 2014 has allowed the recovery of the remains of at least six young individuals and many objects associated to them: glass beads, rings, spindle hooks, knives, pot sherds… As it happens in another burial caves from these times known in Cantabria, rituals linked to the corpses have been detected. The destruction and burning of the skulls is the most stunning of them. However, burning grain beside the bodies, a custom forbidden by medieval penance books, has also been suggested as a possible practice. The results of the wood and charcoal analysis carried out on samples from the site are presented in this work: they are charcoal fragments connected to the burnings, and also to the remains of other combustion structures."




El segundo es el Congreso Internacional de Cerámicas Altomedievales en Hispania y su entorno (s. V-VIII d. C.), que tendrá lugar en Zamora los días 1, 2 y 3 de Junio. En este caso, Enrique irá a presentar una comunicación, que firmamos ambos y Helena Paredes Courtot, acerca del repertorio cerámico recuperado en Riocueva. Helena, para quienes no la conozcan, es lo más parecido que hay al tercer miembro del Proyecto Mauranus y pieza clave e insustituible en las excavaciones en la cueva y en el procesado y estudio de los materiales recuperados.


El resumen de la comunicación, titulada Ollas para los muertos. Cerámica de los siglos VII-VIII de la cueva de Riocueva (Cantabria), es el siguiente:
"Las actuaciones arqueológicas realizadas entre 2010 y 2014 en la cueva de Riocueva (Entrambasaguas, Cantabria) han permitido recuperar y estudiar una interesante colección de cerámica procedente de un depósito sepulcral atípico fechado en los siglos VII-VIII. Se conservan restos de varias vasijas de cerámica común que acompañaban a los cuerpos de, al menos, seis individuos depositados en una zona interior de la cueva, junto con otros recipientes de vidrio y metal, varios objetos relacionados con la vestimenta y el adorno personal o distintos útiles, como cuchillos y husos de hilar. En concreto, se trata de varias ollas de cocina con características técnicas y morfológicas propias de una producción desarrollada en el ámbito doméstico y que cuentan con buenos paralelos en otros yacimientos similares de la región. En esta comunicación presentamos un avance del estudio de este material cerámico que constituye, hasta la fecha, el principal referente para el conocimiento de las producciones alfareras del final de la época visigoda en Cantabria."

Mal que le pese a cierto catedrático de la Universidad de Cantabria, los "arqueólogos no profesionales que trabajan en esto sólo cuando pueden", como nosotros, son perfectamente capaces de llevar adelante una intervención arqueológica, aunque sea (ahí tiene razón) con medios mucho más limitados que los que manejan los que, como él, trabajan en esa institución. Y de realizar múltiples estudios y analíticas, obtener resultados e incluso presentarlos donde y cuando toca. Lo que viene siendo ese "análisis amateur" que tan alegremente (y con tan mala baba) nos achaca, vamos. Análisis en el que seguimos y seguiremos trabajando, porque aún nos quedan algunas cosas por hacer y muchas más que contar sobre Riocueva y todo lo que hemos hecho allí. Stay tuned.

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