14 ene. 2014

Call for papers: "Almost there - consumption of `luxurious´ products among ordinary people in the medieval and early historic periods"

Me llega, vía Gitte Hansen (de la Universidad de Bergen, en Noruega, y que fue una de mis anfitrionas en Pilsen el año pasado: es la esposa de Knut Andreas Bergsvik, cuyo nombre no conseguía recordar) esta petición de comunicaciones para una sesión en el marco del encuentro anual de la EAA, que este año se celebra en Estambul

Bonita estampa de Estambul, tomada de la web de la EAA

Los organizadores de la sesión son la propia Gitte y Georg Haggrén, de la Universidad de Helsinki (Finlandia) y el tema a tratar es el siguiente, en sus propias palabras:

"During the medieval and early historic periods (c. 1000-1600), new sets of economic, social and religious networks are formed across Europe and beyond: as a result ‘exotic’ goods, that is products and raw materials from places far away, now show up in the archaeological records in every corner of the known world. In the Middle Ages and the early historic period aristocracy was aristocracy and the peasants were peasants living in totally different spheres – or were there some nuances? Exotic raw materials and craftsman’s products such as cloth, wine and spices from the South or walrus ivory, jet, amber and furs from the North, were commonly in use in courts and noble households. However, rather often archaeologists recover finds that do not seem to belong to the social context of the site we are researching. Seemingly exotic materials like silk, ceramics, glass and other foreign imports show up in more humble contexts in both urban and rural environments. Osteological and palaeobotanical analyses also reveal material that seemingly doesn´t belong to the social context of the site. Our preconception of exotica as unquestionable signifiers of wealth are challenged; how should we interpret finds like silk embroidered leather shoes of the early townspeople in Norway or foreign glass beakers on a table of a high medieval Scandinavian peasant? Are these only odd cases/occasional examples of material culture which by chance happened to be lost by a foreign or wealthy visitor? Or do we have an all too simple schematic vision of signifiers of wealth and consumption patterns among ordinary people in past societies? How do we distinguish between ‘real exclusivity’ and ‘luxury for everyone’? How and where were new taste and fashions taken up and, not least, re-negotiated among the middle and lower classes? How soon were they taken up and through which kind of mechanisms? Are the exotic finds really as luxurious as they seem at the first glimpse, are they really items of best quality or something else? There is a growing interest in studying the lives of ‘ordinary people’; the middle and lower classes. In this session we focus on new and, for researchers unexpected or surprising, consumption patterns among ‘ordinary people’ of the medieval and early historic periods in Europe and beyond. We welcome papers that take up these questions on a, theoretically informed, empirical basis."

Resumiendo mucho y para los que no se manejen demasiado bien con el inglés, la cosa va de intentar explicar la presencia de objetos y materiales exóticos y/o considerados como "de lujo" en la Europa medieval y de inicios de la Edad Moderna (años 1000-1600 d. de C.), no sólo en contextos ligados a las aristocracias, sino también entre los campesinos; donde, siguiendo los esquemas tradicionales con los que interpretamos la Edad Media, no deberían aparecer. 

Lo cierto es que, aunque a nosotros se nos va de fechas, el tema me parece más que interesante y creo que el debate puede llevarse perfectamente varios siglos atrás, hasta los mismos inicios de la Alta Edad Media. En nuestro caso hace ya tiempo que sospechamos (y así lo hemos comentado en más de una ocasión en los últimos dos años) que determinados objetos y materiales presentes en el registro arqueológico cántabro de los siglos VII-VIII d. de C. y que, en principio, parecerían tener un carácter "de lujo" (y, por tanto, estarían reservados a las elites del momento), podrían ser bastante más "comunes" y estar mucho más presentes en la vida diaria de los campesinos de la época. Hay varios (los jarros de bronce, las pequeñas joyas de oro y plata, los propios broches de cinturón con decoración damasquinada...), aunque quizá el ejemplo más clarificador sea, en mi opinión y hasta la fecha, el de los recipientes de vidrio. Copas como la de Riocueva, que pueden ser fácilmente consideradas como materiales importados y reflejo de sofisticación y lujo, aparecen, sin embargo, en todo tipo de contextos de los siglos VII-VIII d. de C. (castros, aldeas, granjas, cuevas sepulcrales, etc.) evidenciando claramente que su uso no estaba restringido a una minoría aristocrática y que, por el contrario, amplias capas de la sociedad de la época tenían acceso a ellas. Ahora bien, ¿quiere esto decir que no se trataba en realidad de objetos exclusivos o más bien que al menos una parte de los campesinos de la época podía permitirse ciertos pequeños lujos, como contar con ellas en su vajilla? La respuesta, que no parece sencilla, nos interesa mucho y por eso creo que la sesión que da título a esta entrada puede aportarnos mucha y buena información al respecto. 

Ahora mismo no creo que ninguno de los dos asistamos al encuentro de la EAA en Estambul  (aunque seguiremos con atención este y otros temas que se tratarán allí). Si alguno de los lectores del blog se anima y quiere participar en esta sesión con alguna comunicación que me lo diga (vía mail o comentario) y le pongo en contacto con Gitte Hansen.

2 comentarios:

  1. Me parece un blog excelente. Acabo de descubriros y me doy cuenta de la carencia enorme que hemos tenido los cántabros para conocer nuestro pasado, siempre fijándonos en las cuevas de Altamira (y otras).
    Enhorabuena, os seguiré.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias por tu comentario. Es cierto que la investigación (y la divulgación) en Cantabria ha estado muy centrada históricamente en la Prehistoria, pero también es verdad que el patrimonio en arte paleolítico (y todo lo que lleva asociado) que tenemos distorsiona (con razón) las cosas en ese sentido. Nosotros de momento nos conformamos con darle un poco de vidilla a dos de las hermanas pobres de la arqueología cántabra (Tardoantigüedad y Edad Media) y con hablar de esas otras cuevas que, sin ser tan resultonas ni tan importantes, también guardan unos cuantos secretos que creemos merece la pena dar a conocer.

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